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Negocios

27 de Octubre de 2026

Académico brasileño de la PUC y mala recepción de mercados a Lula: “Podría ayudar que él deje claro que ordenar las cuentas será una prioridad central”

El economista Caio Machado recuerda que en 2002, el reelecto presidente logró reducir la inquietud de los mercados al formar un equipo más comprometido con el orden fiscal y el control de la inflación, y por ello cree que debería seguir el mismo camino. "La incógnita es cuánta credibilidad daría el mercado a ese mensaje", previene.

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Una leve caída de 0,4% registraba el mercado brasileño bursátil este martes, luego del fuerte golpe de la apertura de la semana, tras conocer los resultados de las elecciones que dieron como ganador al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El Bovespa cayó el lunes un 13,9% registrando el peor resultado diario, lo cual borraba más del 75% de las ganancias acumuladas durante 2026, según un levantamiento realizado por la consultora financiera de ese país, Elos Ayta. Una comparación indicaba que los R$734 mil millones que desaparecieron de la capitalización de la bolsa en una sola jornada equivalían al 98,4% del valor de mercado de Petrobras.

Este escenario es explicado por el académico de nacionalidad brasileña, del Instituto de Economía de la Pontificia Universidad Católica, Caio Machado.  

—¿Por qué la Bolsa terminó cayendo tras conocerse el triunfo de Lula lo que llevó a suspender la transacción de títulos?

—El mercado había apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro, con la expectativa de un ajuste fiscal más fuerte o, al menos, de un menor desequilibrio en las cuentas. Parte de la baja probablemente refleja la corrección de esa expectativa.

—¿Es que los mercados ven con “malos ojos” un nuevo período del actual presidente?

—Las cifras apuntan a una política fiscal no muy responsable durante el último gobierno de Lula. La deuda aumentó de manera importante. Entre los factores que explican ese aumento están el elevado costo de los intereses y las alzas del salario mínimo por encima de la inflación, que también elevan las pensiones y los beneficios vinculados a él. Mientras no se corrija el desequilibrio fiscal, será difícil reducir las tasas de interés y moderar el crecimiento de la deuda.

—¿Cuáles son los sectores más sensibles o expuestos frente a este sorpresivo triunfo?

—En la caída fuerte del Ibovespa, empresas de comercio minorista, salud y constructoras se han visto muy afectadas, así como bancos estatales.

—¿Cuáles son los desafíos que debe enfrentar Lula para reencantar al mercado?

—El desafío clave es el problema de las cuentas públicas. En 2002 logró reducir buena parte de la inquietud al formar un equipo más comprometido con el orden fiscal y el control de la inflación, y al expresar su compromiso con la disciplina fiscal en una carta pública dirigida a los brasileños. Ahora podría ayudar que, durante las próximas semanas, deje claro que ordenar las cuentas será una prioridad central. La incógnita es cuánta credibilidad daría el mercado a ese mensaje. Las pensiones y los beneficios concentran la mayor parte del gasto, por lo que un ajuste de mayor alcance obligará a tomar decisiones difíciles sobre estos temas. Esas decisiones estarán en el centro de la discusión fiscal que deberá afrontar el gobierno.

—¿Cómo visualiza al Congreso en esa necesidad de disciplina fiscal?

—El poco apoyo que tendrá en el Congreso y el Senado será otra dificultad.  Muchos congresistas suelen querer preservar sus enmiendas presupuestarias, que requieren financiamiento. Reunir los votos en condiciones tan difíciles podría exigir nuevas concesiones en forma de enmiendas y cargos, encareciendo el ajuste.

—Considerando que Trump había hecho campaña por Bolsonaro, ¿se pueden esperar acciones contra Brasil como nuevas subidas de aranceles?

—La historia reciente muestra que es muy difícil predecir lo que va a hacer Trump en temas de aranceles y política económica. Es cierto que tiene mejores relaciones con la familia Bolsonaro, pero cómo esto va a afectar las decisiones de aranceles es difícil de predecir.

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