
Política
15 de Septiembre de 2026La soterrada disputa que se armó en el PS por el cupo vacante que dejó Camilo Escalona en la secretaría general
La alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, es vista como la heredera "natural" del cargo que dejó el histórico dirigente socialista, pues forma parte del lote que lideró Escalona durante años, la Nueva Izquierda. Sin embargo, dentro del partido apuntan a que habría una inhabilidad que no le permitiría asumir: el liderar los fondos públicos de una comuna y de un partido político.
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A más de una semana de la muerte de Camilo Escalona, secretario general del Partido Socialista (PS), la discusión sobre quién le sucederá en el cargo durante el resto del mandato de Paulina Vodanovic se ha ido instalando paulatinamente en la agenda de la colectividad, pese al ambiente de Fiestas Patrias.
El PS tendrá elecciones para elegir su directiva en abril próximo. Sin embargo, son varios los dirigentes de la tienda los que señalan que más allá de que el primer vicepresidente Arturo Barrios subrogó a Escalona en los últimos meses —con una buena evaluación entre pares—, el secretario general debe ser un cargo que cuente con una persona titular, por más de que esta no esté más de un año en el puesto.
Así, quienes han comenzado a presionar internamente por el cupo son los integrantes del lote de Nueva Izquierda, el grupo que lideraba Escalona, entre cuyos “discípulos” —como llaman en la interna a sus adherentes— están la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, el diputado César Valenzuela —ambos dirigentes estudiantiles en la revolución pingüina de 2006—, y los exsubsecretarios de la Segegob Nicole Cardoch y Erwin Asenjo.
Como Barrios es parte de Grandes Alamedas —otro lote que tiene como referentes a Andrés Santander, al diputado Daniel Manouchehri y a la senadora Daniella Cicardini—, desde la Nueva Izquierda consideran que ese un argumento suficiente para establecer a alguien del grupo propio en el puesto.
Lo anterior lo fortalecen, sobre todo, por las palabras de Delfino en una entrevista en El Mercurio el sábado, que el lote tiene la “legítima aspiración a mantener lo que había hecho Camilo en la secretaría general“.
Las dudas sobre el nombre de Delfino
Al consultarse por nombres que podrían tomar la posta de Escalona, es Delfino a quien precisamente se le indica como la favorita para asumir ese rol, el que debe ser elegido por el comité central de más de 100 integrantes del PS.
La alcaldesa de Quinta Normal actualmente ya integra la directiva nacional, como vicepresidenta de la colectividad. Por ende, algunos consideran que su ascenso hacia el segundo cargo más importante del partido —y el que tiene mayor peso administrativo, por lo demás— sería una forma “natural” de sucesión.
Sin embargo, ese escenario ha generado aprensiones en integrantes del PS, pues algunos apelan que habría una “incompatibilidad” en el cargo de Delfino con el de secretaria general.
Lo que sostienen militantes que no forman parte de la Nueva Izquierda es que, como el puesto de secretario general involucra la gestión de recursos públicos que recibe el partido, la persona que asuma en el cargo no debiera tener ya control sobre otros bienes fiscales, como sería el caso de Delfino, quien como alcaldesa —aseguran desde el PS—, ya tiene control sobre los ingresos de su comuna, por lo que quedaría inhabilitada de optar a la secretaría general.
Aquel argumento lo fortalecen, además, señalando que este requiere de “dedicación exclusiva“, cuestión incompatible con el rol de jefa comunal.
Sin embargo, otros militantes apuntan que no existe esa “observación“.
Para establecer aquello es que se remiten al estatuto interno del partido —disponible en su página web y actualizado por última vez en mayo de este año—, en el cual no se hace ninguna objeción sobre la posibilidad de que un militante que desempeñe un cargo de elección popular integre el comité central o la mesa ejecutiva del PS.
Desde el entorno de Delfino, además, señalan que sería una actividad compatible y que ella no tendría mayor problema en emplearla.
De todos modos, para que resulte elegida, primero debe esperar al llamado de la mesa ejecutiva para que convoque al comité central, instancia que lideran mayormente el Tercerismo y Grandes Alamedas.
Eso sí, existe cierto consenso en que es la Nueva Izquierda la que debiera mantener el cupo, por lo que el nombre que provenga de ese grupo sería aceptado sin mayor problema. Es decir, que Delfino contaría con la venia respectiva de los diferentes actores del sector, pese a la aprensión generada por su cargo de elección popular, pues consideran que, por la memoria de Escalona —quien hacía llamados a la unidad de la colectividad— “lo último” que harían sería disputar a regañadientes un cupo de la directiva.
Lo anterior pese a que hay militantes que afirman que Barrios tiene interés en pasar de ser subrogante a secretario general titular del partido.