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9 de Septiembre de 2026El ruido artificial en los autos eléctricos: cuando el silencio se volvió peligroso
Ruido artificial en los autos eléctricos es hoy una exigencia legal, no un capricho de diseño. La industria debió aprender a fabricar sonido porque el silencio del motor eléctrico multiplica el riesgo de atropello para peatones y personas con discapacidad visual.
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Una mujer cruza una calle de Santiago con su bastón blanco extendido. Escucha el motor de un bus, el rugido lejano de un camión, pero no distingue nada que le indique que un auto eléctrico avanza a 15 km/h a un metro de ella. No hay motor que escuchar. Solo el roce de los neumáticos contra el asfalto, un sonido que se confunde con el resto del tráfico hasta que es demasiado tarde.
El ruido artificial en los autos eléctricos existe porque estos vehículos, al circular en modo cien por ciento eléctrico y a baja velocidad, no emiten sonido de motor suficiente para alertar a peatones. Desde 2019, la Unión Europea obliga a instalar sistemas de alerta acústica, y fabricantes de todo el mundo replican esa exigencia en sus modelos globales.
¿Por qué un auto eléctrico necesita hacer ruido?
Según Brigade Electronics, fabricante británico de sistemas de seguridad vehicular, los autos eléctricos e híbridos elevan hasta en un 80% el riesgo de atropello a usuarios vulnerables de la vía cuando circulan en silencio. La Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) coincide en el diagnóstico: sus estudios detectaron que la probabilidad de accidente aumenta un 40% cuando el vehículo no emite ningún sonido perceptible.
Ambas cifras difieren en magnitud, pero apuntan a la misma conclusión: el silencio, esa cualidad que durante años se vendió como la gran ventaja de la electromovilidad, se transformó en un problema de seguridad vial medible y documentado.
El diseño sonoro como nueva disciplina de la ingeniería automotriz
Para resolverlo, la industria creó una disciplina que no existía hace una década: el diseño sonoro automotriz. Renzo Vitale, director creativo de sonido de BMW Group, lleva desde 2009 desarrollando sonidos artificiales para vehículos eléctricos junto a ingenieros acústicos de la marca. En 2019 sumó al compositor Hans Zimmer, ganador del Óscar por El rey león, para crear la línea BMW IconicSounds Electric, que hoy equipa modelos como el i4 y el iX.
Jaguar enfrentó un desafío similar con el I-PACE: según reportó Xataka, los primeros intentos de sonido inspirados en naves espaciales de ciencia ficción fracasaron porque los peatones levantaban la vista al cielo en lugar de mirar la calzada. El aprendizaje fue clave para entender que el sonido debe orientar la atención hacia el vehículo, no distraerla.
¿Qué exige las leyes de otros países sobre el sonido de los eléctricos?
El Reglamento Delegado 2017/1576 de la Unión Europea fue el punto de partida: obliga, desde julio de 2019, a que todo eléctrico o híbrido de nueva homologación incorpore un sistema de alerta acústica conocido como AVAS (Acoustic Vehicle Alerting System). La norma fija un volumen de entre 56 y 75 decibelios, similar al de una conversación normal, y exige que el sonido varíe según la velocidad y se active de forma automática hasta los 20 km/h.
Estados Unidos avanza en la misma dirección con estándares equivalentes. En Chile, el Decreto Supremo N°145 de 2017 del Ministerio de Transportes establece los requisitos técnicos, constructivos y de seguridad que deben cumplir los vehículos eléctricos para homologarse ante el Centro de Control y Certificación Vehicular, mientras que la norma de emisión de ruido vehicular —Decreto Supremo N°7 de 2015 del Ministerio del Medio Ambiente— fue actualizada el 27 de febrero de 2026 mediante el Decreto Supremo N°14 de 2024, hoy en pleno proceso de revisión técnica.

Chile y la electromovilidad silenciosa
La urgencia no es teórica. Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), durante el primer semestre de 2026 se vendieron 5.425 vehículos cien por ciento eléctricos en el país, un alza de 114% respecto al mismo período de 2025, concentrada en un 76% en la Región Metropolitana. Cada uno de esos autos añade una unidad silenciosa a un parque vehicular que los peatones chilenos aprendieron a identificar por oído durante más de un siglo.
La curva de crecimiento es abrupta: mientras más eléctricos circulan por Santiago, Valparaíso o Concepción, más urgente se vuelve que el diseño sonoro no sea un accesorio de marketing, sino un estándar de seguridad verificable en la homologación de cada modelo importado. Al menos una parte de los buses eléctricos del sistema RED ya incorporan un sonido de campanita para alertar a los peatones.
El dilema urbano: menos ruido, pero no silencio total
Aquí aparece la tensión que sostiene todo el debate: las ciudades llevan décadas combatiendo el ruido del tráfico como problema de salud pública. La Agencia Europea del Medio Ambiente calcula que la exposición crónica al ruido vehicular provoca 12.000 muertes prematuras y 48.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica al año en la Unión Europea. Reducir ese ruido de fondo era, hasta hace poco, el objetivo declarado de la transición eléctrica.
Ahora los mismos organismos que promovían ciudades más silenciosas deben aceptar que un mínimo de sonido —controlado, direccional, no invasivo— es indispensable para que la calle siga siendo legible para quien no puede ver. El desafío para urbanistas y fabricantes ya no es eliminar el ruido, sino diseñarlo con precisión quirúrgica: suficiente para advertir, insuficiente para contaminar.
Ese equilibrio —ni el rugido de un motor de combustión ni el silencio absoluto de una batería— es hoy la frontera de la seguridad peatonal en la era eléctrica. La pregunta que queda abierta es si esa frontera se definirá caso a caso por cada fabricante, o si terminará convertida, como en Europa, en una norma común para toda la industria.
Preguntas frecuentes
¿Todos los autos eléctricos hacen el mismo ruido? No. Cada fabricante diseña su propio sonido dentro de los límites legales de decibelios y variación por velocidad; BMW, Jaguar y otras marcas han desarrollado firmas sonoras propias.
¿A qué velocidad se desactiva el sonido artificial? En la Unión Europea, el sistema AVAS se activa automáticamente hasta los 20 km/h; por encima de esa velocidad, el ruido de rodadura de los neumáticos ya resulta audible.
¿Chile exige por ley el sistema AVAS? La normativa chilena de homologación vehicular (DS N°145/2017) fija requisitos de seguridad para eléctricos y se actualiza en paralelo con la norma de ruido del Ministerio del Medio Ambiente, aunque no existe todavía una exigencia local idéntica a la europea.



