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6 de Octubre de 2026

“No me busques y borren esto”: El mensaje que envió el asesino de Javiera Jiménez a la madre de la víctima para ocultar el femicidio

El Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta dictó presidio perpetuo contra Andrés Sutar, culpable del asesinato de la joven de 23 años ocurrido la madrugada del 23 agosto de 2022 en una zona desértica de la segunda región.

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Este lunes, el Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta, dictó presidio perpetua contra Andrés Sutar, culpable del femicidio de la influencer Javiera Jiménez, de 23 años, ocurrido la madrugada del 23 de agosto de 2022 en la capital de la segunda región.

Según los hechos acreditados por el Ministerio Público, aquella jornada, Sutar, entonces pareja y conviviente de Javiera, llegó desde Calama a Antofagasta para buscarla en la casa de una amiga. Previo a ese encuentro, habían mantenido una discusión por WhatsApp.

La víctima se subió a la camioneta del imputado, recorriendo distintos puntos de la ciudad. En un momento, se internan por la Ruta B-400, un camino desértico y despoblado a las afueras de Antofagasta. En este lugar, ambos siguieron discutiendo, situación que derivó en el crimen de la joven de 23 años.

La investigación logró acreditar que la víctima presentaba un traumatismo craneoencefálico en la zona parietal derecha, lesión de una gravedad suficiente para provocar la muerte.

Para ocultar el asesinato, Sutar trató de ocultar el cuerpo, incinerándolo y enterrándolo en una zona apartada.

Dos días después, Sutar viajó a Calama, donde compró un chip de teléfono para hacerse pasar por Javiera Jiménez ante su madre. “Mamita, perdóname, estoy bien no sabes por qué estoy pasado, atropellé a un hombre… Andrés hizo lo que nadie más haría por mí… no quiso que me entregue y eso fue lo más feo que el fue a enterrar al que atropellé… Saluda a mi abuelita, a la xixi, a mi hermano. No me busques y borren este mensaje“, dice el mensaje que redactó el homicida y al que tuvo acceso The Clinic.

Para el tribunal, esta conducta constituyó una afrenta innecesaria para la víctima, pues no solo acabó con su vida, sino que además lesionó su honra y memoria ante su propia madre. Los jueces describieron el mensaje como “una afrenta a la honra y a la memoria de una mujer que ya no podía desmentirla”.

Cometió el femicidio en el desierto en plena noche

Para Sutar, también pesó en su contra el hecho que la agresión ocurriera durante la madrugada y en un sector aislado de la ruta B-400, caracterizado por ser desértico, sin tránsito, sin población cercana e incluso sin cobertura telefónica.

Los jueces precisaron que no se acreditó que el acusado hubiera planificado cometer el femicidio en ese lugar, razón por la cual descartaron la premeditación.

Sí establecieron que, al momento de la agresión, actuó aprovechando la oscuridad y el aislamiento, sabiendo que nadie podía observar lo que ocurría y acudir en auxilio de Javiera Jiménez. Ese aprovechamiento justificó la aplicación del agravante.

Tribunal desestimó irreprochable conducta anterior para el acusado

El tribunal desestimó las tres peticiones de la defensa. En primer lugar, rechazó la irreprochable conducta anterior, porque el acusado registraba una condena como adolescente por lesiones graves.

También descartó la cooperación eficaz, porque no existió dicho acuerdo con la Fiscalía.

Y por último, negó la colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos, invocada porque el acusado indicó un sector de la ruta B-400 tras su detención. Según el fallo, esa información solo removió, “parcial y tardíamente”, el obstáculo que él mismo había creado al ocultar el cuerpo, en una zona que la investigación ya había delimitado.

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