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Chery en el mercado estadounidense

AUTO TEST

8 de Agosto de 2026

Chery en el mercado estadounidense: la advertencia que Detroit no puede ignorar

Chery, el mayor exportador de autos de China, dejó de esconder sus planes en Estados Unidos: su presidente admitió ante Reuters que la compañía busca activamente una vía de entrada, aunque los aranceles del 100% a los vehículos eléctricos chinos siguen bloqueando el camino.

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Chery en el mercado estadounidense ya no es una hipótesis de analistas: es una intención declarada por su propio presidente. Zhang Guibing, número uno de Chery International, dijo a Reuters en la sede de la compañía en Wuhu que la marca “definitivamente tiene la idea de vender autos en Estados Unidos” cuando encuentre el momento adecuado. No dio fecha. Tampoco hacía falta: el mensaje ya llegó a Detroit.

¿Por qué Chery mira ahora a Estados Unidos?

La declaración de Zhang confirma lo que el sector sospechaba desde hace tiempo. Chery ha sido el mayor exportador de autos de China durante 23 años consecutivos, y ese liderazgo exportador empieza a chocar con un techo: casi todos los mercados grandes y accesibles ya están cubiertos. Estados Unidos, el segundo mercado automotor más grande del planeta, es la única gran cancha donde Chery todavía no juega.

El propio ejecutivo lo dijo sin rodeos: “El mercado automotor de EE.UU. es enorme, y toda compañía quisiera entrar en él. Nosotros naturalmente tenemos la misma ambición”. Es un giro de tono respecto al lenguaje corporativo ambiguo que las marcas chinas usaban hasta hace poco para hablar de Norteamérica.

El obstáculo real: aranceles del 100% y desconfianza regulatoria

Ninguna ambición sirve de mucho frente a la barrera arancelaria vigente. Según Reuters, las importaciones de vehículos eléctricos chinos enfrentan hoy un arancel del 100% al ingresar a Estados Unidos, a lo que se suman restricciones específicas sobre la tecnología conectada de origen chino y un escrutinio legislativo creciente sobre el sector. Zhang fue explícito en que cualquier movimiento dependerá tanto de la preparación interna de Chery como de la evolución de las políticas industriales en ambos países.

El contexto político tampoco es sencillo de leer. El propio Donald Trump ha insinuado apertura hacia fabricantes chinos si producen vehículos dentro de Estados Unidos, mientras que asociaciones de la industria automotriz y legisladores estadounidenses han presionado en la dirección contraria, pidiéndole que no abra esa puerta.

Producir fuera de China: la estrategia para esquivar el arancel

Frente a un arancel diseñado justamente para frenar las exportaciones directas desde China, Chery apunta a otra vía: fabricar en otros países y exportar desde ahí. La compañía cuenta con múltiples bases de producción alrededor del mundo, lo que le permite compartir capacidad instalada y convertir fábricas hoy subutilizadas en plataformas de abastecimiento hacia Norteamérica sin depender de un embarque que salga directamente desde puertos chinos.

Esa lógica ya se aplica en la práctica más cercana a Estados Unidos: sus primeros vehículos de calle, de la submarca Omoda & Jaecoo, ya circulan en Canadá. Fueron vistos en abril en Toronto, cerca del Don Valley Parkway, con patentes que llevaban impreso el nombre del modelo. Es, en los hechos, el primer paso físico de Chery hacia el continente que hoy solo puede mirar desde afuera.

¿Qué tan cerca está realmente el desembarco en EE.UU.?

No inminente, pero tampoco descartado. Chery no ha dado plazos concretos, aunque otros ejecutivos del grupo sí se han animado a poner números sobre la mesa. En enero, durante el CES de Las Vegas, el jefe de comunicaciones globales de Chery, Ash Sutcliffe, adelantó que la marca podría anunciar su expansión a Estados Unidos en un plazo de entre 24 y 36 meses.

No todos los fabricantes chinos avanzan al mismo ritmo ni con la misma estrategia. BYD ya tiene presencia física en Estados Unidos a través de una planta de buses eléctricos en California, pero ha dicho explícitamente que no planea vender autos de pasajeros ahí. Xiaomi tampoco contempla entrar al mercado estadounidense. Chery, Geely y Great Wall Motor, en cambio, han optado por explorar o expandir operaciones en México y Latinoamérica, regiones que la industria empieza a leer como plataformas de acceso indirecto —o alternativas de peso— a Norteamérica.

La tecnología china que ya no se queda atrás

Parte de lo que sostiene esta ambición es que el producto chino cambió. La ingeniería de estas marcas incorpora hoy software avanzado de forma habitual, con interfaces de cabina asistidas por inteligencia artificial que gestionan la dinámica de conducción con un nivel de sofisticación que hace pocos años era exclusivo de marcas premium. Algunos ejecutivos de diseño de marcas de lujo tradicionales han restado importancia a las similitudes visuales con sus propios modelos, pero en materia de hardware la distancia competitiva se está cerrando a nivel global.

Preguntas frecuentes

¿Chery ya confirmó que va a vender autos en Estados Unidos?
No hay fecha confirmada. Su presidente, Zhang Guibing, dijo que la compañía “definitivamente” quiere entrar cuando las condiciones sean adecuadas, sin comprometer un plazo.

¿Por qué Chery no vende hoy en Estados Unidos?
Principalmente por un arancel del 100% a los vehículos eléctricos chinos, sumado a restricciones sobre tecnología conectada y presión política de la industria local.

¿Chery ya vende autos en algún país de Norteamérica?
Sí: vehículos de su submarca Omoda & Jaecoo fueron vistos circulando en Toronto, Canadá, en abril, como primer paso visible hacia la región.

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