Política
6 de Octubre de 2026Presidenta del sindicato de Prodemu ante su posible cierre: “Ahora es la fundación, luego vendrá Sernameg y luego vendrá el ministerio”
Fabiola Cayla asegura que las trabajadoras se enteraron del cierre de la fundación recién con la publicación de la Ley de Presupuestos 2027 y acusa al Ministerio de la Mujer de haberles asegurado previamente que la institución continuaría. “Nos han mentido descaradamente”, afirma. Además cuestiona los argumentos financieros de la ministra Judith Marín y advierte que el término de la fundación afectará a cerca de 55 mil mujeres con las que trabajan anualmente en todo el país.
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Fue ayer, al final del día, cuando dirigentes sindicales de la Fundación Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu) se enteraron de que la glosa de la Ley de Presupuestos 2027 traía consigo una reducción de recursos y, además, el término de la fundación luego de 36 años de funcionamiento. “Cubre operación hasta el 31 de marzo y además el cierre”, se lee en el documento.
La presidenta del sindicato de la fundación, Fabiola Cayla, cuenta en entrevista con The Clinic que habían escuchado rumores sobre un posible cierre de Prodemu. Sin embargo, asegura que desde el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género les habían transmitido que aquello no era efectivo y que la institución contaría con recursos para el próximo año.
Por eso, Caila apunta directamente contra la ministra Judith Marín y acusa que las trabajadoras se enteraron de la decisión recién con la publicación del Presupuesto. “Además de no darnos la cara, nos han mentido descaradamente desde el Ministerio”, sostiene.
La dirigenta sindical también cuestiona los argumentos financieros que ha entregado la secretaria de Estado para explicar la situación de Prodemu y asegura que el supuesto déficit responde a beneficios sindicales que anteriormente eran reconocidos. Pero uno de sus principales reproches apunta a la relación de Marín con la fundación: “La ministra no se ha dado el trabajo de conocer la institución”, afirma.
Así, la dirigente llama a las mujeres a movilizarse, dado que “nos ha costado tanto avanzar en políticas públicas dirigidas hacia las mujeres que no podemos permitir que esta decisión ideológica y política perjudique lo avanzado”.

—¿Cuándo se enteraron de que Prodemu no continuará?
—Ayer, apenas se liberó la Ley de Presupuestos. No teníamos noción de que la glosa venía así.
—¿No hubo una comunicación formal del Ministerio?
—No, y quiero ser súper enfática: la ministra jamás nos ha dado la cara y nos ha tenido en un abandono institucional. En septiembre tuvimos una reunión con el abogado de la ministra y con la jefa de gabinete de la subsecretaria de la Mujer y la Equidad de Género. Esa reunión fue a propósito de que habían salido noticias sobre el posible cierre de Prodemu.
Ahí nos dijeron que eso no era verdad, que, de hecho, Prodemu venía con un presupuesto de $9.500 millones para el próximo año, pero jamás se nos dijo que era un poquito menos y que era para finalizar y dar cierre a la institución. Entonces, además de no darnos la cara, nos han mentido descaradamente desde el Ministerio.
—El Ministerio les señaló, entonces, que el programa continuaría…
—La ministra nunca nos dijo que esto iba a cerrar. En algún momento, en la prensa se dijo que se vería mes a mes, pero cuando salió el anticipo del cierre de Prodemu, el abogado de la ministra nos dijo, me dijo a mí: “No es verdad”.
—¿Qué razones cree que hay detrás del cierre de Prodemu?
—Primero, la ministra no se ha dado el trabajo de conocer la institución. No ha logrado comprender la figura de Prodemu que, si bien es una institución de derecho privado, somos una fundación del Estado, creada por el Estado para dar respuestas a políticas públicas dirigidas hacia las mujeres, y eso no lo ha logrado entender jamás. Ella habla todo el rato de una institución privada.
Por algo, como fundación del Estado, dependemos de un ministerio y no es que generemos dinero propio o autofinanciamiento.
—La ministra ha hablado de un trasfondo financiero…
—Sí. Las razones que hemos visto de la ministra son razones financieras, de un déficit fantasma, porque es a propósito de beneficios sindicales que se nos han venido pagando y que nunca habían sido rechazados hasta 2024, cuando se modifican los convenios de transferencia, generando una deuda fantasma. Prodemu se ha dedicado a generar ahorros, se ha ido disminuyendo la deuda y ese ha sido el principal foco de la ministra. Apunta a que gran parte de los recursos se van a los trabajadores y no a la ejecución, lo cual tampoco corresponde, porque el dinero de la ejecución va directamente a mujeres, al pago de sus proyectos.
Se ha agarrado de un discurso bien acomodado y lo ha repetido en todos lados. Nunca ha dado una respuesta distinta a esa: déficit financiero y desorden institucional. Ahora, tampoco ha sido clara respecto de cómo se generó ese déficit o quiénes son los responsables, porque las responsabilidades son administrativas y no de los trabajadores.
—¿Cómo ha sido evaluado el desempeño de Prodemu?
—En términos administrativos, nuestra principal crisis comenzó cuando la ex Primera Dama, Irina Karamanos, decide traspasarnos desde la Dirección Sociocultural de la Presidencia al Ministerio de la Mujer cuando cierra esa repartición. Ahí empieza una crisis porque eso se hizo sin ningún protocolo, sin marcha blanca. Fue como decirle al Ministerio “hazte cargo” y tampoco fuimos bienvenidos en esa administración, liderada por Antonia Orellana. Ahí peleamos cuatro años para que se estableciera un plan de contingencia para nosotros, pero no hubo una respuesta.
Aquí la responsabilidad es de quienes han dirigido Prodemu, no de los trabajadores. En eso quiero ser súper enfática, porque esas administraciones tienen que hacerse cargo ahora. Somos una institución que lleva 36 años, la primera institución de género del país, y la ministra pretende cerrarnos sin considerar el alto impacto social, público y patrimonial que tiene la intervención de nuestra institución a nivel nacional con las mujeres.
“Somos la puerta de entrada para las mujeres al Estado, somos la primera institución a la que acuden”
—¿Qué implica, en términos prácticos, el fin de Prodemu?
—Nosotros trabajamos anualmente con cerca de 55.000 mujeres a nivel nacional. Tenemos presencia territorial en todas las provincias de Chile, lo que es especial porque somos nosotras quienes llegamos a los territorios de las mujeres a entregarles capacitaciones. Se verán afectadas las mujeres más vulnerables del país, que son nuestro público, también las mujeres rurales y las mujeres que viven en lugares más apartados, que es donde precisamente llegamos a intervenir. Somos la puerta de entrada para las mujeres al Estado, somos la primera institución a la que acuden, a la que llegan, donde se empoderan, donde comienzan a trabajar su autonomía y desde donde salen al mundo y al resto de las instituciones públicas.
La pérdida de una institución como Prodemu, con 36 años de trabajo, es brutal y un retroceso en los derechos de las mujeres que no se puede permitir.
—¿No han tenido relación con la ministra? ¿No veían venir esta noticia?
—Cuando se instaló la ministra tenía un asesor gremial que fue despedido y que salió en la prensa, Michel Cartes, que finalmente fue un obstaculizador entre las asociaciones y la ministra. Nunca nos permitió llegar a ella, nunca pudimos concretar una reunión con la ministra a través de él y finalmente la pedimos por Ley de Lobby. Con el apoyo de la asociación de funcionarios del Ministerio logramos que la ministra nos recibiera en junio. Fue la única vez que logramos reunirnos con ella.
—¿Qué abordaron en esa reunión?
—Había llegado el oficio del programa de Mujeres Rurales. Ahí ella repitió lo que ha dicho siempre: que es una situación que se está viendo, que no puede dar una respuesta de sí o no, que se están viendo las finanzas, que mes a mes se evalúa, etc. Nosotros le pedimos que, por favor, interviniera junto al ministro de Agricultura para mantener el programa y ella se negó, diciendo que cada ministerio tomaba sus decisiones. Desde ahí, su inacción, su poco interés por defender las instituciones, quedó súper claro. Por eso mismo no nos volvimos a reunir con ella. Es muy difícil conversar con ella y no le veíamos utilidad, sabiendo el tipo de respuestas que entrega.
—¿Qué llamado le hace a la ministra?
—Le diría que asuma su responsabilidad administrativa sobre la institución, que recule con la decisión que ha tomado porque tiene un costo político y una responsabilidad que va a llevar su nombre a lo largo de la historia. No es menor quedar como la culpable del cierre de una institución tan fundamental para las mujeres como Prodemu.
A las mujeres de este país les diría que nos tenemos que movilizar y organizar porque no podemos permitir este retroceso en derechos. Ahora es Prodemu, luego vendrá Sernameg y luego vendrá el Ministerio. Nos ha costado tanto avanzar en políticas públicas dirigidas hacia las mujeres que no podemos permitir que esta decisión ideológica y política perjudique lo avanzado.



