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7 de Agosto de 2026“Mi hermano falleció, pero los animales siguen ahí”: El drama que enfrenta la familia de una las víctimas fatales del aluvión en Coquimbo
Los animales fueron rescatados por un vecino, quien actualmente los alimenta con recursos propios.
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La noche del 19 de julio, la familia de José Luis Cortés lo perdió todo. Junto a su padre, Juan Cortés, intentaba ingresar a su vivienda en el sector de Quebrada Honda, en la Región de Coquimbo. La situación ya era difícil de controlar: la casa se encontraba inundada cuando el aluvión los alcanzó con fuerza.
Tras esa noche, José Luis se convertiría en una de las 13 víctimas fatales que dejaron los aluviones que golpearon a las regiones del país. Su padre logró sobrevivir, pero quedó con lo puesto y en estado de shock tras el dramático episodio que vivió junto a su hijo.
Quienes también enfrentaron las consecuencias de la tragedia fueron los animales de José Luis. Aunque sobrevivieron al desastre, quedaron sin el cuidado de su dueño y, semanas después, sin acceso a la ayuda destinada a enfrentar la emergencia.
La noche del desastre
El padre de José Luis logró sobrevivir al lodo aferrándose a unos alambres y postes. Su experiencia como exbuzo marítimo le permitió resistir la fuerza de la corriente y mantenerse con vida. Más tarde, para evitar morir de hipotermia, pasó la noche refugiado en una camioneta.
Horas después logró divisar a su hijo entre el barro. José Luis seguía con vida, pero permanecía atrapado bajo una viga y con un madero atravesándole una pierna. Intentó liberarlo por sus propios medios, sin éxito. Al amanecer, caminó varios kilómetros para pedir ayuda a sus familiares.
Cuando finalmente lograron rescatarlo y brindarle atención, su estado era crítico. Pese a los esfuerzos por reanimarlo, no fue posible salvarle la vida. Posteriormente, el Servicio Médico Legal determinó que la causa de muerte fue asfixia por inmersión y lodo.
Un ganado sin cuidado ni comida
Tras el aluvión, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) comenzó a entregar forraje a los productores afectados por la emergencia. Sin embargo, la ayuda no alcanzó a los animales de José Luis. Al figurar como fallecido, dejó de ser beneficiario del programa. Los animales quedaron dependiendo de la solidaridad de un vecino que hoy los alimenta con recursos propios.
«Mi hermano falleció, pero los animales siguen ahí. Un vecino los rescató, los está alimentando con sus propios medios y hasta les está dando tratamiento por mastitis, porque estuvieron más de una semana sin que se les pudiera sacar leche debido a que no había camino», detalló su hermana al medio Mi Radio.
Actualmente, la familia de José Luis recién puede volver a la zona donde ocurrió el desastre, gracias a que los vecinos lograron habilitar un camino de acceso. Respecto al cuidado de su ganado, anunciaron que solicitarán a INDAP que la ayuda no sea suspendida, debido a que los animales siguen necesitando alimento y cuidados, aunque su dueño ya no esté para acompañarlos tras el aluvión.