Magdalena Piñera: “Hay un acuerdo transversal e internacional respecto al rol en la defensa de la democracia y los derechos humanos de Sebastián Piñera”
La historiadora y presidenta de la Fundación Piñera Morel habla del libro que editó sobre su padre, que reúne testimonios de líderes como Lula, Barack Obama, Pepe Mujica e Iván Duque, y de la idea de preservar su legado político, democrático y medioambiental. "Él jamás miró a nadie como enemigo. Él no tenía enemigos. Uno puede ser adversario político, podemos ser adversarios de fútbol, podemos tener religiones distintas, pero en ninguna situación podemos tratarnos como enemigos ni mirarnos como enemigos. Y ahí, quizás el ejemplo más importante, como de la personalidad de Sebastián Piñera, que ha sido muy reconocido, es que era un hombre que no era rencoroso", dice su hija.
Por Martín Browne 8 de Agosto de 2026
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Magdalena Piñera, presidenta de la Fundación Piñera Morel, habla del libro "Sebastián Piñera en 50 voces globales", que reúne testimonios de líderes como Lula, Barack Obama, Pepe Mujica e Iván Duque. Dice que existe un "acuerdo transversal e internacional" sobre su rol en la defensa de la democracia y los derechos humanos.
- Magdalena Piñera editó un libro con 50 voces globales sobre Sebastián Piñera.
- Entre los testimonios figuran Lula, Obama, Mujica, Rajoy, Clinton y Macri.
- La hija del expresidente destaca su "amistad cívica" y que "no tenía enemigos".
- Afirma que hay un acuerdo transversal e internacional sobre su legado democrático.
- También menciona homenajes, un monumento y un futuro museo sobre expresidentes.
El artículo aborda la mirada de Magdalena Piñera sobre el legado de su padre, Sebastián Piñera, a partir de un libro que reúne testimonios internacionales. La historiadora destaca su defensa de la democracia, su trato hacia los adversarios y el reconocimiento que recibió dentro y fuera de Chile, además de proyectos para preservar su memoria.
Para Magdalena Piñera, hija del exmandatario, y presidenta de la Fundación Piñera Morel, los días siguientes al fallecimiento de su padre, el 6 de febrero de 2024, tuvieron un componente emotivo -más allá del profundo luto familiar- que aún no termina de digerir: el reconocimiento transversal a su padre, en la calle, en otros países, en la política, incluso, en varias figuras de izquierda que habían sido duras con él.
“Cuando mi papá se murió fue impresionante, porque hay cosas como que yo por lo menos no había interiorizado y fue muchísima, muchísima la gente que hasta el día de hoy se me acerca para recordarlo y siempre con gratitud, con admiración.
En Chile, cuando vamos a regiones a visitar los liceos Bicentenario, siempre hay alguien que se acerca. Bueno, y en ese funeral que fue largo, las filas de gente eran increíbles y empezaron a llegar también múltiples condolencias, homenajes internacionales. El rey Carlos mandó una condolencia a mi madre. Mira, hasta Putin se refirió a Sebastián Piñera cuando se murió”, dice Magdalena Piñera a The Clinic, en el marco del lanzamiento del libro Sebastián Piñera en 50 voces globales, que ella misma editó, y que será presentado el próximo 12 de agosto en la Universidad Católica, junto al canciller Francisco Pérez Mackenna y Sol Serrano, Premio Nacional de Historia.
Fue ahí, en medio de todos los saludos y homenajes, que a Magdalena -historiadora de profesión- se le ocurrió que tenía que dejar en el papel esos testimonios.
“Cuando empecé a aquilatar esto dije ‘tengo que dejar testimonio o constancia de esta figura para mis hijos’, para mí, pero también esto es un patrimonio. Sebastián Piñera es es mucho más que mi padre, de hecho yo creo que es como lo menos, es un patrimonio.
Yo estudié historia, así que tengo esa como vocación de de entender la importancia de la historia, la importancia de los aprendizajes. Entonces ahí dije ya, me lanzo, voy a empezar a escribir, a contactar a las personas que se han referido o que quisieran dar su testimonio y la verdad es que me llevé un un una linda sorpresa que no me la esperaba, me salió, me salió relativamente más fácil de lo que yo esperaba. Nadie puso ninguna condición para ser parte de este texto”, cuenta Magdalena.
En el libro los testimonios son variados y de un peso internacional indiscutible. Entre ellos están Iván Duque, Pepe Mujica, Barack Obama, Mariano Rajoy, Bill Clinton, David Cameron, Kristine Tompkins, María Corina Machado, Mauricio Macri, Tedros Adhanom Ghebreyesus, Jeffrey Sachs, Andrés Oppenheimer, Ana Botín, entre otros.
En los relatos -algunos más extensos que otros-, hay algo que llama la atención: cómo se refieren a Sebastián Piñera reconocidas autoridades de la centroizquierda e izquierda internacional, como Lula, Pepe Mujica o Barack Obama.
“En un contexto más amplio, la civilidad y la decencia de Piñera se extrañan mucho hoy en día, porque mirar más allá de las posiciones políticas en nombre del bien común es cada vez más raro”, escribe Lula, actual mandatario de Brasil, en el texto, en que se refiere a la amistad que tenía con el expresidente.
“A mí me gustó mucho lo que dijo Lula para este testimonio. Cuando lo contacté para que escribiera en este libro de 50 voces globales fue después de una gira que hizo el presidente Boric a Brasil y cuando termina la reunión bilateral, como es de costumbre, los dos presidentes hicieron un punto de prensa. Y ahí Lula parte diciendo, a pito de nada, “echo mucho de menos a Sebastián Piñera, ese gran amigo”. Y ahí dije lo voy a contactar para ver si quiere escribir. Y me dijo al tiro que sí. Así que también le agradezco mucho”, dice Magdalena Piñera.
Y agrega: “Esa frase es muy bonita porque yo creo que es algo que se le ha destacado mucho a mi papá y por Dios que es algo que nos falta mucho también en estos momentos en Chile y quizás también a nivel global, que tiene que ver con la amistad cívica, que tiene que ver con mi papá”.
—¿En qué sentido?
—Él jamás miró a nadie como enemigo. Él no tenía enemigos. Uno puede ser adversario político, podemos ser adversarios de fútbol, podemos tener religiones distintas, pero en ninguna situación podemos tratarnos como enemigos ni mirarnos como enemigos. Y ahí, quizás el ejemplo más importante, como de la personalidad de Sebastián Piñera, que ha sido muy reconocido, es que era un hombre que no era rencoroso.
Y esa es una virtud que ojalá tuviésemos todos los chilenos y que yo, como lo han dicho tanto, me hice consciente de aquello, y creo que es una virtud que deberíamos tratar de cultivar todos y que yo por lo menos trato de hacerlo.
Entonces él es un representante que no solamente en Chile fue reconocido por eso, sino que a nivel internacional y por eso es que también impactó a tantas figuras fuera de Chile. Finalmente estas 50 voces globales coinciden en que él nunca miró a nadie como enemigo, nunca dio vuelta la cara frente a nadie, al revés, siempre trataba de acercarse. Él veía que todos tenían algo que aportar. Mi papá era bien curioso, entonces le gustaba escuchar todos los temas.
El de mi papá es un liderazgo que yo creo que vale la pena aprender de él y y proyectar hacia el futuro en lo que hablamos: no al rencor, jamás mirarnos como enemigos, hablar las cosas, llegar a acuerdos, conversar siempre. Todos tenemos algo que aportar.

“No quiero que el Congreso esté lleno de Manouchehris, creo que la hace un pésimo favor al país”
Otro relato que destaca en el libro es el del expresidente de Estados Unidos Barack Obama, quien recuerda a Piñera por distintas circunstancias, como el rescate de los 33 mineros, el terremoto e, incluso, la chistosa anécdota de cuando se sentó en su escritorio en el Salón Oval.
—Obama hablaba de que el presidente “perdurará en los valores democráticos que defendió y en las amistades que forjó”. ¿Cree que en los liderazgos actuales está la esencia del legado del expresidente? Porque uno ve todo más polarizado.
—Vengo llegando de Colombia, de un Summit de conservación. ¿Por qué habló de Colombia? Porque leí que el presidente Petro desconoce, a cuatro días de que asuma el nuevo presidente, que hoy día el presidente electo desconoce el triunfo del nuevo presidente y no va a participar en ninguna actividad de transmisión del mando. Yo creo que ese es el tipo de política, el tipo de país, el tipo de república, que no queremos tener, que no nos hace bien. Y aunque esto sea en Colombia, un país vecino nuestro, pero sí muy cercano, también nos hace mal. Tenemos que cuidar la democracia, cuidar la manera en que nos tratamos.
—¿Y ve liderazgos que resaltar?
—Muchos. La verdad que quiero transmitir también esto, como que sintamos orgullosos del país que tenemos. Sin duda nos queda mucho para avanzar, hay muchas cosas que cambiar, muchas cosas que mejorar, pero en Chile nunca va a pasar, espero, o al menos vamos a decir que nunca ha pasado, que un presidente saliente desconozca las elecciones y no participe de una transmisión del mando. Entonces démonos cuenta y seamos conscientes del país que tenemos.
—Hoy leemos elogios y reconocimientos, pero lo cierto es que los aterrizajes nunca son fáciles. ¿Cómo evalúa los primeros meses del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, que ha tenido algunas crisis como cambio de ministras? Y qué recuerda de la experiencia de su padre en ese sentido.
—El Presidente Kast lleva poco más de cuatro meses desde que asumió, creo que lo han hecho bien, ha avanzado, se han hecho cosas. La ministra May Chomali anunció la incorporación de todos los cánceres al GES, el ministro Arrau ha dado cifras, con evidencia y no con intuiciones, en temas de delincuencia, importantes. Creo que van bien. Han tenido errores, sin duda. No es fácil gobernar. El mismo presidente Boric dijo “otra cosa es con guitarra” y tuvo que retractarse de muchas cosas que haya prometido y que se dio cuenta. Pero en el caso como comparado es que súper distinto, mi padre asumió con el terremoto, en situaciones complejas.
Pero bueno, a todos los gobiernos les pasan cosas. También me acuerdo el presidente Boric tuvo que retractarse de muchas cosas, tuvo que entender lo que era “habitar el cargo”. Y por eso es importante también hacerse asesorar por gente con experiencia. O sea, hay que traer savia nueva, gente nueva, pero también no hay que ningunear, lo que le pasó a una generación. Lo que sí es importante, con respecto a Chile, pero también con respecto al Presidente Kast, es que él entiende, y todos los presidentes anteriores también, que los países no nacen los 11 de marzo cada cuatro años, los países se construyen, como decía Newton, sobre hombros de gigante, y eso yo creo que el Presidente Kast lo tiene súper claro y y eso hace que sea más fácil gobernar.
—Pareciera que el respeto por el otro se ha ido perdiendo en la política. Que se acabó esa época donde la Alianza y la Concertación eran capaces de dialogar.
—Se echa de menos, pero no hay que generalizar. Yo creo que son los pocos, son los menos. Gritan mucho en redes sociales, o sea, hacen mucho ruido, pero no son la mayoría de la gente que está dedicada al servicio público desde cualquiera sea el área, gobierno, Congreso, en distintas instituciones. Entonces, quiero dejar en claro que yo creo que el servicio público es algo que admiro y me saco el sombrero, y creo que la gran mayoría es gente honesta, trabajadora, comprometida, algunas con mejores ideas, otras ideas más malas.
Pero, dejando eso fuera claro, yo no quiero que el Congreso esté lleno de Manouchehris, creo que la hace un pésimo favor al país, un pésimo favor al Congreso, un pésimo favor a su partido político y un pésimo favor a su figura, que a lo mejor, claro, tiene likes, pero pero nadie lo admira, nadie lo sigue.
El otro día escuchaba a un diputado tratar de “humanoide” a otro. Hay que tener cuidado con las palabras, con los gestos. Yo puedo estar, yo puedo discutir contigo, argumentar contigo, pelear contigo, con los argumentos, pero yo no tengo derecho a gritarte humanoide (N. de la R: fue Agustín Romero). ¿Y para qué decir la cantidad de otros garabatos y malos tratos que leemos muchas veces en redes sociales? Hay que entender hasta dónde llega la libertad de expresión y dónde empieza la violencia. ¿Y si un diputado trata hacia sus compañeros, qué espera él que hagan el resto de los ciudadanos?

“Le creo profundamente al expresidente Boric cuando dice que fueron más allá de lo justo y razonable”
En el libro, Iván Duque, expresidente de Colombia, escribe en el prólogo: “Lo cierto es que Piñera salió adelante con muchas heridas y cicatrices, pero nunca equipó su alma con odios, búsqueda de venganzas o quejas. He ahí su grandeza. Enfrentó la batalla, asumió sus costos y siguió adelante sin dejarse ahogar en el populismo autoritario, y en entregar los fundamentos de la institucionalidad a los instigadores del desastre”.
—En la oposición hubo un cambio radical en la percepción que se tenía sobre la figura del expresidente Piñera. ¿Les cree? ¿Aprendieron la lección realmente o es una pose?
—Yo lo creo profundamente. Creo profundamente en lo genuino que fue, por ejemplo, el presidente Boric, la presidenta Bachelet, el presidente Fei, cuando hablaron en el funeral. Y el presidente Boric en especial, le creo cuando dice que fueron más allá de lo justo y razonable y que Sebastián Piñera fue un demócrata desde el día uno. Creo que lo dice él de verdad. Y las veces que he estado con él después de eso, así lo también lo transmitió, no solamente en forma privada con mi familia, sino que también en forma pública. Entonces, claro, hay eventos como octubre de 2019, donde se se genera una ola de violencia y de virulencia y de de no entender muy claro cuáles son los límites de la libertad de expresión y de lo que es también respetar al otro. Pero claro, esa generación, por lo menos los líderes de esa generación, aprendieron de eso, se dieron cuenta de eso y espero que como les queda mucha vida, porque son más jóvenes, hayan aprendido eso y lo ejerzan en el futuro.
Por ejemplo, en la elección del Frente Amplio, una candidata dijo que Sebastián Piñera fue un demócrata, que respetó los derechos humanos, en fin, esto es independiente que hagan este reconocimiento a la figura de mi padre, sino que qué bueno que hagan ese reconocimiento para cualquiera sea la figura, la circunstancia y entonces como les queda mucha vida en política a ese grupo, es bueno que aprendan.
—¿Y qué le pasa cuando lee que hay gente que todavía no coincide en que el expresidente Piñera era un defensor de los derechos humanos?
—La verdad es que yo creo que hay hay un acuerdo total respecto a la figura y el liderazgo en democracia, en el rol y la defensa de la democracia y los derechos humanos de Sebastián Piñera. Bastante transversal y bastante internacional, que es lo que se refleja en este libro. Así que eso me da mucho orgullo y me acuerdo que al principio, en los primeros meses después de la muerte de mi papá, que en uno tiene pena y llora, y me impresiona que hasta el día de hoy, que han pasado dos años y medio, la gente sigue acercándose y mucha gente con los ojos llorosos de cómo lo echa de menos y lo extraña. Yo he pasado esta pena con mucha gratitud, del tremendo padre que tuve, con mucha orgullo de eso. Y gratitud también por esta huella que él dejó. Que es lo que dice Barack Obama en el texto, que dice: “Un líder no solo se reconoce por las grandes cosas que hizo, el verdadero liderazgo se mide en las huellas que deja en los demás”.
Y esa huella la dejó en ciudadanos común y corriente a lo largo de todo el territorio que se nos han acercado a mí y a mi familia.
—En las últimas semanas hay quienes han dicho que hay que cerrar el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), una institución que jugó un rol activo en todo lo que le tocó vivir al presidente Piñera en su segundo gobierno. ¿Cree que hay que cerrarlo?
—El Instituto de Derechos Humanos, aquí y en cualquier parte debe existir. Tiene que haber una institución que se haga cargo específicamente del tema del respeto y cuidado de los derechos humanos y tiene que cumplir las tareas para la cual fue creada y responder a esas responsabilidades.
—En el libro hay una carta de él en agosto de 2023, en que plantea sus sueños. ¿Cuáles crees que son los desafíos que tiene la política chilena actual? Recordando esos sueños que que manifestaba él hace un par de años.
—Es muy linda esa carta porque la tenemos con su audio y es de un par de meses antes de que muriera. Y es un ejercicio que todos deberíamos hacer. Preguntarnos: ¿Cuál es el sueño que tenemos de Chile?
En realidad, y es muy bonita la frase, no sé si la puedo leer… “Sueño con un Chile más unido en que todos nos reconozcamos como iguales en dignidad y derechos. Un Chile más libre, más justo, más próspero, sin violencia y en paz. Sueño con un Chile en que todos sus hijos puedan desarrollar los talentos que Dios nos dio, realizar sus proyectos y alcanzar sus sueños. Un Chile en que todos podamos vivir una vida plena y feliz junto a nuestros seres queridos”. Me emociona. Sigue: “Si podemos soñarlo, podemos lograrlo”.
Yo creo que cuando hay un sueño compartido, cuando hay una causa, podemos avanzar más rápido.
—¿Crees que hay lo suficiente homenajes a los expresidentes de Chile? Fue bien triste ver cómo se remataban, por ejemplo, las cosas de la casa del expresidente Aylwin.
—A mí me encanta la historia. Yo me he juntado con todos los expresidentes, o quienes los representan, porque estoy con esta idea, y todos me dijeron que sí, que les encantó la idea, y vamos a avanzar en eso, en hacer algo en común con respecto a los expresidentes del retorno a la democracia. Hoy no hay un lugar físico ni digital que ponga en valor eso.
Entonces yo hablé con Mariana Aylwin, Ricardo Lagos Weber, hablé con el presidente Frei, también hablé con sus hijas Verónica y Magdalena, hablé con la presidenta Bachelet y hablé con el presidente Boric de hacer algo en conjunto, porque esto también, independiente de si es por presidentes o por otra temática, también es muy difícil tener una casa, un museo, un espacio, o sea, solamente mantenerlo, cuidarlo, es carísimo. Y segundo, además mantenerle con un contenido que sea atractivo, que vaya a la gente que visite esos lugares es difícil. O sea, hay muchos museos hoy día que están prácticamente vacíos.
—¿Esta la idea de hacer un museo?
—Sí, estamos trabajando en eso, así que ya no voy a contar más porque es un tema que está muy en pañales. Estamos avanzando en varias cosas ahí para hacer eso. Chile tiene una tradición presidencialista muy fuerte que viene, no de una monarquía déspota, sino que de esta figura del rey. Y luego este año cumplimos 200 años de la institución Presidente de la República, es de las instituciones más antiguas de Chile, entonces es un país presidencialista y la figura del presidente o la presidenta creo que también es es un símbolo importante de poner en valor.
Pero se hacen homenajes, vengo hoy día fui a la a la Plaza de la Ciudadanía, que es el lugar que por ley se dio para que se erigiera un monumento en la memoria de mi padre.
—¿Cuáles son los plazos de ese monumento?
—Nos hemos juntado dos veces en la comisión, estamos construyendo ya las bases del concurso que queremos lanzar. Tenemos reunión el 21 de agosto para discutir el borrador de las bases. Hoy día fui a la Plaza de la Ciudadanía también a mirar el sitio. Yo espero que abramos el concurso artístico en no más de dos meses más. Yo creo que un año más de quisiera yo poder estar instalando ya el monumento al presidente.

“Sebastián Piñera fue una persona súper visionaria en temas de medioambiente”
Magdalena Piñera, además, a través de la Fundación Tantauco, será parte del hito de conmemoración de los 100 años de conservación en Chile, en Santiago y en Puerto Varas.
“Primero, para que la gente entienda, y volviendo a esto de seamos conscientes, este año Chile cumple 100 años de conservación. ¿Y por qué esto? Porque el 17 de agosto de 1926 se abrió el primer Parque Nacional en Chile, que es el Vicente Pérez Rosales, ubicado en esa hermosa comuna de Puerto Varas, región de Los Lagos. Y para que nos sintamos orgullosos, es el segundo parque más antiguo de Latinoamérica. O sea, Chile tiene mucho que decir. Y hoy día hablando, volviendo como a lo del legado, Sebastián Piñera fue una persona súper visionaria que empezó a hablar de medio ambiente incluso cuando él era senador. Después creó el Parque Tantauco. Era una persona que hablaba del medioambiente”, dice Magdalena Piñera.
—¿Cree que han perdido espacio los temas medioambientales en el debate público?
—Yo creo que sí es parte importante del debate. No creo que haya perdido espacio, creo que podemos seguir avanzando y necesitamos más espacios, pero como necesitamos avanzar también en la brecha de género, en fin, hay muchos temas que tenemos que avanzar y los países pueden avanzar en todos los temas o en muchos temas al mismo tiempo.
Yo creo que la conservación sí está en el tapete y si alguien cree que no lo está que se suba al carro, porque hay muchas cosas en juego. Tenemos que tener consciencia, el presidente Obama decía somos la primera generación sufrir las consecuencias del cambio climático y probablemente la última que tengamos algo que hacer respecto a esto. Entonces tenemos que tomar cartas en el asunto, hacernos cargo, porque las futuras generaciones también nos van a juzgar.



