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3 de Octubre de 2026

La libreta de matrimonio más fría del mundo: científicos chilenos dan el “sí” en la Antártica tras 16 años sin bodas en el fin del mundo

Entre el aislamiento del invierno polar, temperaturas extremas y una particular comunidad integrada por efectivos militares y vecinos de bases internacionales, los geólogos e investigadores Natalia Mestre y Luis Muñoz protagonizaron el primer matrimonio chileno en la Antártica en 16 años.

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Natalia “Natu” Mestre Silva (31) y Luis Muñoz Gaete (34), dos investigadores del Laboratorio de Análisis Isotópicos de la Universidad Andrés Bello, contrajeron matrimonio este viernes 2 de octubre en la Antártica.

Este hito, que no se producía desde hace 16 años, es el sexto matrimonio en Territorio Chileno Antártico. En el año 1981 hubo dos, uno en 1988, uno en 1990 y el último en 2010. El actual se produce en el contexto del funcionamiento permanente, por segundo año consecutivo, de la principal estación científica nacional, aledaña a la Base Frei.

La ceremonia fue dirigida por el Comandante de Grupo (A) Carlos Reyes Urrutia, oficial de la Fuerza Aérea de Chile y comandante de la Base Aérea Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva, quien actuó como Oficial Civil.

La pareja de científicos se encuentra desplegada en la estación desde marzo y tiene programado su retorno al continente en noviembre de este año. Aunque su historia de amor comenzó bastante antes de emprender esta extrema travesía, fue el aislamiento, el trabajo en equipo y la inmensidad del invierno antártico lo que les unió aún más, impulsándolos a dar este importante paso en uno de los lugares más remotos del planeta.

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“Nuestra familia antártica”

Para Natalia, este acto “es darle continuidad a una vida que ya hemos venido construyendo juntos”. Afirma que en este periodo han aprendido a acompañarse, respetar sus diferencias y tomar decisiones como equipo. “Estar lejos de nuestra familia y amigos hace que este momento sea distinto. Al principio fue difícil pensar que nuestros testigos de matrimonio no serían personas de nuestro círculo cercano, pero acá se dio algo muy especial: convivimos todos los días con las Fuerzas Armadas y, con el tiempo, ellos también se han convertido en nuestra familia, nuestra familia antártica. Por ello, fue natural, y también emotivo, que dos de ellos actuaran como testigos”.

“Está la dotación de la Armada, la FACH, la Dirección General de Aeronáutica Civil, la Dirección Meteorológica de Chile y nuestros vecinos de las estaciones uruguaya, china, rusa y coreana. Compartimos mucho entre todos y se genera una comunidad muy bonita. Todos han estado muy contentos por nosotros y felices de acompañarnos en este paso, y eso hace que este momento sea todavía más especial para los dos”, sostiene.

Luis, agrega que el matrimonio es una decisión importante y, al mismo tiempo, muy concreta: formar un equipo. “Es aprender a ponerse de acuerdo, enfrentar juntos los desafíos y respetar los espacios de cada uno. Llegamos hasta aquí después de compartir muchas experiencias. Hoy damos este paso en este remoto y extremo lugar con mucha tranquilidad y con ganas de seguir construyendo una vida juntos”.

“Tuve el honor de oficiar como oficial civil un matrimonio en la Antártica, lo que es un hecho histórico para nuestro país. Para mí es un profundo orgullo representar a la Fuerza Aérea de Chile y una gran responsabilidad ser oficial del Registro Civil en este hito tan relevante, ya que no es solo un acto de amor, es también demostrar que Chile está presente en la Antártica no solo con bases científicas e instituciones de la Defensa, sino también con sus instituciones civiles, con su ley y con sus derechos. Llevar la libreta de matrimonio al fin del mundo, es reafirmar nuestra presencia en el territorio antártico de la forma más humana y esperanzadora que existe” señaló el comandante de la FACH Carlos Reyes Urrutia.

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#Antártica#Bodas#matrimonio

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