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4 de Septiembre de 2026El inédito implante realizado en Chile que previene la muerte súbita y corrige el ritmo del corazón con un solo cable
el hito integra desfibrilación y estimulación fisiológica en un único electrodo, reemplazando el uso tradicional de dos cables. Estudios recientes muestran que esta técnica reduce en un 10% la mortalidad a tres años en pacientes con bloqueo completo, frente a la estimulación convencional.
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Un equipo de especialistas de Clínica RedSalud Santiago marcó un hito en la medicina regional al realizar el primer implante en Latinoamérica de un dispositivo que previene la muerte súbita y corrige el ritmo del corazón utilizando un solo cable. La técnica disminuye los riesgos de complicaciones en pabellón y reduce en un 10% la mortalidad a tres años frente a los métodos convencionales.
Hasta hoy, para proteger al paciente ante un paro cardíaco y corregir la forma en que late el corazón, los médicos debían pasar dos cables (electrodos) independientes a través de las venas hacia el órgano. La incorporación de este nuevo dispositivo unifica la protección ante la muerte súbita y la corrección del latido en un único electrodo, reduciendo el espacio que se ocupa en la vena, acortando la cirugía y disminuyendo drásticamente el riesgo de complicaciones quirúrgicas.
La Dra. María de los Ángeles Álvarez, Coordinadora de Electrofisiología de Clínica RedSalud Santiago, destacó que “que hayamos sido elegidos para realizar el primer procedimiento de toda Latinoamérica nos posiciona a la vanguardia de la electrofisiología regional. La llegada de esta nueva tecnología representa una verdadera revolución: al unificar ambas funciones en una sola plataforma, pasamos a una forma de trabajar que marca el presente y futuro de nuestra especialidad, elevando drásticamente el estándar de seguridad y bienestar para nuestros pacientes”.
Innovación médica que transforma la electrofisiología
La estimulación fisiológica —que conecta el dispositivo a la red eléctrica natural del corazón— se ha consolidado como la principal tendencia global para corregir los trastornos de conducción y tratar la insuficiencia cardíaca.
El primer paciente beneficiado en la región padecía una insuficiencia cardíaca severa no isquémica. Había sido intervenido previamente en otro centro con un resincronizador tradicional, pero el resultado fue insatisfactorio. Esto, porque quedó con una desincronía grave y arritmias continuas que le provocaban dolorosas descargas del dispositivo, impidiendo su alta médica.
“Los desfibriladores tradicionales generan una estimulación asincrónica que hace que el corazón lata de forma anómala. En pacientes que requieren estimulación frecuente, a más de la mitad se les deteriora la fuerza de bombeo y uno de cada seis se daña al punto de necesitar un resincronizador. La estimulación fisiológica previene este desgaste. Un estudio reciente demostró que reduce la mortalidad neta en un 10% a tres años frente a la convencional, lo que significa salvarle la vida a uno de cada diez pacientes”, explicó el Dr. Carlos Piedra.
La intervención está indicada para pacientes que presentan patologías con alto riesgo de muerte súbita —como la insuficiencia cardíaca severa— o que han sobrevivido a un paro cardiorrespiratorio. Según precisa el Dr. Piedra, este perfil abarca al 95% de las personas que actualmente requieren un desfibrilador, por lo que la técnica se posiciona como una opción clínicamente viable para la gran mayoría de estos casos en el país.




