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18 de Agosto de 2026El proyecto que busca transformar el olvidado observatorio del Cerro San Cristóbal: monumento nacional tendría su mayor renovación en 100 años
Construido en 1903, el Observatorio Manuel Foster fue durante décadas un centro de investigación astronómica. Ahora, un proyecto liderado por diversos departamentos y académicos de la UC busca transformarlo en un centro de difusión y educación, con nuevos espacios pero manteniendo sus edificios patrimoniales y sus vistas sobre Santiago. La iniciativa contempla aprovechar el espacio, con la construcción de pasarelas, una sala educativa y una cafetería, entre otras cosas.
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Por siglos el Cerro San Cristóbal no fue más que un terreno árido de árboles y tierra, hasta que en 1903 se construyó el primer gran hito del parque en su cumbre: un observatorio que en ese entonces fue el telescopio operativo más grande del hemisferio sur y el décimo del mundo.
Su instalación la autorizó el entonces presidente Germán Riesco, convirtiéndose en la primera edificación del cerro, la cual estaba a cargo de la Universidad de California y el equipo del Observatorio Lick, quienes escogieron Santiago para estudiar los astros.
Tras trabajos de investigación de 25 años, fue adquirido por Manuel Foster y luego donado a la Universidad Católica en 1928, plantel que lo administra hasta la actualidad.
Sin embargo, muchos de los millones de visitantes anuales que recorren el Parque Metropolitano en la actualidad desconocen que en su cumbre existe el Observatorio Manuel Foster, pese a que en 2010 fue declarado monumento nacional y sigue abierto a la comunidad los fines de semana.
Y si bien las condiciones de los edificios del observatorio y los telescopios en sí mismo siguen siendo prácticamente las mismas que hace un siglo, un grupo de académicos ahora propone un nuevo desafío para poner en valor el lugar.
Precisamente para relevar su presencia y significado, es que distintos departamentos de la UC como el Instituto de Astrofísica, el Centro de Patrimonio Cultural y el Centro de Astro-Ingeniería, junto al Ministerio de las Culturas y el Observatorio Foster (dependiente del Parquemet) diseñaron un proyecto de remodelación para revitalizar el sector.
Museo Astronómico Observatorio Foster: diseño está en su etapa final y será presentado al Ejecutivo las próximas semanas
Denominado Museo Astronómico Observatorio Foster, el proyecto propone la transición desde un rol científico, propio del centro con tecnología centenaria para observar el cielo, a uno educacional y de difusión en una de las cumbres del Cerro San Cristóbal, según comentan los arquitectos a cargo del proyecto a The Clinic.
El proyecto busca la recuperación del conjunto patrimonial existente, que consiste en las tres edificaciones originales del proyecto, y el “despeje” del resto del sector que rodea al Observatorio.
El diseño fue liderado por los arquitectos Mario Carreño y Piera Sartori, ambos profesores de la UC, luego de que se obtuviera financiamiento a través de un FONPAT.
Actualmente, el proyecto ya fue aprobado por el COSOC del Parque Metropolitano y se encuentra en su última etapa definitiva, la cual se presentará al Ministerio de las Culturas en Septiembre.
Una vez sorteado aquello, solo se encontraría a la espera de obtener el financiamiento necesario para avanzar en su licitación y posterior concreción, por parte del Estado y de la universidad.
En qué consiste la propuesta de remodelación de la zona
Actualmente el observatorio, en comparación a la cantidad de volumen de visitantes que recibe el resto del Parque Metropolitano, no tiene gran visibilidad, pero sí tiene un gran potencial para ello.
Y es que cuando finalicen las obras del nuevo teleférico del cerro, el observatorio quedará solo a pasos de la estación Plaza México.
Por eso la apuesta de los arquitectos fue despejar los alrededores de los edificios originales -el domo, la casa de revelado y la casa del astrónomo- y construir en 220 m2 un nuevo paseo integral.
Se incluirá una portería, cafetería, baños y una sala de exposiciones complementada por un pequeño anfiteatro para 20 personas.
La sala se proyecta en un borde del terreno y por debajo del nivel de los edificios que se busca poner en valor, de manera de no interferir excesivamente su infraestructura.
Ello se hará incorporando su cubierta al suelo exterior, lo que resultaría en una gran terraza de 450 m2 desde donde se miran los cuerpos patrimoniales, la vecina cumbre del santuario de la Virgen y el valle de Santiago junto a la Cordillera de Los andes.