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Correo 9 de Octubre de 2026

Carta a la directora de Fares Jadue, alcalde de Recoleta: La política del “tijeretazo” social

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Hace casi 10 años, Chile se vio paralizado ante el brutal caso de un perro que fue apaleado y brutalmente asesinado en el Barrio Patronato en Recoleta. La agresión fue grabada y se hizo viral en redes sociales. Fue tal la conmoción a nivel nacional ante las imágenes del sufrimiento del animal bautizado como “Cholito”, que aceleró la discusión de un proyecto que durmió por más de 10 años en el Parlamento y que tras marchas multitudinarias derivó en la creación de la Ley Cholito en 2017.

Sin embargo, con 100 votos a favor y dos abstenciones, tan sólo un parlamentario se opuso a la legislación para proteger a los animales. Ese diputado es hoy el Presidente de la República, José Antonio Kast, quien en el Presupuesto 2027 presentado esta semana al Congreso, establece un recorte mayor del 85% a los recursos de la implementación de la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía (PTRAC).

Hablamos de pasar de $3.635 millones a sólo $514 millones el próximo año. Si hacemos un zoom a las partidas, el principal golpe va a las transferencias directas a los municipios, quienes como Recoleta nos encargamos de las campañas de esterilizaciones, vacunaciones, atenciones veterinarias y otros programas comunitarios.

Entre 2022 y septiembre de 2026, los servicios veterinarios municipales de Recoleta han realizado más de 27 mil prestaciones de salud animal y esterilizaciones a perros y gatos. En 2023 y gracias al financiamiento de la Subdere incrementamos a más de 5.500 las esterilizaciones anuales y en 2025 superamos las 6 mil prestaciones para las mascotas, esto demuestra no solo demuestra el interés ciudadano, sino que es un avance en salud pública y que hoy su continuidad está en peligro.

No obstante, los municipios sabemos “caminar y mascar chicle” y seguiremos avanzando en varias tareas a la vez, especialmente en temas que le preocupan a las familias. Por esto es que desde este mes entró en vigencia la Ordenanza N° 87, que complementa a la Ley 21.020,que establece obligaciones y prohibiciones de propietarios, campañas de educación, desarrollo de programas para prevenir el abandono de animales, sistema de registro e identificación, sanciones y la promoción del método TNVR para animales comunitarios -como lo fue Cholito-, callejeros o sin dueño, que implica atrapar, esterilizar, vacunar, devolver y/o derivar, y monitorear. 

Mientras avanza la discusión presupuestaria en el Congreso, el Gobierno repite la misma explicación ante los recortes en programas sociales. Por la Ley Cholito dicen que “no hay indicadores del impacto real” y por la eliminación del programa “Yo elijo mi PC” que “el programa ha tenido un impacto nulo”. Pero la vida de las familias es más que la planilla de un experto con números y datos aislados. 

A esto se suma, la propuesta del Ejecutivo de disminuir en más del 10% el presupuesto para Cultura, con un “tijeretazo” en el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura (-21,8%) y Programas de Patrimonio, que el propio oficialismo tildó de “excesiva, innecesaria y marginal”. En esa misma glosa, el Gobierno golpea a los fondos para el Programa Sitios de Memoria con un recorte mayor del 25%, paralizando el trabajo que por años han empujado las distintas organizaciones de DDHH.
“Nosotros no vamos a recortar ningún beneficio social que hoy exista”, dijo Kast durante la campaña. Un año después de sus dichos en un debate presidencial, la propuesta de Presupuesto 2027 demuestra lo contrario y con ello no sólo traiciona sus propias palabras ante el país, sino que demuestra que el “tijeretazo” a las políticas sociales no es un ajuste técnico ni un error de cálculo: es la declaración de principios explícita con la que votó cada proyecto de ley en el pasado, y que hoy se convierte en la desprotección e incertidumbre de miles de familias, municipios y animales. El Gobierno no sólo faltó a su promesa electoral, sino que es trágicamente coherente con el único voto con el que hace casi 10 años Kast le dio la espalda a una demanda social, como fue Cholito.

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