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7 de Agosto de 2026La dura reflexión de Daniel Mansuy por cambios en becas Fondecyt: “Parece confirmar que la derecha que nos gobierna no tiene ningún interés en el pensamiento ni en la reflexión”
El académico y comentarista político cuestionó la decisión del Ministerio de Ciencia de concentrar gran parte de las adjudicaciones del Fondecyt en áreas definidas por el Gobierno, una medida que ya había generado reparos en el mundo académico y entre exautoridades.
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La polémica decisión del Ministerio de Ciencia de priorizar áreas como minería, tecnología, inteligencia artificial y agricultura para la entrega de Becas Chile y para las bases del Fondo Nacional de desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) —en el cual se dejará hasta un 70% de las adjudicaciones a las áreas definidas por el Gobierno—, levantaron una serie de críticas en el mundo académico.
Sobre el Fondecyt, el Consejo de Rectoras y Rectores ya manifestó sus molestias con esta decisión. Y lo propio hizo la exministra de Ciencia de Boric, Aisén Etcheverry, quien en una carta en El Mercurio calificó la medida como “un quiebre histórico y muy peligroso”.
Ahora, el académico de la Universidad de los Andes y comentarista político, Daniel Mansuy, se sumó a los cuestionamientos, luego de que en la misma sección expresara sus críticas contra el Ministerio de Ciencia por esta decisión.
Mansuy afirmó: “El Ministerio de Ciencia ha anunciado que, de aquí en adelante, el concurso Fondecyt va a privilegiar ciertas áreas definidas como prioritarias, en desmedro directo de las Humanidades, ciencias sociales y ciencias básicas. La decisión parece confirmar un extendido prejuicio, según el cual la derecha que nos gobierna no tiene ningún interés en el pensamiento ni en la reflexión para ella, solo existen la economía y las ciencias ‘aplicadas’ (como si la aplicación no exigiera previa reflexión). Si el Ejecutivo no corrige dicha medida, no tendremos más que concluir que ese prejuicio tiene mucho de verdad“.
En esa línea, el académico advirtió que una decisión de esta índole terminará siendo un peso para el Ejecutivo.
“Debe decirse, eso sí, que el efecto más inmediato de esta perspectiva recaerá sobre el mismo gobierno: si acaso los libros son inservibles, si la reflexión no merece atención alguna, este gobierno será incapaz —como ya deja ver de cuando en cuando— de comprenderse a sí mismo y la enorme tarea que pesa sobre sus hombros. Vaya frivolidad”, concluyó.