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Orrego y Toha
El gobernador Claudio Orrego y la exministra Carolina Tohá. Fotos: The Clinic.

Política

14 de Octubre de 2026

Los primeros desmarques de la generación intermedia de la centroizquierda a una nueva postulación de Bachelet

"Ver a la política preocupada de la próxima elección no nos va a hacer bien" y "ella puede ser candidata eternamente" fueron algunos de los comentarios que realizaron el gobernador y la exministra, ambos símbolos de una generación política que no ha llegado a dirigir La Moneda. En el progresismo esperan que mañana se clarifiquen las intenciones de la expresidenta, en el desayuno que convocó su fundación, Horizonte Ciudadano.

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Una imprevista agitación generó en el mundo de la izquierda la aparición de Michelle Bachelet como una alternativa para las elecciones presidenciales de 2029.

El “yo creo que sí” brindado por la expresidenta hace una semana, al ser consultada en una entrevista con TVU sobre si “no hay segunda sin tercera” —en una clara referencia a sus dos mandatos en La Moneda— fue recibido con los brazos abiertos, al menos en las primeras horas tras haberse difundido su frase.

“Muy buena noticia para Chile que la expresidenta Michelle Bachelet esté disponible para una nueva candidatura”, planteó por ejemplo el senador Daniel Núñez (PC), posición que también se replicó en el diputado César Valenzuela (PS), quien hizo énfasis en que había un “contexto difícil” en el que se requerían liderazgos que “estén disponibles a asumir tareas tan relevantes como una candidatura presidencial“.

“Su liderazgo sin duda ha sido valorado dentro y fuera de Chile y su figura internacional habla de una figura con experiencia, con reconocimiento, más allá de nuestra frontera“, planteó por su lado la diputada Ana María Gazmuri.

Sin embargo, con el paso de los días comenzaron a surgir dudas en el progresismo sobre, primero, era el momento oportuno para abrir la conversación sobre la próxima elección presidencial, para la que restan tres años; y, segundo, sobre si era pertinente que Bachelet fuera —otra vez— la figura del sector.

Quienes manifestaron con mayor volumen esas aprensiones fueron dos líderes de la denominada generación intermedia, también reconocidos por sus aspiraciones presidenciales: la exministra del Interior Carolina Tohá (PPD) y el gobernador metropolitano, Claudio Orrego (DC).

Las razones de los “peros” a Bachelet

La semana pasada, Tohá sostuvo en Radio Infinita que si bien era positivo que hubiera disponibilidad de distintos liderazgos del progresismo a una candidatura presidencial, “sería una mala noticia si esto se traduce en que la oposición empieza a dedicarse a preparar los temas electorales en lugar de hacer su tarea, que nos toca hoy día”.

“Ver a la política preocupada de la próxima elección no nos va a hacer bien. Creo que sería un error completo que la agenda ahora empiece a volcarse a la preparación de elecciones presidenciales“, añadió la exjefa del gabinete de Gabriel Boric.

Para la militante PPD, es momento de que la izquierda realice una reconexión con los sectores populares, mismos que dentro del propio sector señalan que el Partido de la Gente (PDG) y el liderazgo de Franco Parisi ha logrado representar con sus propuestas orientadas a la clase media.

En tanto, Orrego señaló este martes —en Radio 13c— que “estoy esperando la próxima entrevista de la expresidenta Bachelet para que explique lo que quiso decir, porque, para ser franco, parece una humorada y ella no ha dado razón con sus temas“.

“Ella puede querer ser candidata eternamente, el tema es si van a haber otros liderazgos que planteen una visión distinta a la de ella (…). Más que esperar que Michelle Bachelet haga tal o cual cosa, que tiene todo el derecho a hacerlo, yo creo que dos veces presidente ya es suficiente”, sumó el gobernador metropolitano, quien además sostuvo que debía haber “gente dispuesta a decir ‘¿sabes qué más? Nosotros tenemos una visión distinta, nueva y más actualizada de lo que requiere el país y vamos a plantear una alternativa‘”.

No fueron pocos en el oficialismo los que se imaginaron al propio Orrego planteando esa frase.

La actual autoridad regional se encuentra en su último mandato y en su entorno reconocen que la aspiración presidencial en él persiste desde que fue candidato a una primaria con la Nueva Mayoría en 2013, donde perdió frente a Bachelet.

Ese impulso, además, ha venido de la mano con el cierre de las causas penales y administrativas con las cuales ha sido vinculado en su segundo período a cargo de la gobernación metropolitana, a partir del caso ProCultura y de unas cuestionadas sesiones de coaching sobre las cuales Contraloría puso su lupa, y que motivaron a consejeros regionales pidieran su destitución ante el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) sin éxito.

El caso de Tohá es distinto, pues la exministra compitió en unas elecciones primarias recientemente donde anotó el segundo lugar, aunque doblada en votos por Jeannette Jara (PC), quien representó a la izquierda en los comicios de noviembre y diciembre.

Sin embargo, en su entorno recuerdan que Tohá estuvo a la sombra de Bachelet en los primeros meses de 2025, cuando la salida de la entonces titular de Interior se daba por contada y sólo restaba que la propia exmandataria descartara de plano que sería candidata una vez más. Algunos consideran que esa demora afectó en las aspiraciones de la militante PPD.

Como fuera el caso, en el sector esperan tener definiciones mañana, cuando se reúnan con la protagonista de la discusión en la fundación Horizonte Ciudadano, convocados por la plataforma que creó la expresidenta en 2018.

Dentro de la misma organización hay algunos que sostienen que la salida comunicacional de Bachelet no responde a un deseo real por la Presidencia, sino más bien a una forma de “proteger” al candidato real del sector durante el tiempo que resta para la elección. Esa postura, sin embargo, no logra convencer a algunos, como al propio Orrego.

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