
AUTO TEST
16 de Septiembre de 2026El regreso del lobo: Land Rover apuesta por el Defender Wolf Series II para reconquistar al Ejército británico
Defender Wolf Series II es la apuesta de Land Rover para reconquistar al Ejército británico: un Defender militar construido sobre la plataforma monocasco D7x que compite por un contrato de 2.000 millones de libras dentro del programa Light Mobility Vehicle.
Compartir
EN RESUMEN: LOS PUNTOS CLAVE
- Land Rover recupera el nombre Wolf, ligado a más de setenta años de historia militar británica, para presentar su nuevo vehículo ligero de combate.
- El Defender Wolf Series II abandona el chasis de largueros tradicional y adopta la arquitectura monocasco D7x, con una rigidez torsional tres veces mayor a la de un chasis separado.
- El contrato en juego, el programa Light Mobility Vehicle del Ministerio de Defensa británico, tiene un valor formal de 2.000 millones de libras y podría superar las 9.500 unidades.
Defender Wolf Series II es el nuevo vehículo militar ligero con el que Land Rover busca volver a equipar al Ejército británico, después de que la marca decidiera resucitar el nombre Wolf —ligado a más de setenta años de historia castrense— para una plataforma que, por primera vez, abandona el chasis tradicional y adopta la construcción monocasco del Defender civil.
Una división dedicada a un contrato de 2.000 millones de libras
En el campo de pruebas de Millbrook, en Bedfordshire, cuatro siluetas verdes esperan su turno para el British Army DVD 2026, la feria de defensa que se celebra los días 16 y 17 de septiembre. No son prototipos de diseño ni ejercicios de imagen: son la respuesta de Jaguar Land Rover (JLR) a una pregunta que el Ministerio de Defensa británico lleva meses formulando en voz alta: ¿quién reemplazará a los Land Rover y Pinzgauer que todavía patrullan media docena de teatros de operaciones?
La respuesta de la marca tiene nombre propio: Defender Wolf Series II. Y detrás de él hay mucho más que nostalgia militar. JLR ha creado una división completa, la Defender Defence Division, exclusivamente para pelear —y sostener en el tiempo, si gana— un contrato que la convocatoria formal publicada el 31 de julio de 2026 valora en 2.000 millones de libras (casi 2.700 millones de dólares), con opciones que permitirían ampliar la flota hasta más de 9.500 vehículos.
¿Qué es el Defender Wolf Series II y por qué reaparece ahora?
El programa que motiva esta carrera se llama Light Mobility Vehicle (LMV) y busca reemplazar, bajo una sola plataforma común, las flotas heredadas de Land Rover y Pinzgauer que el Ejército británico mantiene desde hace décadas. Según el propio Ministerio de Defensa, más de 5.000 Land Rover seguían en servicio activo durante 2025, y su retiro formal comenzó recién en marzo de 2026. El concurso exige una base capaz de derivar en nueve configuraciones distintas: vehículo de propósito general, ambulancia de campaña, movilidad táctica, movilidad general, protección reforzada, mando y control, apoyo a equipos, transporte de tropas y sistemas de misión.
La adjudicación está proyectada para el 31 de mayo de 2027, con un contrato que se extendería hasta 2036 y opciones de ampliación posteriores. Los primeros vehículos, de acuerdo con el gobierno británico, deberían llegar a manos de los soldados hacia 2030. De las nueve configuraciones exigidas, JLR mostrará primero cuatro en Millbrook: movilidad táctica, movilidad general, ambulancia y utilitario, sin que eso implique que el resto de la familia esté resuelta todavía.
El regreso de un nombre con más de setenta años de historia militar
El nombre Wolf no es un capricho de marketing. Land Rover lo utilizó como nombre de proyecto para el programa TUL/TUM (Truck Utility Light/Medium) que, en enero de 1996, terminó en un pedido de cerca de 8.000 unidades del Defender XD por parte del Ministerio de Defensa británico, valorado en unas 170 millones de libras de la época. El Ministerio designó al Wolf 90 como Truck Utility Light de Alta Especificación y al Wolf 110 como Truck Utility Medium, mientras que Land Rover llamaba XD (eXtra Duty) a esa misma especificación reforzada.
Ese Defender militar, motorizado con el diésel 300Tdi y reforzado en chasis, ejes y suspensión, se convirtió en un símbolo de la presencia británica en Irak y Afganistán, y fue usado por paracaidistas, Royal Marines y unidades especiales durante casi tres décadas. Recién en 2026 comenzó su retiro formal y la venta de excedentes al mercado civil, lo que explica por qué JLR asegura que el nuevo Wolf II continúa «más de setenta años» de relación con las Fuerzas Armadas británicas, aunque —conviene precisarlo— el Wolf como especificación no tiene esa antigüedad: la vinculación militar de Land Rover con el Reino Unido se remonta a los años cincuenta, no la denominación Wolf propiamente dicha, acuñada recién en los noventa.
¿Por qué genera polémica que el nuevo Wolf sea monocasco?
Aquí aparece el punto de tensión central de este tema: a diferencia de su antecesor, construido sobre un chasis de largueros reforzado, el Defender Wolf Series II utiliza la misma arquitectura monocasco D7x del Defender civil actual. Para los puristas del todoterreno militar, un chasis separado siempre ha sido sinónimo de robustez, modularidad y facilidad de reparación en terreno; para JLR, la ecuación es distinta.
La marca sostiene que la estructura D7x alcanza una rigidez torsional de 29 kNm por grado, cifra que —según JLR— triplica a la de una arquitectura tradicional de chasis separado, y que el vehículo superó más de 62.000 pruebas de validación de ingeniería, además de su exigente procedimiento interno Extreme Event Test. JLR también afirma que el Wolf Series II fue el único vehículo capaz de superar todos los obstáculos en una demostración realizada en instalaciones independientes del Ministerio de Defensa, aunque la compañía no ha publicado el circuito completo ni los datos comparativos de sus rivales, por lo que esa afirmación debe leerse, por ahora, como un dato de la propia marca y no como un veredicto independiente.
A ese argumento técnico se suma uno deportivo: el Defender D7X-R, construido sobre la misma arquitectura, ganó la clase Stock del Rally Dakar 2026 en su debut, con tripulaciones Land Rover terminando primeras, segundas y cuartas. No es el Wolf II ni simula una carga militar, pero sí funciona como otro dato duro frente a quienes insisten en que un monocasco no soporta un uso extremo.
¿Qué necesita Land Rover para ganarle el contrato al Ejército británico?
El Defender Wolf Series II no compite en el vacío. Al menos tres consorcios más disputan el mismo contrato: Team Grenadier, con el todoterreno de chasis separado INEOS Grenadier; un grupo liderado por Ford junto a General Dynamics Land Systems y Ricardo, sobre la base de la camioneta Ranger; y Team LionStrike, que reúne a GM Defence, BAE Systems y NP Aerospace en torno a plataformas derivadas de modelos comerciales de General Motors. Según coinciden varios reportes especializados, el Ministerio de Defensa podría admitir hasta siete oferentes a la etapa de invitación a licitar, con pruebas de industria previstas para fines de octubre de 2026.
JLR insiste en que el desarrollo, la ingeniería y el motor del Wolf Series II —fabricado en Wolverhampton— son británicos, un argumento relevante en un concurso que valora explícitamente el contenido industrial local. Sin embargo, la marca todavía no ha precisado dónde se ensamblarían las unidades militares si gana el contrato, considerando que el Defender civil se fabrica en la planta de Nitra, en Eslovaquia; tampoco ha revelado el motor definitivo, la carga útil por variante, la autonomía de vadeo en configuración militar ni el nivel de protección balística de cada versión.
¿Qué relevancia tiene este Defender militar para Chile?
Aunque el Defender Wolf Series II no llegará a un concesionario chileno —es, después de todo, un vehículo pensado para el Ministerio de Defensa británico—, su suerte sí importa para quienes siguen de cerca al Defender en Chile. La validación militar de la plataforma monocasco D7x se suma al título de la clase Stock obtenido en el Dakar 2026, y ambos hitos alimentan el mismo argumento comercial que Land Rover repite en sus vitrinas locales: que el Defender actual, pese a haber dejado atrás el chasis de largueros, puede soportar un uso extremo tan bien —o mejor— que sus antecesores.
El Defender Wolf Series II todavía tiene mucho que demostrar. JLR ha anunciado una postulación, no un contrato ganado, y el Ejército británico decidirá recién hacia mayo de 2027 quién viste de verde a sus próximas generaciones de soldados. Lo que sí queda claro es que el regreso del nombre Wolf reabre una discusión que atraviesa toda la industria del 4×4: si la robustez militar todavía necesita un chasis separado, o si el monocasco moderno ya está listo para la guerra.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Defender Wolf Series II? Es el nuevo vehículo militar ligero de Land Rover, basado en la plataforma monocasco D7x del Defender civil, presentado por JLR para competir en el programa Light Mobility Vehicle del Ejército británico.
¿Cuánto vale el contrato que busca ganar Land Rover? El Ministerio de Defensa británico valora el programa Light Mobility Vehicle en 2.000 millones de libras sin IVA, con opciones que podrían ampliar la flota a más de 9.500 vehículos.
¿Cuándo se sabrá si Land Rover gana el contrato? La adjudicación está proyectada para el 31 de mayo de 2027, aunque los primeros vehículos de la flota ganadora recién llegarían a los soldados británicos hacia 2030.