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9 de Septiembre de 2026Inteligencia hídrica en el campo: RiegaBien, la app que ayuda a los agricultores a adaptarse al cambio climático
La aplicación permite a los agricultores calcular cuánto y cuándo regar sus cultivos. RiegaBien busca optimizar el uso del agua y facilitar la adaptación del campo chileno a la sequía.
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En un país donde la sequía sigue siendo una emergencia, el agro chileno busca respuestas entre el barro y la pantalla táctil. Ahí aparece RiegaBien, una aplicación impulsada por la Pontificia Universidad Católica y el INIA.
La promesa no es menor: transformar el agua en un insumo gestionado con precisión milimétrica a través de los celulares de los agricultores.
En conversación con The Clinic, la académica que impulsa la app, Pilar Gil, señaló que “es una aplicación que permite generar un programa de riego. Es decir, calcula tiempos y frecuencias de riego, entregando la información en mm de agua a reponer a la semana o tiempo de riego a la semana, cuantas veces a la semana se debe regar, y un calendario ejemplo”.
“La app está disponible para las regiones IV, RM, VI, VII y recientemente para la V región.

Más eficiencia
La académica recalcó que “esta app busca mejorar la gestión del agua a nivel intrapredial, a través de la reposición del agua basada en datos cuantitativos, dejando de lado decisiones basadas en la intuición. Lo cual muchas veces lleva a sobrerregar o subregar, con los consiguientes resultados productivos o uso excesivo de recursos (agua y electricidad)”.
“El mercado, los costos y la falta de agua nos están obligando a ser más eficientes. Sobre todo considerando que el rubro agrícola tiene mucho que mejorar todavía en temas de uso eficiente del agua, y sobre todo en zonas de creciente escasez como la región de Coquimbo y de Valparaíso”, agregó.
Junto con eso, destaca que “en Chile esta es la primera app de uso gratuito que incorpora todas las variables que permiten generar un programa de riego, en base a datos sitio específicos disponibles en nuestro país. Cabe destacar que en Chile existe una robusta red meteorológica, lo cual, combinado con plataformas satelitales como la Plas y datos de suelo de Ciren y Fao, permiten generar la base de cálculo para un programa de riego basado en datos cuantitativos”.
“Nosotros hemos innovado haciendo uso integral de estos recursos disponibles, sumando las características de los distintos sistemas de riego y sistemas productivos existentes en cada región. Además para el desarrollo de cada una de las versiones, hemos trabajado en conjunto con futuros usuarios, levantando necesidades de información, estilo, lenguaje, diseño, etc, y de esa forma, contar con una herramienta digital masiva, amigable y que permita a los y las agricultores mejorar el uso del agua”, destacó.



