Política
9 de Julio de 2025El duro balance del grupo de la ministra Orellana en el Frente Amplio: “Vacíos políticos”, “un candidato poco acompañado” y “la omisión de logros del Gobierno”
Este martes se realizó el Comité Central del Frente Amplio donde se compartieron reflexiones de la derrota de Gonzalo Winter. El lote de la ministra Orellana fue uno de los más duros: "Una campaña sin objetivo claro", "una propuesta poco viable", "elitista", y sin apoyos fuera del partido, en lo que se refirieron al error cometido con el alcalde de Puente Alto, Matías Toledo. También hicieron una sincera conclusión: "Ya no es el Frente Amplio el que lidera la agenda de transformaciones sociales que impulsamos como proyecto desde nuestra conformación. Hoy no conducimos las ideas que forman parte de nuestro propio proyecto y eso, sin asumirlo como una derrota ideológica, debe asumirse con perspectiva y altura de miras".
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Este martes el Frente Amplio tuvo Comité Central y en él se hicieron diversos análisis sobre el mal resultado que obtuvo el partido del Presidente Gabriel Boric en la primaria oficialista en que fue representado por el diputado Gonzalo Winter. Uno de los bloques más duros fue el de la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, y de la subsecretaria de Desarrollo Regional, Francisca Perales, llamado “De Cordillera a Mar”. A ese movimiento se le sumó “Marea Rosa”, que encabeza la diputada Emilia Schneider.
El documento, o “palabras agrupadas”, como le dicen internamente, fue compartido dentro de los integrantes del Comité Central del Frente Amplio. El título fue: “De la autocrítica a la acción: revitalizar el proyecto frenteamplista“. Y está firmado por: Orellana, Perales, Schneider y el diputado Diego Ibáñez, además de otros 16 militantes.
“La elección se perdió en la campaña”, es una de las conclusiones, además de que la estrategia del Frente Amplio fue “elitista”, y que no se hicieron ver los logros del Gobierno.
En el documento hay varias críticas y reflexiones: “Si bien, la elección presidencial pasa por una coyuntura favorable para el progresismo, dado el alza en las encuestas de nuestra candidata Jeannette Jara; hoy, ya no es el Frente Amplio el que lidera la agenda de transformaciones sociales que impulsamos como proyecto desde nuestra conformación. Hoy no conducimos las ideas que forman parte de nuestro propio proyecto y eso, sin asumirlo como una derrota ideológica, debe asumirse con perspectiva y altura de miras. Como primer punto, es importante sentar una premisa: el mal resultado de las primarias está lejos de ser una derrota del proyecto, incluso lejos de ser una derrota estratégica. De hecho, fue un tropiezo táctico, un mal resultado electoral, en el marco de un avance estratégico sustantivo, que remite a las resoluciones de nuestro Comité Central de noviembre de 2024: la obtención de una candidatura única de la izquierda y el fortalecimiento de una coalición que dé continuidad al proceso de cambios iniciado por este gobierno”.
En el documento, se mostraron muy críticos a la estrategia de campaña de Winter. “No fue una campaña que se desplegara como la de un partido de gobierno, que ya ha obtenido triunfos contundentes contra la ultraderecha“, se lee en el documento compartido a las bases.
Los militantes del Frente Amplio agregaron: “Sus giros estratégicos (de la campaña) fueron ambiguos y confusos, orientados a un pasado poco definido y sin la fuerza simbólica ni emocional que permitiera articular una narrativa esperanzadora sobre el futuro, con una nostálgica disputa en clave crítica por los 30 años y un discurso que hablaba de pensiones, medioambiente y salud, como si este gobierno no hubiera avanzado en dichas materias. La omisión de los logros concretos del gobierno no solo debilitó el mensaje, sino que distorsiona nuestra identidad como fuerza transformadora con capacidad real de incidencia“.

El error del Frente Amplio con Toledo
También mencionan errores específicos en la campaña de Winter. El primero de ellos, según advierten, fue hacer una campaña en la lógica similar a la de Beatriz Sánchez en 2017, sin considerar los avances del Frente Amplio.
“Hablamos desde la novedad y la interpelación con una campaña similar a la realizada el 2017, en nuestro momento de irrupción, sin ser capaces de sumar a la ciudadanía a las transformaciones materiales que hemos sido capaces de empujar como alternativa política en todos los espacios en que hemos estado. No pudimos posicionarnos desde un camino creíble de gobernabilidad y decidimos omitir años de crecimiento partidario sin incluso ser capaces de posicionar el liderazgo y rol que ha tenido nuestro compañero Winter, por ejemplo, en el ámbito de vivienda y la seguridad. Una contradicción que terminó dando como resultado, una campaña sin objetivo claro y con grandes vacíos políticos”.
Añadieron: “Nos quedamos en el gesto simbólico de interpelar, pero no logramos traducirlo en una propuesta que hiciera sentido en 2025, donde la gobernabilidad, certezas y cambios concretos son ejes prioritarios para la ciudadanía. Una interpelación, por lo demás, que terminó siendo escenificada como una disputa entre “políticos”, posicionándonos en el estrecho espacio de la élite, en un momento donde el clivaje central de la campaña se articula precisamente en torno a la tensión élite-pueblo”.
En el documento el tono crítico solo aumenta y recordaron el criticado desayuno de Winter con el alcalde Matías Toledo, quien finalmente apoyó a Jara.
“La incapacidad de sumar apoyos políticos por fuera del Frente Amplio, se transforma, por tanto, en un déficit evidente. La ausencia de vocerías, la acumulación de errores políticos como el ocurrido con Matias Toledo en Puente Alto, la falta de diálogo en la construcción del programa, o la ausencia de una campaña construida en el encuentro con actorías sociales relevantes fueron determinantes en los resultados. La desconexión con el mundo feminista, sindical, ecologista y regional nos dejó sin respaldo emocional y político, mostrando una propuesta poco viable y un candidato poco acompañado. Nuestro candidato fue percibido como un referente político, pero sin acompañamiento colectivo“, escribieron en el lote de la ministra Orellana.
Para finalizar cerraron con objetivos concretos y metas para las próximas semanas. “No solo no pudimos sumar base de apoyo, sino que no supimos retenerla“, se lee.
En esa línea, pidieron que se asuman responsabilidades: “El diagnóstico orgánico al que en este espacio llegamos, debe asumirse en distintos niveles de responsabilidad: desde quienes encabezaron el comando de la campaña, hasta los órganos de conducción que definieron, o no, oportunamente los lineamientos del proceso”.
Complementaron: “No es momento de renuncias, pero si de autocrítica colectiva y claridad en los análisis de todos quienes tenemos y hemos tenido responsabilidades de conducción de nuestro partido, a nivel nacional, sectorial y territorial, con honestidad y claridad, de cara a nuestra militancia y a nuestra base de apoyo”.
En esa línea hicieron un llamado a concentrarse en la elección de noviembre para corregir los errores y pidieron movimientos urgentes, entre ellos, “definir con celeridad el elenco que disputará la elección parlamentaria”.



