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12 de Octubre de 2026Raúl Camargo, director de FICValdivia, en el inicio de la 33ª edición: “La gran novedad es la constancia de seguir haciendo lo mismo”
La 33ª edición del Festival Internacional de Cine de Valdivia comienza este lunes con estrenos, competencias y una amplia presencia de cine chileno. Su director, Raúl Camargo, destaca la programación y advierte por el efecto que podrían tener los recortes al presupuesto de Cultura 2027 en el financiamiento del sector, incluidos gobiernos regionales y municipios.
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Este lunes 12 de octubre comienza en Valdivia la 33ª edición del FICValdivia, el festival de cine de la ciudad de los ríos, que exhibirá más de 200 películas chilenas e internacionales.
Raúl Camargo, director del certamen, aborda los principales hitos de esta versión y la preocupación por los recortes presupuestarios que amenazan al sector cultural, en medio de la discusión del Presupuesto 2027. “A nivel del presupuesto general, puede parecer una disminución acotada, pero para la cultura representa un recorte enorme”, advierte.
Hasta el domingo 18 de octubre, el festival presentará estrenos, competencias, retrospectivas y una programación que reúne distintas cinematografías y formatos. Camargo, quien dirige el certamen desde 2014, destaca la continuidad de una propuesta que busca mantener al cine como un espacio de encuentro entre distintas miradas.
“La gran novedad es la constancia de seguir haciendo lo mismo”, plantea. Y agrega: “puede parecer una contradicción, pero en estos tiempos tan complejos a nivel mundial, mantener lo mismo no es algo menor”.
Entre los principales hitos de esta edición está “An Incomplete Calendar“, de la cineasta Sanaz Sohrabi, elegida como película de apertura. El filme aborda, a través de material de archivo, la historia de los países que se alinearon en torno al petróleo durante las décadas de 1950 y 1960, una mirada que dialoga con las tensiones geopolíticas actuales.
“Nos parecía que la película era impresionante desde el punto de vista artístico y político”, explica Camargo. La elección también responde al interés por presentar obras que se alejen de las tendencias más habituales. “Nos parecía interesante presentar una película que fuera a contracorriente de eso”, señala.
El director del festival destaca, además, que Sohrabi ya había participado en una edición anterior del certamen, donde recibió una mención especial del jurado. La cineasta conoce el cine chileno y llegará a Valdivia para acompañar la exhibición de su trabajo.
“Creo que es una película muy importante, que representa el perfil más artístico y político del festival”, afirma Camargo.
La clausura, en tanto, estará a cargo de Motel Paraíso, del joven realizador mexicano José Eduardo Castilla Ponce. La película parte de una cámara de video que perteneció a su abuelo, dueño de un motel en México, para construir un relato familiar que combina humor y distintos géneros cinematográficos.
“Es una película que, personalmente, encuentro sublime en su realización”, comenta el director del FICValdivia. “Es una comedia muy dulce, de bajísimo presupuesto, que sentimos que representaba muy bien el estilo del festival”.
Otro de los títulos destacados es “La ilusión de un verano sin fin”, de Alessandra Sanguinetti, documental que sigue durante 26 años la vida de dos primas y que llega a Valdivia tras ganar el Leopardo de Oro en el Festival de Locarno.
Para Camargo, estas películas representan la diversidad que busca reunir el certamen: “Por un lado, tenemos películas con una dimensión más ensayística, artística y política. Por otro, hay obras más pequeñas, hechas con muy poco presupuesto, entre amigos, familias y comunidades”.
El cine chileno y su encuentro con el público
El cine chileno también tendrá una importante presencia en el FICValdivia. Entre los estrenos de esta edición destacan “La Perra”, de Dominga Sotomayor; “Il Chileno”, de Sergio Castro; y “Detrás de la lluvia”, la última película de Valeria Sarmiento. A ellas se suma el debut en el largometraje de la directora nacional Alba Gaviraghi con “Hijas unikas”, entre otras producciones locales.
Para Camargo, la historia de las películas nacionales tienen dos caminos. ” Por una parte, están as películas que se exhiben por primera vez en Valdivia y que luego circulan por distintas partes del mundo. Es el caso de Mata Punky y Denominación de origen, que tuvieron su primera exhibición mundial en el festival y después generaron una importante respuesta entre los cinéfilos, además de tener buenos resultados en festivales internacionales y obtener premios. Pero su primera parada fue Valdivia”, recuerda sobre esas películas.
Por el otro lado, dice, están las películas ue ya han tenido un recorrido internacional y que eligen el festival para su primera exhibición en Chile. Es lo que ocurrió con “Los colonos” y “El agente topo”, cuyos equipos decidieron que Valdivia fuera el lugar donde se encontraran por primera vez con el público nacional.
“En la programación conviven directores emergentes, que llegan con cortometrajes o sus primeras películas, con realizadores de trayectoria que regresan al certamen con obras reconocidas y premiadas. Muchos de ellos comenzaron su recorrido en el festival con trabajos más pequeños”, reflexiona.

El financiamiento del festival y los recortes a Cultura
Esta edición del festival se realiza en un momento en que el mundo de la cultura ha tenido una fuerte presencia en los medios nacionales, aunque no por los motivos que esperan sus actores. Los recortes al presupuesto de Cultura para 2027, que se encuentra en discusión en el Congreso, mantienen en alerta a distintas organizaciones del sector respecto de su futuro.
Ante este escenario, Camargo explica que el festival aún no ha sido afectado por las reducciones. “Este año todavía no hemos tenido recortes, porque el presupuesto ya estaba establecido por la administración anterior. Nosotros tenemos tres fuentes de financiamiento: el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Gobierno Regional de Los Ríos y la Municipalidad de Valdivia”.
Sin embargo, advierte que la preocupación va más allá de los posibles recortes ministeriales. “Lo que nos preocupa es que, dentro de los anuncios preliminares del Ministerio de Hacienda, se ha hablado de recortes en las asignaciones de los gobiernos regionales y de una disminución de los recursos municipales. Para nosotros, ambas fuentes son tan importantes como los aportes del Ministerio de las Culturas”.
Para Camargo, el problema es que tanto los gobiernos regionales como los municipios también reciben financiamiento del Gobierno central. Por lo tanto, una reducción de esos recursos podría afectar indirectamente al festival.
De cara al futuro, el director señala que, aunque el prestigio de FICValdivia podría ayudar a proteger su financiamiento, la incertidumbre alcanza a todo el sector cultural. “Quizás el prestigio del festival nos permita protegernos de alguna manera, pero nuestra preocupación va mucho más allá de FICValdivia. Nos preocupa lo que pueda pasar con otros sectores de la cultura, con los festivales, la danza, el teatro, la literatura, la poesía y tantas otras manifestaciones”.
En ese contexto, Camargo advierte sobre el impacto que podrían tener las reducciones presupuestarias en un sector que históricamente ha buscado aumentar su participación en el gasto público. “A nivel del presupuesto general, puede parecer una disminución acotada, pero para la cultura representa un recorte enorme. No mueve tanto la aguja en el presupuesto general de la nación, pero sí afecta mucho a un sector que representa bastante menos del 1% del gasto público, porcentaje que históricamente se esperaba alcanzar”.



