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17 de Agosto de 2026Conducir motos reduce el estrés: lo que confirma la ciencia detrás del casco
Conducir motocicleta reduce el estrés, según estudios de la UCLA y la Universidad de Murcia que midieron biomarcadores hormonales, ansiedad y concentración en motociclistas. La evidencia muestra menor activación fisiológica ligada al estrés, aunque expertos advierten que estos beneficios solo se dan bajo conducción responsable y segura.
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Cristián Reitze lleva años escuchando la misma frase entre motociclistas: que subirse a la moto “despeja la cabeza”. Pues ahora parece que la ciencia respalda esa idea.
Conducir motocicleta reduce el estrés, según investigaciones internacionales que midieron biomarcadores hormonales, actividad cerebral y ansiedad en motociclistas, y que sitúan la concentración exigida al volante como el factor central de ese efecto.
La pregunta no es menor en un país donde el malestar psicológico es un problema estructural. Según el Termómetro de la Salud Mental Achs-UC de 2025, un 25,8% de la población adulta urbana en Chile presenta síntomas de ansiedad, cifra que en mujeres llega al 35,5%.
¿Puede conducir motocicleta reducir el estrés?
La evidencia más citada proviene de un estudio del Semel Institute for Neuroscience and Human Behavior de la UCLA, con Harley-Davidson, que midió actividad cerebral, frecuencia cardíaca y hormonas de más de 50 motociclistas antes, durante y después de conducir una moto, un automóvil y de un período de descanso. Un recorrido de 20 minutos en motocicleta redujo cerca de un 28% los biomarcadores hormonales del estrés, mientras la frecuencia cardíaca subió un 11% y la adrenalina un 27%, una respuesta comparable a la del ejercicio físico ligero.
“Durante años, la conversación sobre las motocicletas se ha centrado principalmente en su aporte a una movilidad más eficiente. Sin embargo, estos antecedentes también permiten observar que, cuando la conducción se realiza de manera responsable, con el equipamiento adecuado y respetando las normas de tránsito, puede representar una experiencia de concentración, desconexión y disfrute personal”, afirma Cristián Reitze, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas (ANIM).
A ese hallazgo se suma una encuesta de la aseguradora británica Carole Nash entre motociclistas del Reino Unido: un 88% considera que conducir mejora su bienestar mental y un 31% logra despejar la mente de preocupaciones cotidianas.
¿Por qué la conducción exige una concentración que despeja la mente?
Conducir una motocicleta obliga a observar el entorno constantemente, controlar la velocidad y el equilibrio, y anticipar los movimientos de otros usuarios de la vía. Esa exigencia cognitiva deja poco espacio para la rumiación mental que alimenta el estrés cotidiano; el motociclista no puede responder un mensaje ni dejar que la atención se disperse.
Para quienes practican el motociclismo de manera profesional, esa exigencia se vuelve rutina. El piloto de rally Francisco “Chaleco” López describe ese foco como parte esencial de su relación con la moto: “Cuando me subo a la moto, ya sea para movilizarme, hacer mis trámites o viajar, me ayuda mucho por un tema de ir pensando en la ruta. Nunca me ha gustado ir con audífonos, sino que prefiero sentir el motor; me gusta estar concentrado en lo que hago”, señala.
¿Qué encontró el estudio español entre motociclistas y no motociclistas?
Un estudio de la aseguradora AMV con el Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad de Murcia comparó a motociclistas habituales con no motociclistas mediante nueve pruebas neuropsicológicas. Los motociclistas presentaron un 55% menos de tendencia a la ansiedad y un 45% menos de estrés que el grupo de control, además de un 36,5% menos de errores y un 48% más de capacidad resolutiva.
“El grupo de no motoristas presentó una activación fisiológica más elevada, coherente con el patrón de mayor ansiedad y estrés observado en las pruebas emocionales”, explicó Bruno Ribeiro, investigador de la Universidad de Murcia. Tanto el estudio de la UCLA como el de Murcia coinciden en un mismo hallazgo: la conducción habitual de motocicleta se asocia con menor activación fisiológica ligada al estrés y mejor desempeño en tareas de concentración.
Estos antecedentes deben interpretarse con prudencia. Ninguno permite afirmar que conducir una motocicleta constituya un tratamiento frente al estrés, pero sí aportan elementos para seguir estudiando la relación entre conducción, concentración y bienestar emocional.
La seguridad vial, condición para que la moto beneficie la mente
ANIM insiste en que estos beneficios solo pueden desarrollarse bajo condiciones seguras. Casco homologado, formación adecuada, conducción defensiva y respeto por las normas de tránsito son condiciones esenciales para proteger a motociclistas y al resto de los usuarios de la vía.
En un escenario en que cada vez más personas buscan alternativas para cuidar su salud mental, la evidencia invita a mirar la motocicleta desde una perspectiva más amplia que la utilitaria: puede ofrecer una experiencia de concentración y desconexión, siempre que su uso sea consciente, responsable y seguro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto reduce el estrés un viaje en motocicleta, según la ciencia?
El estudio de la UCLA registró una baja cercana al 28% en biomarcadores del estrés tras 20 minutos de conducción.
¿Los motociclistas tienen menos ansiedad que el resto de las personas?
Según AMV y la Universidad de Murcia, los motociclistas habituales mostraron un 55% menos de tendencia a la ansiedad.
¿Es seguro conducir motocicleta solo por sus beneficios mentales?
No. ANIM señala que estos beneficios solo se dan bajo conducción responsable, con casco homologado y respeto a las normas de tránsito.