La peor jugada de Mauro Valdés: cómo un alto ejecutivo de la élite pasó de dirigir TVN y la gran minería a estar formalizado por el Caso Sartor y perder un millón de dólares
Como director independiente en este conglomerado iba una vez al mes a la oficina y no tenía mail corporativo. Su defensa dice que nunca supo de operaciones sospechosas, y que hasta último minuto seguía confiando en la plana ejecutiva. Hoy, quien fuera un ejecutivo top de la gran minería y de TVN, que se movía con soltura entre la élite política, está en el banquillo de los acusados por el caso Sartor. Como prueba, sus abogados presentaron una declaración jurada y un audio de WhatsApp de los directores exculpándolo de las operaciones sospechosas: "Nosotros sabemos que tú no tenís nada que ver".
Por Miriam Leiva 16 de Agosto de 2026
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Mauro Valdés, exejecutivo de la gran minería y TVN, quedó involucrado en el caso Sartor y enfrenta audiencias de la Fiscalía. La acusación lo imputa por “infracción grave y reiterada” y por entregar información falsa, mientras su defensa sostiene que actuó como director independiente y que “nunca supo de operaciones sospechosas”.
- Valdés está imputado en el caso Sartor y la Fiscalía pide arresto domiciliario parcial.
- Sartor fue intervenido por la CMF en 2024 y luego el caso pasó al Ministerio Público.
- Su defensa dice que era director independiente y que no conocía operaciones sospechosas.
- También figura entre las cerca de 200 víctimas; perdió casi un millón de dólares.
- Suspendió sus actividades empresariales y hoy se dedica a su defensa y a hacer clases.
El artículo explica cómo Mauro Valdés, conocido por su paso por la minería y TVN, terminó involucrado en el caso Sartor como director e inversionista. La nota repasa la acusación de la Fiscalía, su defensa y la pérdida de sus ahorros, además de su distancia con las operaciones cuestionadas dentro del conglomerado.
“No lo podía creer”; “pensé que era un alcance de nombres”; “fue una sorpresa”. Así reaccionaban en el mundo privado cuando se enteraban de que uno de los rostros más conocidos de los últimos años en el ámbito corporativo, Mauro Valdés, estaba involucrado en el caso Sartor.
Quien fuera ejecutivo de la gran minería y de TVN está más que salpicado por este escándalo financiero que lo mantiene en el banquillo de los acusados en las audiencias de la Fiscalía que se han extendido por dos semanas.
Sartor fue fundado en 2012 por Pedro Pablo Larraín y su hermano Carlos, para administrar fondos de terceros para derivar en un complejo entramado de negocios relacionados que llevó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) a intervenir y suspender sus operaciones en 2024. Luego el caso pasó al Ministerio Público que formalizó a once personas -fundadores, directores, asociados- por seis delitos: estafa, administración desleal, negociación incompatible, entrega de información falsa al mercado, fraude a la omisión de Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) y lavado de activos.
Valdés como director de este conglomerado está imputado por administración desleal, negociación incompatible y proporcionar información falsa al mercado, al público y a la CMF, por lo que la Fiscalía está solicitando arresto domiciliario parcial -una de las menores sanciones en el grupo de los 11-.
Pero no solo está en ese banquillo, sino que al otro lado de la moneda, el ejecutivo figura entre las cerca de 200 víctimas de Sartor junto a otros aportantes como jubilados, trabajadores, la rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala; e instituciones como la Universidad Andrés Bello. Tenía sus ahorros de la vida en este conglomerado y su pérdida equivale a casi un millón de dólares.
En estos momentos ha suspendido todas sus actividades empresariales. Su día a día transcurre entre su actividad académica dictando clases en la Pontificia Universidad Católica en el Magíster de Derecho y en clase ejecutiva para temas relacionados con sustentabilidad, minería e innovación, y su tarea personal de preocuparse de su defensa. En el día de la audiencia lucía un cuello ortopédico, producto de un accidente en auto en Chiloé donde se quebró la columna cervical. Esta semana lo dieron de alta.
Luego verá cómo reclama los fondos perdidos.

Del Teatro a Mil al fin de las teleseries
Tras graduarse de abogado en la PUC y cursar un máster en la Universidad de Hamburgo, Valdés pasó un corto tiempo en la Sudamericana de Vapores para ingresar en 1998 a la minería, sector al que le dedicó gran parte de su etapa profesional. Estuvo en el Consejo Minero y fue vicepresidente de asuntos corporativos de las mineras Escondida y BHP Billiton. “En esos cargos fue muy activo en apoyar proyectos culturales como Teatro a Mil y el Museo Precolombino, que fue su idea” recuerda un cercano.
En 2010 fue elegido por el Presidente Sebastián Piñera como director ejecutivo de TVN, que ejerció hasta mediados de 2014 cuando ya era Presidenta Michelle Bachelet. Durante su gestión le correspondió enfrentar momentos duros como el accidente de 2011, en el Archipiélago de Juan Fernández, que provocó la muerte de cinco funcionarios de TVN, incluido el icónico animador del programa más visto en esa época, Felipe Camiroaga.

“Estuvo en una etapa muy contradictoria en TVN, primero le iba muy bien y después le fue muy mal, prácticamente mataron las teleseries en la señal”, comenta un ejecutivo de esa época.
Otro momento inolvidable fue el ocurrido a fines de 2013 con la partida a Mega de María Eugenia “Quena” Rencoret después de 25 años al mando de las teleseries en el canal nacional. Ese es el punto de quiebre que muchos interpretan como el inicio del declive de la red estatal, pues con Quena partieron productores y actores a potenciar el área dramática en la competencia. “Después de esa administración comenzó la caída de TVN”, señala una fuente que estuvo en el canal en esos años.
Más tarde Valdés creó junto a Francisco Klima la empresa consultora Dinámica Plataforma dedicada al diseño e implementación de estrategias de vínculo e inserción para empresas con impacto territorial. Pero desde que apareció vinculado al caso Sartor decidió dar un paso al costado y ya no integra esta sociedad.
Hombre transversal, valorado por la izquierda
Su paso por TVN y en distintos cargos como gerente público en la minería lo llevaron a formar vínculos más allá de la derecha, apoyado por Alejandra Wood quien fuera su pareja por más de una década. Juntos compartieron cenas y encuentros con la élite política de derecha e izquierda.
“Mauro era conocido por ser una persona muy amable, abierto al diálogo”; “tenía muy buena imagen, tan transversal que se movía con flexibilidad en ambos mundos”; “era la persona que la izquierda siempre ponía como ejemplo de como debían ser los políticos de derecha”, recuerdan personas que se encontraban en distintos lugares con Valdés.
Quizás esa misma característica de transversalidad fue lo que vio Pedro Pablo Larraín al invitarlo a ser director de Sartor en cuanto lo conoció como aportante.
En 2016, Valdés llegó a Sartor para invertir sus ahorros que hoy ascenderían a casi un millón de dólares, los cuales -según la declaración de sus abogados- se destinaron parcialmente a inversiones en fondos administrados por Sartor AGF (63%), y otra parte menor (37%) a inversiones en instrumentos internacionales a través de la plataforma Pershing.
Larraín lo invitó a ser director. “Valdés aceptó con la idea de estar sobre su propio dinero, y consideraba que la gente que integraba el directorio era gente que sabía del negocio”, indican fuentes cercanas. Vaya contradicción.
La defensa de sus abogados también lo señala en el documento de descargos presentado ante el fiscal de la CMF: “En definitiva, el Sr. Valdés aceptó la invitación al directorio — principalmente— debido a la confianza que le inspiró el grupo de ejecutivos, tras la búsqueda de lugares donde invertir sus ahorros, y la solicitud que le planteó Pedro Pablo Larraín de acompañarlo en Sartor para construir y fortalecer su institucionalidad considerando, el expertise del Sr. Valdés, que fue explicitado específicamente como no financiero”.
El ejecutivo tenía una muy buena impresión de las personas que lideraban el conglomerado, fortalecida por la actuación del grupo en 2021 con el “caso Swell” cuando Sartor asumió voluntariamente pagar $2.000 millones para enfrentar parte de los perjuicios causados por un fraude que lejanamente los involucraba.
“Este caso, que se arrastró hasta 2023, reforzó la confianza del Sr. Valdés en la administración leal del grupo Sartor para con sus aportantes”, reseñan sus abogados Gustavo Parraguez Gamboa, Rodrigo Marín Eterovic y Javiera Mena Salas.
Incluso, debido a esta misma credibilidad, añaden, cuando su exesposa María Isabel Fernández, “indagó con él sobre alternativas para invertir el producto de la venta de la casa común que ella recibió como compensación en el divorcio de ambos. Estando Mauro Valdés en el directorio de Sartor, la señora Fernández decidió invertir en esa institución”. También es una afectada: a noviembre de 2024 contaba con casi $300 millones como aportante, de los cuales 83% aproximadamente están invertidos en fondos administrados por este grupo.
“Una de las grandes diferencias de Mauro con el resto de los integrantes de Sartor es que nunca reclutó, ni llevó aportantes, no hacía ninguna labor de marketing, no recibió préstamos. Claro que si alguien le preguntaba, tenía una buena opinión”, recuerdan fuentes cercanas al protagonista.
La oscura realidad que develó la CMF
Iba una vez al mes a la oficina de Sartor, no tenía ni correo asociado a este conglomerado. Tampoco se relacionaba con ellos afuera de las dependencias, ni se visitaban ni se encontraban en comidas o en vacaciones.
Valdés operaba como un director independiente, que estaba en el comité de Compliance, cuya función era recibir un reporte sobre temas como operaciones con partes relacionadas. Aunque durante las audiencias se han revelado una serie de operaciones de este tipo, su alegato indica que solo una vez se alertó de ello en esta instancia: “fue en la reunión del 25 de abril de 2024; a la cual Valdés se vio imposibilitado de asistir”.
El ejecutivo no era parte de la estructura interna de Sartor, no participaba en los comités de crédito y riesgo que aprobaban las operaciones cuestionadas. En todo caso, no dudaba ni sospechaba de transacciones irregulares. Ni siquiera cuando llegó la CMF a investigar el 6 de noviembre de 2024.
Tanto creía en la honestidad de Sartor que Valdés se ofreció como interlocutor en representación de Sartor frente a la CMF, solicitando que se informara al directorio del detalle de las operaciones y financiamientos relacionados y/o vinculados.
“Ofreció incluso asumir el liderazgo de éste y el relacionamiento con la autoridad fiscalizadora, atendida su experiencia en este tipo de roles y la comprensión en torno a que la situación ameritaba la reconstrucción de confianzas con los fiscalizadores mediante la transparencia total de la información relevante, ofrecimiento que no tuvo acogida” señala el escrito de sus abogados, que incluye como prueba unos mensajes del chat de WhatsApp correspondientes al grupo: “Directorio”.
Mauro Valdés: Peter, por favor vayan contándonos periódicamente cómo van los retiros y los resultados de la contención
Mauro Valdés: Lo otro: te agradecería para la reunión de las 19 que nos expongan en detalle las operaciones relacionadas (o “vinculadas”) que están bajo cuestionamiento, y cuáles son los planes al respecto.
Iván García Huidobro: Apoyo lo solicitado por Mauro lo cual permite tener información oportuna y uniforme para todos.
Pedro Pablo Larraín: Estimados, ahora estamos concentrados en lo primordial. Minutos para reportes y otros, se comentarán en la reunión de las 19:00.
Mauro Valdés: Pedro Pablo, todos entendemos que están preocupados de apagar el incendio. Sin embargo, tú tienes que entender que a estas alturas -por razones legales y comunicacionales- somos parte del incendio.
Pedro Pablo Larraín: Mauro, de verdad crees que no lo entiendo??
“Menos mal que no aceptaron que Mauro fuera el interlocutor. Él estaba pidiendo toda la información en detalle, y por eso seguramente se hicieron los lesos” indica una fuente cercana que ha conversado el contrafactual de este episodio. Efectivamente, poco a poco, Valdés se fue enterando de la trama al leer la querella de Credicorp, la autodenuncia de Óscar Ébel -accionista y director de Sartor-, y las acusaciones entrecruzadas de los otros imputados, operaciones realizadas a sus espaldas mientras él ejercía como director.
Su defensa presentó una declaración jurada de Pedro Pablo Larraín, fechada el 14 de mayo de 2025, manifestando expresamente que Valdés ejercía como director independiente, por el cual recibía una contraprestación; que no tenía rol ni vínculo con los integrantes del conglomerado, y admitiendo que al Comité de Compliance “no se le informó de la existencia de operaciones con personas relacionadas”.
También sus abogados han sumado un audio enviado por el ejecutivo Alfredo Harz el 15 de abril de 2025 declarando su intención de no involucrarlo en el caso:
“Nosotros sabemos que tú no tenís nada que ver y obviamente te vamos a proteger dentro de todo lo que se pueda…la idea es mantenernos unidos y a ti obviamente sacarte del tema, cachai”.
“Me pillaron de incauto. Tenía una carrera que apreciaba, y este episodio es un golpe muy fuerte, este es el peor episodio que me ha correspondido vivir. Una cosa es ser ingenuo, y otra ladrón” ha comentado a su familia y amigos, quienes lo han apoyado en todo momento. Nadie le ha dado la espalda. Comentan que nadie lo ha juzgado tan duramente como él mismo.
Y así también se lo ha dicho a sus alumnos, pues la ley de Delitos Económicos actual, con la cual se está juzgando este caso, exige más de los directores que la sola presencia en las reuniones: “Antes de la ley de delitos económicos, el director era consejero estratégico y fiscalizador. Ahora, el director debe ser en primer lugar fiscalizador desconfiado, y luego consejero estratégico. Esa es mi lección”.



