Política
14 de Agosto de 2026Matías Walker responde a Squella por reforma de seguridad: “Hay un burdo intento de dividir a los parlamentarios entre buenos y malos”
El senador de Demócratas cuestiona el borrador de reforma constitucional en materia de seguridad que prepara el Ejecutivo y apunta particularmente a la propuesta que inhabilitaría a condenados por crimen organizado, terrorismo y narcotráfico para acceder a prestaciones financiadas por el Estado. Además, responde al presidente del Partido Republicano, quien lo emplazó tras sus críticas: "Lo que quiere es marcar diferencias y no aunar acuerdos amplios en materia de seguridad". Un cruce que no es indiferente para el Gobierno, puesto que el voto del senador Walker será clave para aprobar la reforma constitucional que requiere 4/7 del quorum del Senado.
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Luego de la aprobación de la megarreforma, el Gobierno buscó instalar la agenda de seguridad como el foco prioritario. Si bien ha tenido problemas para aquello, a propósito de polémicas ligadas a otras temáticas, como la idea de privatización de Codelco que levantó el Partido Republicano, el controvertido proyecto de “Escucha su corazón” promocionado por el Partido Nacional Libertario y la salida de la exministra del Deporte Natalia Duco, el Ejecutivo ya comenzó a elaborar un documento.
Según el medio La Tercera, dicho proyecto de reforma constitucional contaría con un artículo polémico, el 9 bis. Este establece que las personas condenadas por delitos referidos a crimen organizado, conductas terroristas y narcotráfico, durante su condena y por un plazo de 15 años posteriores, “quedarán inhabilitados para acceder a cualquier prestación financiada con recursos estatales respecto de los derechos y garantías establecidos en los números 9°, 10°, 16° y 18° del artículo 19″.
Ante esa información, el senador demócrata Matías Walker indicó en entrevista con CNN que espera “que el borrador que vi quede en eso, solamente un borrador, porque en lo que hay que avanzar es en las reformas legales”.
El senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, a través de redes sociales le respondió: “Aparecerán temores en algunos que tratarán de frenar los cambios que necesitamos para ganarle al crimen organizado. Le pediría a quienes piensan que haciendo lo mismo ganamos esta batalla, que recuerden a los miles de víctimas y millones de personas que viven bajo la angustia de la inseguridad”.
Sobre eso, agregó que “el Estado tiene que ser superior a la transcriminalidad, y no es tiempo para los buenismos que nos tienen en la condición en la estamos hoy”.
El cruce, sin embargo, no es inocuo para el Gobierno, puesto que la reforma constitucional que pretende impulsar el Gobierno requiere un quorum de cuatro séptimos, uno más alto que el que requirió, por ejemplo, la megarreforma. En ese escenario, el voto de Walker y de los senadores independientes, es clave.

—¿Cuáles son sus principales aprensiones con los artículos del borrador de la reforma constitucional de seguridad que quiere empujar el Gobierno?
—Me parece que es un error hacer políticas públicas con reformas constitucionales. La Constitución no es para hacer política y, sobre todo, en temas como de seguridad. Lo que hay que hacer es concentrarse en la agenda legislativa, en proyectos que están pendientes, como infraestructura crítica, reglas del uso de la fuerza e incluso hay un proyecto que le hice llegar al ministro de Justicia sobre el cumplimiento diferenciado de condenas para el crimen organizado.
La Operación Cancerbero demostró que no es necesario hacer reformas constitucionales para perseguir y aislar el crimen organizado.
—¿Pero hay algún artículo que le preocupe?
—Me preocupa mucho la parte del borrador que se ha dado a conocer que pretende afectar los derechos en su esencia. Eso ni siquiera lo hizo la Constitución del 80, de eso estamos hablando. Porque incluso ese texto estableció que no se pueden afectar los derechos en su esencia.
Este proyecto lo que hace es un retroceso, incluso respecto a la propia Constitución del 80, porque lo que se está planteando respecto a la pérdida de beneficios sociales es demencial.
La defensa de Walker
—¿Qué le parece el tono del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, cuando dice que hay personas que “tratarán de frenar cambios” a propósito de la batalla contra el crimen organizado?
—Lo dijo respecto a mí. Pero creo que, más que hacer una buena reforma constitucional, lo que está haciendo el presidente del Partido Republicano, que no cabe duda que es el que está detrás de esta reforma, es hacer política con la Constitución y, si hay algo que rechazaron los chilenos en dos procesos constituyentes, es que se pretenda hacer política con eso.
La Constitución es para unir a todos los chilenos y la seguridad tiene que ser un asunto del Estado.
—¿Pero qué cree que hay detrás de la crítica del senador Squella?
—Un burdo intento de dividir a los parlamentarios entre buenos y malos, cayendo en la misma tentación que cayó el Frente Amplio en algún minuto cuando quería pontificar a partir de la Constitución. Hay un intento de sacar al pizarrón a otro sector político que puede tener legítimas diferencias respecto de cambios constitucionales en esta materia, sabiendo que se requieren cuatro séptimos, y eso es un error.
Finalmente, de lo que no se dan cuenta es que las normas constitucionales también pueden estar el día de mañana en manos de un adversario político que puede tener un tinte populista o autoritario y que puede terminar afectando derechos de las personas que uno pretende defender.
—¿Considera que es un error del senador Squella?
—Es un tremendo error, una tentación política que no se ajusta a las prioridades que debe tener un gobierno en materia de seguridad.
—”Los buenismos nos tienen en la condición en la que estamos hoy”, dijo el presidente del Partido Republicano y también lo situó como un opositor de la agenda de seguridad…
—Está equivocado el senador Squella porque a mí me ha tocado apoyar 70 proyectos en materia de seguridad, pero lo que él está proponiendo no es una buena política de seguridad pública, no es eficaz quitarle derechos sociales a personas que han sido privadas de libertad, porque con eso se puede estar afectando a personas que tienen una enfermedad catastrófica, derechos de la infancia que están garantizados en la ley, se puede estar afectando a derechos de personas vulnerables que requieren cuidado y, por lo tanto, no se condice con el liderazgo que tiene que tener un partido que está llamado a conducir el Gobierno y a convocar acuerdos amplios.
He hablado con juristas de RN y me han dicho que el proyecto es una locura. Hacer política partidista con la Constitución es muy delicado y en seguridad es muy mala idea.
—No es primera vez que el presidente del Partido Republicano protagoniza ciertas tensiones al interior de las filas oficialistas, ¿qué le parece este nuevo episodio?
—Claramente, lo que quiere Arturo Squella es marcar diferencias y no aunar acuerdos amplios en materia de seguridad. Le recuerdo que no estamos en años de elecciones y que lo que tiene que hacer el Gobierno que ellos lideran es solucionar los problemas de seguridad, reactivar la economía. Y eso no lo va a hacer desde una trinchera, sino que convocando acuerdos amplios.



