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6 de Agosto de 2026Delirium, la condición “invisible” que crece con el envejecimiento de Chile y muchos confunden: aparece de forma brusca, incluso en horas
Se trata de un trastorno cerebral agudo que suele confundirse con demencia o depresión. Aunque es potencialmente reversible si se detecta a tiempo, sigue siendo una de las condiciones más subdiagnosticadas en adultos mayores hospitalizados.
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Mientras Chile experimenta uno de los procesos de envejecimiento más acelerados de América Latina, expertos advierten sobre una condición frecuente, grave y poco diagnosticada: el delirium. Se trata de una alteración aguda del funcionamiento cerebral que suele confundirse con demencia, depresión o simplemente con el envejecimiento.
Hasta el 30% de los adultos mayores hospitalizados presenta delirium, cifra que supera el 50% en unidades de cuidados intensivos, además de ser habitual en establecimientos de larga estadía para adultos mayores (ELEAM). Sin embargo, muchos casos pasan inadvertidos.
“El delirium es una condición de salud de causa multifactorial y potencialmente reversible. No es una enfermedad en sí, sino una señal de alarma de que algo grave está ocurriendo en el organismo, como una infección, una deshidratación, un medicamento mal indicado o una falla metabólica”, explica el Dr. Andrés Glasinovic, médico familiar de la Universidad de los Andes y coautor del estudio “Delirium en la persona mayor: abogacía por su prevención, detección y su manejo oportuno”.
Una urgencia médica que se puede prevenir
A diferencia de la demencia, que evoluciona lentamente, el delirium aparece de forma brusca, incluso en horas, provocando desorientación, dificultades para mantener la atención, alteraciones del lenguaje, cambios en el nivel de conciencia y trastornos del sueño.
“Muchas familias creen que es cansancio o vejez. En su forma hipoactiva el paciente solo se muestra más somnoliento y desconectado, por lo que fácilmente se confunde con depresión o demencia. Así, numerosos casos pasan sin diagnóstico, convirtiéndose en una epidemia creciente y oculta”, advierte Glasinovic.
Detectarlo a tiempo es clave, ya que un delirium no tratado aumenta el riesgo de mortalidad, caídas, hospitalizaciones prolongadas, deterioro funcional y secuelas cognitivas permanentes. “La buena noticia es que casi la mitad de los casos puede prevenirse con medidas simples como mantener una buena hidratación, favorecer la movilidad, estimular cognitivamente al adulto mayor, respetar el sueño y asegurar el uso de lentes o audífonos cuando corresponda”, menciona el doctor.
El académico sostiene que, frente al acelerado envejecimiento de la población, Chile debe fortalecer la capacitación de los equipos de salud, implementar protocolos de pesquisa y avanzar en la incorporación del delirium al GES, para asegurar un diagnóstico y tratamiento oportunos.



