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13 de Agosto de 2026“La esperanza de vida está por sobre los 80 años pero hay diez de diferencia entre Vitacura y La Pintana”: El Padre Pepe sobre la muerte y pobreza
En el nuevo episodio del podcast “Hay un después”, conducido por Mariana Derderian, el capellán general del Hogar de Cristo, José Yuraszeck, reflexiona sobre cómo la pobreza impacta la esperanza de vida, el acompañamiento al final de la vida y el trabajo funerario de la institución.
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La muerte como espejo de la desigualdad es una de las ideas centrales del nuevo capítulo del podcast “Hay un después”, el podcast de The Clinic y la Funeraria Hogar de Cristo, conducido por Mariana Derderian. El episodio tuvo como invitado al Padre José Yuraszeck, más conocido como Padre Pepe, capellán general del Hogar de Cristo desde 2018.
“Hoy día la esperanza de vida en Chile está por sobre los 80 años. Pero hay una diferencia de diez años entre Vitacura y La Pintana. La pobreza hace que las personas mueran antes por asuntos de distinta naturaleza de alimentación, acceso a la salud, trabajo más duro, etcétera. Esa desigualdad en la que vivimos se nota muy patentemente, tanto así que significa diez años de vida menos”, señaló el Padre.
Acompañar en los últimos días
El Padre también cuenta su experiencia acompañando a personas vulnerables y en situación de calle: “Muchas veces las personas que atendemos, que acogemos en el Hogar de Cristo, nos transformamos como en su familia. Me ha tocado a mí acompañar a personas en sus últimos días de vida”
“Y una de las cosas más bonitas es ver cómo quienes trabajan en el Hogar de Cristo se involucran tanto. En este caso, muchas veces las personas están un poquito abandonadas, un poco solas y la única persona que les toma la mano o que le está poniendo oreja para escuchar es alguien que inicialmente era un desconocido, pero que con el correr de las semanas, de los meses se va haciendo en una persona muy cercana”, agrega.
El invitado también destacó las labores que hace la fundación, prestando servicios funerarios gratuitos para quienes mueren en los servicios del Hogar de Cristo: “El año pasado fueron del orden de 118 personas que se nos murieron en el hogar y entonces la funeraria les prestó un servicio de funeral al más alto nivel, procurando dignificar la vida de la persona en ese momento, especialmente de la muerte”.



