Iván Poduje, ministro de Vivienda: “El déficit habitacional es el principal desafío, pero la principal traba es la burocracia, para nosotros es el cáncer del sector público”
El ministro de Vivienda, en conversación con The Clinic, aborda su relación con José Antonio Kast, las críticas que ha recibido por su estilo y sus diferencias con algunos actores del oficialismo. También aborda el presupuesto de su cartera para el próximo año, defiende las nuevas medidas para controlar a los ciclistas en el Cerro San Cristóbal, cuestiona al Consejo de Monumentos y asegura que, pese a la estrechez fiscal, al final del gobierno se cumplirá con la meta de 400 mil viviendas.
Por Marianne Mathieu 4 de Octubre de 2026
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Iván Poduje dice que “no siento que sea confrontacional” y que es “más directo” y “deslenguado”. Defiende su lealtad al Presidente Kast, responde a críticas por su estilo, asegura que cumplirán la meta de 400 mil viviendas pese a la estrechez fiscal y justifica las medidas de control a ciclistas en el Cerro San Cristóbal.
- Poduje afirma que su lealtad es con el Presidente Kast y agradece su respaldo.
- Dice que no es “confrontacional”, sino “más directo” y “deslenguado”.
- Asegura que cumplirán la meta de 400 mil viviendas pese a la estrechez fiscal.
- Defiende el control a ciclistas en el Cerro San Cristóbal por “casi 100 accidentes por año”.
- Critica la burocracia y al Consejo de Monumentos como trabas para el ministerio.
La entrevista aborda la gestión del ministro de Vivienda, Iván Poduje, su relación con José Antonio Kast y las críticas por su estilo. También explica cómo enfrenta el recorte presupuestario, la meta habitacional y los proyectos urbanos del ministerio, entre ellos las medidas para ordenar y fiscalizar a ciclistas en el Cerro San Cristóbal.
Apenas se decide dónde se va a ubicar Iván Poduje durante esta entrevista, el ministro, antes de sentarse, quita un mapa de Laja de la muralla detrás suyo y se preocupa de que en el ángulo se vea la foto oficial del Presidente José Antonio Kast.
El titular del Ministerio de Vivienda recibe a The Clinic en su despacho del cuarto piso del ministerio, donde hay pocas cosas personales. Casi todo son mapas o documentos, pero en medio del caos destacan algunos regalos que ha recibido estos últimos meses; desde el casco que le regaló Bomberos a un cuadro que ocupa gran parte de la muralla donde se posiciona, de un barco azul en que se lee en su costado “IVÁN PODUJE”.
Le encanta ser ministro. Se encuentra contento y conforme, y recuerda que lo hace para “poder ayudar a las personas sin casa, que es lo que siempre he querido hacer toda la vida”. Y si bien comenta que le es complejo hacer una evaluación sobre lo que ha hecho hasta ahora, por “venir muy de cerca”, sí hay algo que tiene claro: ante todo, prima su lealtad al Presidente Kast.
Lo apoya desde que era candidato, como él también hace ver con la pulsera roja de la campaña que sigue en su muñeca. Conversan regularmente, y desde que llegó a Vivienda, ha sido el mandatario quien lo ha respaldado personalmente frente a algunas polémica que ha protagonizado y la resistencia que han mostrado algunos partidos a su figura.
“Estoy muy agradecido de él, porque para ser sincero, nadie me quería ahí más que él y su equipo. Los partidos no mucho, un independiente siempre tiene ese problema. Gracias al Presidente estoy ahí y mi lealtad es con él, pero también me llevo muy bien y tengo una buena relación con mis colegas”, menciona.
—¿En estos meses no le han dicho nada sobre su estilo, que es más confrontacional que el del resto?
—Es que no siento que sea confrontacional. Quizás soy más directo que otros. Pero lo que sí, que está mal y que todos reconocemos, es que no podemos estar discutiendo los ministros por la prensa. Se ve horrible y eso lo hemos corregido y no puede ocurrir más. Y ahí hago una autocrítica total, porque soy más deslenguado, no sé si más confrontacional.
Entonces, claro, en la pasión de decir que me voy a quedar sin plata para la reconstrucción… Esas cosas las vamos a resolver indoor. Pero diría que en general las personas valoran que uno sea directo y que uno se la juegue por sus problemas. Porque yo tengo que empujar mucho a empresas constructoras que no rinden, o a empresas sanitarias. Se requiere fuerza para llegar a un ministerio así.
—Y se pelea con harta gente también en el camino.
—(ríe) ¿Usted cree? Si yo no tuviera que ponerme duro con algunas empresas, con algunos actores, no podría sacar los proyectos que estoy sacando. Mi pega finalmente es representar a las personas que no tienen voz y no tienen casa. Y esas personas generalmente son invisibilizadas. Hay muchas familias que están esperando 10 años por una casa. Entonces, a veces eso, desde ciertos lugares más de elite o más acomodados, se ve como confrontacional.
—¿Y cómo ha sentido la relación con el Congreso? ¿No hay algo de confrontacional?
—Es súper buena. Con diputados, senadores también, como Longton, por ejemplo, que en Valparaíso ha ayudado mucho en lo que es la reconstrucción de Viña. En general me llevo bien con todos los senadores, salvo algunas excepciones.
—¿Y cuál es su evaluación del rol que están cumpliendo los parlamentarios? Paulina Núñez, por ejemplo, salió a decir la semana pasada de que había un déficit político en el gabinete e incluso de que se necesitaba una cirugía mayor.
—Bueno, creo que todo el mundo tiene derecho a decir lo que quiera.
—Claro, pero ella es la presidenta del Senado.
—Creo que el presidente del Senado debe tener una actitud más republicana, en general, de mayor distancia. De no centrar toda la atención en ellos y de estar más preocupado de lo que le pasa a la gente. Porque cuando las personas ven esto en la televisión, dicen: ‘¿De qué están peleando estos gallos de nuevo?’. Y cirugía mayor de qué, ¿es una cirujana? ¿Es doctora? Porque los problemas son otros hoy día. Entonces me parece una discusión un poquito etérea, un poquito irrelevante.
—También algo que dijo es que faltaba un vocero, por ejemplo.
—Yo me acuerdo que había un político que criticaba mucho un gobierno, que decía que le faltaba relato… Lo nombraron ministro y se acabó el problema. Ese señor, por ejemplo, le pegaba todos los días al gobierno y el presidente Piñera lo puso de ministro y se acabaron los golpes. Como todo en la vida.
—¿Siente que hay lealtad genuina por parte de partidos como RN o Evópoli al Gobierno?
—La lealtad uno la tiene con el Presidente, y uno se debe a los votantes. Y se ve con hechos. A veces hay gente que dice muchas cosas críticas, pero en el momento de los quehubo, está. Pone su voto y respalda al Presidente. Y hay otros que no hablan nada, ni siquiera van a sus regiones, y cuando hay que votar no están, porque están de viaje. Yo creo que eso es ciertamente mucho más complejo que decir. Esa gente hace mucho más daño que la gente que habla mucho.

Foto: Felipe Figueroa/The Clinic
“Tenemos la flexibilidad de adaptarnos al presupuesto que nos den (…) y estamos muy confiados que la economía va a levantarse”
A mediados de agosto, Poduje hizo público en conversación con El Mercurio que para lo que ellos querían hacer en Vivienda, requerirían un aumento de 23,9% del presupuesto. Aquello finalmente fue descartado por Hacienda, que terminó zanjando una cifra menor para la cartera. Sin embargo, el ministro deposita su esperanza en que la economía remonte y los próximos años haya mayor margen.
—La inyección del Plan Chile Despega, ¿va en línea también del presupuesto para el Minvu con el foco que quería? Porque había pedido un monto mayor en un comienzo.
—Sí, claro. Nosotros tenemos la flexibilidad de adaptarnos al presupuesto que nos den. Tenemos que hacerlo, porque además esa es la realidad que estamos enfrentando (…). Además, recordemos que este es el presupuesto de este año, y nosotros estamos muy confiados de que la economía va a levantarse.

—¿Y por qué en un comienzo el monto que pidió fue tan alto?
—Lo que pasa es que teníamos un problema con las 20.000 viviendas que nos cortaron. También teníamos el tema de los incendios, pero eso se resolvió mediante un fondo especial transitorio, que ya se aprobó. El tema es que nosotros no sabíamos si se iba a aprobar (…). Es muy complicado iniciar una reconstrucción sin saber si se aprobaba la ley. Pero estamos confiados en que van a salir y con eso ya bajamos muchísimo la presión de gasto.
—Pese a la escasez de recursos, ¿está tranquilo con cómo está avanzando la reconstrucción? En Viña del Mar, en el sur…
—Sí, porque si bien la escasez de recursos no es lo ideal, donde más nos afectó fue en los programas de viviendas vulnerables y el recorte de 20.000 subsidios en febrero. Eso fue muy difícil de administrar, pero lo hemos logrado destinando los recursos, programándolos de una manera distinta y, sobre todo, hablando con la gente, que creo que es la clave de nuestra gestión.
—¿Y con la meta de 400 mil viviendas?
—De las 400.000, tenemos 120.000 en ejecución.
—¿Se cumple la meta pese a la estrechez fiscal que hay?
—Sí, la vamos a cumplir. Vamos a apostar mucho por el sitio, con un programa que permite entregar terrenos en una primera parte, para que luego se pueda poner una casa arriba. Eso nos reduce el costo y nos permite entregar una solución habitacional.
—¿El déficit habitacional sigue siendo la principal complicación que tiene el ministerio?
—Es el principal desafío. Pero la principal traba es la burocracia. Para nosotros el cáncer del sector público es la burocracia, es la sobreregulación.
—Las críticas que siempre hay al Consejo de Monumentos…
—El Consejo de Monumentos es el emblema de eso, pero también las direcciones de obras municipales, no conocen los plazos, muchas de ellas no los respetan. Las empresas eléctricas o sanitarias se demoran lo que quieren en conectarnos o en darnos factibilidad… Está cada vez peor el Consejo de Monumentos, pero con una salvedad, que es que el ministro (Francisco) Undurraga tiene conciencia de eso y estamos trabajando juntos por una solución que pronto esperamos comentar, que va a ser una muy buena noticia. Porque desarma todo este sistema arbitrario, que incluso diría a estas alturas es cuestionable desde un punto de vista moral.
—Y los $200.000 millones que se inyectaron en Vivienda, ¿se pueden traducir en obras inmediatas?
—La mayoría van a 430 proyectos y casi 390 ya están listos. Es para acelerarlos. Y los otros los vamos a iniciar con el decreto o programa DS27.
—¿Y por qué hay que acelerar la ejecución en inversión? ¿Iba muy lento?
—No, es porque estamos en una situación de empleo crítica, como dijo el Presidente, y sobre todo las obras del Ministerio de Vivienda generan empleo a corto plazo. Además son proyectos que generan calidad de vida.
—La Segunda publicó que Vivienda tiene un 37% de ejecución de sus inversiones, pero además en el oficialismo critican que va lento.
—Lo que realmente tenemos es 60%. Y es que en el Minvu hay dos grandes ítems; vivienda, que es lo más importante, donde tenemos sobre el 60% de ejecución, y la inversión urbana, que es un ítem chiquitito, donde el avance es menor, pero que en el total de inversión no es nada.
—¿Va a alcanzar a ejecutar todo el presupuesto a fin de año entonces?
—Sí, probablemente, si cuando tú tienes 60% a estas alturas llegas sobre 100%. Y en ese subítem vamos a llegar a 80% o 85%, pero pesa muy poco en el total, entonces no hace ninguna diferencia.
—Se habló de $500 mil millones para la reconstrucción, pero no se sabe todavía cuál es el porcentaje de aumento total que va a tener la cartera. ¿Cuánto es el alza del presupuesto?
—No sé si lo puedo dar, porque además es muy relativo. Por ejemplo, en los segmentos vulnerables aumentamos un 28%. En el total, como un 3%. Depende mucho de lo que se esté mirando. En las viviendas que hay que recuperar, 0% casi, tenemos el mismo presupuesto. Entonces, aumentaron en las viviendas vulnerables, lo cual es súper bueno, porque ahí tengo el principal déficit. Me aumentaron en la clase media también, y la reconstrucción, que es clave. Estaba desesperado y con estos montos ya estoy mucho más tranquilo, es una muy buena inyección de recursos.
—Ya se filtró el presupuesto de Educación e incluso del oficialismo salieron a criticar el recorte al programa de los computadores, ¿qué recortes se van a ver en Vivienda?
—Sobre las críticas no voy a emitir comentarios. En Vivienda el gran recorte es básicamente los préstamos a la inmobiliaria. El Ministerio de Vivienda tiene un ítem donde hace como banco, y le presta a las constructoras. Lo que hicimos nosotros, en acuerdo con Quiroz, es que ahí se iba a hacer el recorte del 3%, y también se hizo ahora. Y para asignarlo, lo que hicimos fue hacer un ranking de calidad de la postventa, que es el cómo quedan las casas después que las constructoras las hacen, y a las que tienen peor postventa les cortamos los créditos.
Proyectos urbanos y polémica con ciclistas en el cerro San Cristóbal: “No sé por qué los ciclistas han tenido una categoría superior de que pueden cometer infracciones”
Además del déficit habitacional, que estos últimos años se ha convertido en la principal preocupación del Minvu, la cartera también desarrolla proyectos de urbanismo como parques, paseos y otros.
Y precisamente administra algunos como el del cerro San Cristóbal, que esta última semana ha generado debate luego de que el ministro anunciara que los ciclistas que quieran subir, deberán inscribirse previamente y comenzar a portar un chaleco reflectante con un código de identificación.
—¿Hay algún proyecto insigne que quiera hacer? Está Chile Nativo, que apenas llegó a Vivienda fue a visitarlo. ¿Pero qué otros proyectos urbanos busca impulsar en paralelo al déficit habitacional?
—Uno son los parques, tenemos una meta muy ambiciosa de construir parques nuevos y, sobre todo, recuperar parques que ya han cumplido su vida útil y están muy deteriorados (…). Uno de los legados del Presidente Kast van a ser los nuevos parques: más de 40 a lo largo de Chile. Y vamos a acelerarlos para generar empleo.
Otro son los centros cívicos barriales. Que en barrios muy postergados, en terrenos que tenemos del Serviu, podamos armar un centro que esté formado por canchas, polideportivos, sedes, oficinas de servicios y también por pequeñas viviendas.
Además vamos a hacer con el ministro De Grange un proyecto de bordes costeros, donde ellos hacen las obras físicas y nosotros hacemos los paseos.

Foto: Felipe Figueroa/The Clinic
—¿Seguirá sin tener financiamiento la ciclovía de la Alameda?
—Sí, por ahora sí, pero porque nosotros tenemos que priorizar. Y eso pasa en todos los ámbitos. Entonces, por ejemplo, en el caso de Chile Nativo heredamos una ruina de $15 mil millones y hoy día vamos a invertir $3 mil millones para mejorarla y dejarla habitable. Estamos mejorando un parque en Lo Espejo, estamos haciendo un parque nuevo en San Bernardo. Entonces, lo que hemos hecho, junto con el Presidente, es definir dónde están las necesidades sociales más urgentes.
—Sobre el tema de los ciclistas del Cerro San Cristóbal, ¿Las medidas que anunció van a comenzar en diciembre y no hay vuelta atrás? ¿Es algo que en Vivienda estudiaron?
—Lo que pasa es que hoy día tenemos casi 100 accidentes por año por conductas irresponsables de ciclistas. Entonces, al igual que en cualquier parte del mundo, eso requiere medidas. Tenemos varias medidas, una es que vamos a cerrar los circuitos ilegales que existen en el cerro, donde hacen bajada libre. La segunda es que vamos a aumentar la fiscalización de velocidad con carabineros. Y la tercera es que vamos a tener un sistema que permita empadronar a los ciclistas para que aquellos que incurren en malas prácticas reiteradamente no puedan ingresar más al cerro. Es la misma medida que estamos tomando de poner cámaras en sectores donde hay tráfico y consumo de drogas dentro del cerro.
—Buscan tener mayor control de lo que se hace en el parque.
—Es darle seguridad a las 6 millones de personas que visitan el parque. No es nada más que eso. Creo que alguna gente no ha entendido la propuesta, quizá nosotros no lo hemos explicado bien. Pero esto es básicamente un control de incivilidad.
—Algunos dicen que odia a los ciclistas o a las bicicletas.
—No, pero es que esto afecta solamente a los ciclistas que incumplen con las normas. El 90% de los ciclistas cumplen con las normas. Entonces es bastante ridículo eso. Es como que me dijeran que si sacamos partes odiamos a los automovilistas. No sé por qué los ciclistas han tenido una categoría superior de que pueden cometer infracciones. Tienen la misma categoría: es un vehículo, tienen que andar a la velocidad permitida, no pueden andar arriba de las veredas. Y si a alguno no le gusta eso, bueno, está en su derecho, pero no en el parque.
—Y ¿cómo se imagina el Parque Metropolitano? ¿Hay alguna visión sobre lo que se busca para el Cerro San Cristóbal, considerando que además es el principal pulmón verde de Santiago?
—Por supuesto, nosotros tenemos varios proyectos asociados al cerro. Vamos a completar Chile Nativo, que se va a llamar Ladera Viva; vamos a adaptar esas ruinas espantosas que nos dejaron, que nunca sirvieron para nada, y vamos a usar las que podamos y vamos a poner sectores de educación ambiental, con flora y fauna nativa, pero en una escala mucho más acotada y realista.
Vamos a partir con la primera obra, que es el centro de experiencia, que es para que niños puedan visitar este lugar. Va a tener dos cafeterías con una vista increíble a Santiago: una en la estación del funicular y la otra asociada al centro de experiencia y un primer paseo. Esas obras van a estar en enero o febrero listas. Luego vamos a partir con la cantera, que es donde estaba el aviario, viendo qué podemos hacer ahí. Probablemente un aviario más pequeño, porque ese aviario era inviable.
También estamos reforestando la ladera norte, vamos a generar un acceso nuevo por Santos Dumont que estamos trabajando con el alcalde Fares Jadue de Recoleta, vamos a continuar el paseo que va por el borde del canal El Carmen, hay que terminarlo para que llegue hasta el Bosque Santiago…
Y este tema de las bicicletas se inscribe dentro de un plan de seguridad que incluye incendios forestales, control de incivilidades, bajar la incidencia de delitos, aumentar los guardias, aumentar la ronda y todo el tema de rucos y ocupaciones irregulares. Esos son los cuatro pilares que tiene este plan. Y dentro de las incivilidades está cortar árboles para hacer una pista clandestina de bicicleta. Eso es una incivilidad en todas partes del mundo.



