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26 de Abril de 2009 82 comentarios

“Cristián Warnken hace cátedra con su dolor”

Con “La deuda”, su última novela, Rafael Gumucio (1970) se ha propuesto narrar la historia de un cineasta que ha triunfado en la vida como se triunfa en la vida acá en Chile: casándose con una mujer de mejor posición social, ganando plata pero no millones, sin tener una película que pueda llamar “ópera prima” o algo por el estilo. Es un libro en el que las vidas de sus personajes mejoran cuando cargan un peso, y no cuando vagan irrestrictos por el mundo. Gumucio habla acá de su novela, de su visión de la literatura, de por qué Kafka se equivocó, de Chile y los chilenos y hasta de los posteadores de la web de The Clinic. Y le responde con todo a Cristián Warnken.

POR TAL PINTO • FOTOS: ALEJANDRO OLIVARES – RANDOM HOUSE MONDADORI

En “La deuda” abandonaste ese yo acaparador de tus anteriores novelas.
-Volverá, no te preocupes.

“La tercera persona me parece un camino trillado en la literatura, no va para ningún lado”, afirma Fernando Vallejo. Y tú, de escribir novelas de primera persona, ahora te vas por ese camino que a Vallejo le parece trillado.
-Bolaño decía que escribir en tercera persona… que eso era escribir. Es una tontera, pero me quedó grabado. Ahí se ven los gallos. Para una persona como yo escribir en tercera persona fue muy peludo, porque yo tengo un yo muy trabajado, muy conocido, muy entrenado, y me acostumbré a que muchas deficiencias narrativas pasaran de largo. La primera persona es maravillosa porque refleja mi experiencia, pero no refleja el mundo.

¿Qué te empujó a escribir en tercera persona?
-Disfruto mucho más con esta tercera persona decimonónica, con autoridad, pero con una gran simpatía. Siempre creí que la rebelión del siglo veinte, que fue hacia la primera persona, era una de libertadores que en el fondo eran dictadores encubiertos. Esos grandes padres con barba que escriben, como Tolstoi o Dickens, eran mucho más tolerantes, mucho más graciosos y escuchaban mucho más que estos pequeños Kafka de primera persona, aunque Kafka en realidad no escribe en primera persona, que sólo quieren ver una porción del mundo. Con la tercera persona te arriesgas mucho, porque entran cosas que te gustan y cosas que no.

Entonces “La deuda” la escribiste con esa pretensión de “gran novela”.
-Más bien de amplitud de mundo. Fue un desafío personal muy interesante y entretenido. Mientras la escribí nunca supe si estuve bien o mal. La tercera persona fue una aventura total. Una vez tomé un curso de guión para hacer telenovelas. Y el profesor me dijo: “oye, sabís que me encantan tus guiones, las descripciones de los personajes y la situación son perfectas pero son cuatro páginas, y en la telenovela lo que sirve son la estructura y el diálogo y la arquitectura, y se nota que a ti no te interesa ni te importa y no es tu onda”.

¿ÉTICA O ESTÉTICA?

Hay un contraste claro entre los personajes de la novela. Por un lado está el protagonista, Fernando Girón, un hombre…
-Fernando Girón es alguien que no tiene opiniones demasiado contundentes. Él se supone que ha llegado a algún lugar en la vida un poquito por azar; en realidad, las cosas que él quería le resultaron.

Trabajando el sistema.
-Sí, pero siendo rebelde. Y él está metido en un problema de la gente de mi edad: vivir en la estética o en la ética. Él ha vivido en la estética de las convicciones; más que creer o no creer, cree de manera estética: él quiere quedar bien en la foto, quiere hacer lo correcto, quiere ayudar… pero no ha hecho nada que sea sucio y reprobable, no ha tenido que sacrificar ninguna de sus convicciones profundas o adolescentes. Sigue haciendo documentales choros sobre mapuches, trabaja en televisión pero hace lo que quiere; ha sido una persona que ha podido consistentemente crecer sin venderse y sin tampoco renunciar a nada. Fernando es quien deja la estética por la ética o por la responsabilidad; dejar de ser Che Guevara y convertirse en Fidel Castro, por decirlo de alguna manera.

Madurar.
-Claro; esto se ve feo pero es bueno y esto se ve bien pero en el fondo es malo. Llegar a la convicción que hay cosas que se ven mal y que nadie defiende es en muchos casos moralmente mejor. Y esta crisis, creo, lo hace entender al final que no se puede vivir de una manera estética toda la vida.

¿Lo piensas tú también?
-Sí, lo pienso y lo vivo. Y hay una cosa importante que le pasa a Fernando, y que también me ha pasado a mí en la vida: él quiere ser artista pero no se da cuenta que serlo significa un sacrificio. Y que ser artista significa dejar de ser estético.

A todo esto, su gran película es la que no ha hecho.
-La gran película de la vida del cineasta Fernando Girón es haberse casado con Fernanda Valdés. Esa es su obra; pero es una obra difícil de explicarle a la gente: “mira, huevón, ¿sabís lo que yo he hecho en la vida? Me casé con una mina”. O “mira, tengo 84 años y lo que he hecho es casarme con mi esposa”. Es muy poco, por eso alimentó la película e inventó una serie determinada de cosas, y lo que está diciendo el contador es “a ver, ya, si tuvieras que elegir entre la película y Fernanda, o entre la película y tu vida, ¿qué elegirías?”. Él elige su vida.

THE CHILEAN DREAM

“Siempre me enojo cuando me dicen que la novela es como una especie de teoría sobre Chile, la chilenidad… ¡Sí, está eso! Pero esta novela podría pasar en África subecuatorial porque el dilema de la novela es un dilema interior y personal que viven muchas personas: ¿hasta qué punto lo que yo deseo realmente lo deseo? O bien, si estoy en una isla desierta, ¿qué parte de mi cuerpo sacrificaría para poder salir del encierro?”, dice Gumucio.

Pero aún así ocurre en Chile. Y mucha gente la leerá como una irritación a ciertas instituciones chilenas.
-Sí, claro, y esta es una de tantas lecturas de la novela, una lectura evidente y cierta.

Hablemos del arribismo. El matrimonio de Fernando justamente es su obra maestra porque se le negaba, porque no debería estar junto a una mujer de la clase alta.
-Sí, Fernando lo logró. Pero él consigue venderse a sí mismo la historia de que no hizo nada para lograrlo. Esa es la gran mentira del personaje; esa es la razón porque Juan Carlos –el contador que lo estafa y lo endeuda-, que resulta ser como una figura un poco de Dios o del destino griego, lo castiga. Es como si le dijera “oye, por qué tú, además de lograrlo, quieres contarnos el cuento que fue un azar, que estaba ahí y llegó y no sé qué… si tú también, como nosotros, mataste para llegar ahí”.

Una cosa muy chilena, o tal vez universal, quién sabe: triunfar o conseguir algo y contarles a los demás que en realidad no hubo esfuerzo alguno, sólo suerte. O sea, estar diciéndole al mundo siempre “gané, gané, gané”.
-La única diferencia, porque esto es mundial, es que en Chile hay gente que no va a lograr progresar aunque haga todo el esfuerzo del mundo.

No hay tal cosa entonces como “el sueño chileno”.
-Hay un tema de raza. ¿Por qué Fernando y no los otros? En parte porque se esforzó más, pero también porque nació con los ojos azules. La cara lo salvó, y eso es algo muy específicamente chileno. Esa frontera invisible que es a lo mejor irrevocable. El arribismo es propio de una sociedad como ésta, pero cuando existe un grupo que no pudo ganar nunca por su cara… es complejo.

Un arribismo que parece tan inevitable cuando la sociedad te empuja a subir.
-Vivimos una especie de entrecruces entre dos formas sociales distintas. Una forma más europea, más hispánica; en España cuando dicen que alguien es “trepa”, siempre es un insulto. El sueño del español es morir en el pueblo en que nació, viviendo en la misma casa, haciendo lo mismo. Ese es por lo menos el sueño de una España que está en vías de desaparición.

¿Pero hay sueño chileno?
-Creo que ese choque es bien nuestro. En Chile se fomenta el arribismo pero hasta cierto punto, incluso entre los ricos. “A Piñera le ha ido demasiado bien”, es el comentario obligado de mucha gente de derecha que va a votar por él, pero no le gusta porque es estafador. No existe la idea de que él pueda tener todo lo que tiene de manera honesta. O sea, alguien que ganó diez millones de dólares es honesto pero alguien que ganó doscientos de alguna parte debe de haber robado, y eso es un sustrato hispánico que sigue. Yo no conozco a nadie en Estados Unidos que piense que por haber ganado doscientos millones de dólares se es ladrón. No hay proyecto político posible en un país con el odio y con las desigualdades sociales que tenemos, al menos hasta que se resuelvan. Ese es el SÍ y el NO de ahora.

¿Cómo así?
-¿Quién está dispuesto a acabar con la brecha y a acabar con el odio? Piñera no ve ni siquiera ese problema, y Frei lo ve pero no tiene ninguna respuesta. No hay país que pueda crecer económicamente o desplegar el proyecto que todos supuestamente compartimos con este conflicto latente, que para más remate no es ni siquiera un conflicto: podemos seguir así veinte mil años y no va a pasar nada. Yo no creo que haya una revolución en ciernes.

Juan Carlos Riquelme, el contador-estafador, hacia el final de la novela justifica el robo de dos maneras: porque podía y porque ya no quería pedir más.
-¿Por qué yo tengo que pedir y tú tienes que pedir menos? Al final ése es el conflicto de Chile. Tú no les puedes decir a los pobres de hoy en día que están peor que antes, eso es mentira, están mucho mejor que antes. Y muchos tienen solucionados sus problemas económicos o de subsistencia. El problema es ése, “que llegué aquí pidiendo y tengo que seguir pidiendo, y de repente yo no quiero pedir más, porque soy dueño de esta casa”, ¿me entendís? En vez de seguir pidiendo el tipo prefiere quemar la casa. Ése es el conflicto. Veo mucho en los blogs de The Clinic esa estructura de personalidad. Y es lo que pasa entre la gente y la Concertación. No les importa que Escalona se pelee con Gómez, lo que importa es que la Concertación les va a seguir pidiendo. Lo que a la gente le cabrea es que gana pero siempre hay alguien que está ganando más.

Esto parece que se resuelve en el ya viejo y manido discurso de las oportunidades.
-Claro, pero son los mismos que hablan de las oportunidades quienes menos oportunidades han dado. La única venganza que tiene Juan Carlos es obligar a la vida de su patrón que cambie. Obligó a Fernando a que lo mirara.

Chuta, volvimos al amo y al esclavo.
-Siempre gana el esclavo en el mundo. En la literatura es donde más gana el esclavo. Siempre yo me rebelo cuando las universidades norteamericanas, y por consiguiente también las chilenas, intentan calcar la estructura social con la estructura de la literatura. El poder en el mundo no es el poder de la literatura. En la literatura siempre han ganado los marginados, siempre han ganado los esclavos.

“NUNCA HE LEÍDO A HEIDEGGER”

Aparentemente el gran tema, o uno de los grandes temas de La deuda es la culpa.
-Mi primera intuición, que yo siento fue la intuición que vive mi generación, fue de echar la culpa fuera. “Puta, huevón, esta huevada del cristianismo infantiliza a la gente, quiere que el otro sea como tú, si no es así te molesta”. Es típico de la religión católica que cuando va hacia los pobres los vea como niños inocentes, y si los pobres tienen deseos, ganas o ideas distintas a las que ellos esperan son condenados y son rechazados. El pobre es querible en cuanto a lo que le falta, no en cuanto a lo que él tiene. No se ama la riqueza del pobre, sino su pobreza, lo que es una visión completamente colonial y triste de la caridad.

O como si fueran pura inocencia, buenos salvajes…
-Claro. Esa fue mi primera aproximación al tema, romper con eso. Luchar contra esa sensación de culpabilidad, de ver a la gente como un niño y no como un adulto. Pero después de un tiempo empecé a pensar que sin culpa y sin esa sensación de que yo puedo comprender al otro aunque lo comprenda mal, de que me aproximo al otro como alguien parecido a mí, lo que hay es nada, no hay historia que contar. Y eso es lo que pasa mucho en la literatura chilena, no hay historias que contar, no porque no pasen cosas, sino que pasan cosas pero como no tengo culpa las cosas le pasan a otro, y como le pasan a otro, a mí no me interesa.

Según entiendo, dices que se puede aspirar a comprender a todos los que nos rodean.
-No aspirar a eso es una cobardía miserable, que es la cobardía miserable a la que la literatura y el mundo postmoderno nos lanzaron. El otro es distinto a mí: tiene otros deseos y otras formas de ver el mundo, ¿no lo puedo comprender? No. No hago intentos por comprenderlo y entonces todo se transforma en historias individuales, pequeñas aventuras, vidas en departamentos, gente con su gato, y eso es todo lo que existe. Llegué a la conclusión que prefería el imperfecto absolutismo del creyente a la perfectamente cómoda vida del que no cree en nada y del que piensa que todo es inconmensurable.

Todo indica que estás contra el discurso moderno, o postmoderno, de que el hombre está solo en el mundo.
-Esa realidad es terrible además de falsa.

¿Por qué?
-Porque cada cierto tiempo nos recordamos que no estamos solos. La crisis mundial es la de un tipo que se sentía solo y que tenía inversiones millonarias y que de repente se dio cuenta que sus inversiones afectaban a unos huevones y a otros huevones en Indonesia y a otro pobre huevón que no tenía un peso le cagaba la vida. Yo nunca he leído a Heidegger y espero nunca hacerlo, pero esta idea de que somos un “ser para la muerte” y toda esa cantinela es falsa y peligrosa porque no da realmente cuenta de lo que es la vida. Nadie está solo.

Es difícil creer que no estamos solos después de la Ilustración. Se supone el hombre se liberó de las amarras del oscurantismo.
-No se quedó sin amarras, se quedó como esos perros que tienen esas correas largas que se alargan y se alargan y de repente el amo aprieta el botón.

¿Y si el cristiano dejó de creer en Dios?
-Dios no dejó de existir porque yo dejé de creer en él. Tal vez el perro cree que no tiene amo y corre, corre, corre, pero de repente se siente estrangulado, y entonces qué es lo que me estrangula: el absurdo, la nada. Pero si mirara para atrás… todo se explicaría. Estoy como Ibáñez Langlois… voy a pasar por un ultraconservador pero creo que las condiciones de existencia cambiaron en lo superficial y no en lo profundo. Soy un gran admirador de Kafka, pero él estaba equivocado. Simplemente por ahí no hay ningún camino.

WARNKEN: CÁTEDRA CON EL DOLOR

Tuviste una discusión con Warnken. No sé si es un problema…
-En Chile es un problema porque Warnken es una muy persona muy respetada, aunque nunca he entendido muy bien por qué.

A propósito de lo que le dijiste por su defensa de Miguel Serrano, Warnken replicó en una entrevista: “El mismo Gumucio escribió una vez una columna en la que decía que un escritor puede ser pedófilo o matar a su madre y ser buen escritor. Entonces, lo que yo veo aquí es un doble estándar”.
-¿Cuál es su respuesta? Yo le planteo que para mí uno de los problemas más importantes del siglo XX es cuánto uno va a decir que una obra es estética cuando esa obra está teñida de una ideología perversa y además kitsch. Perverso también es el comunismo; será horrible y terrible pero no es una filosofía a medias, mal pensada y mal dicha. Entonces yo soy un resentido, porque tengo tanto poder y me va tan bien en la vida. Soy un resentido que tiene todas las editoriales a mis pies. Si él hubiera leído la frase entera, no sé si lo logra, hubiese entendido que estoy diciendo de manera muy precisa que ser una mala persona o tener una vida moral asquerosa no impide a nadie ser un buen escritor, lo que impide ser un buen escritor a alguien es no pensar, o pensar de manera vulgar y sin consecuencia. Pienso que un nazi de hoy, y un nazi místico más aun, y un nazi que ni siquiera reconoce el Holocausto, eso significa que está pensando mal, que está pensando puras tonteras. No ve ni le importa la realidad. De ahí no sale buena literatura.

Lo que criticas, entonces, es que del pensar se queda con la belleza, y no con la ética.
-El problema es que para él pensar es bello, leer es súper cachilupi, y todo eso es precioso y súper bonito, y mi mujer es bonita y mi casa es bonita, todo lo mío es bonito y el resto no importa nada. Para mí eso es lo contrario de la literatura. Quizá Chile es el único país del mundo donde los animadores de televisión son intelectuales. Cristián Warnken tiene un muy buen programa, pero intelectualmente sus libros son libros que Paulo Coehlo ni siquiera firmaría por encontrar kitsch. Es típicamente chilensis pensar que un ruido o una cara responde. Yo quisiera ver sus argumentos. Que él me explique qué responsabilidad moral tiene alguien que hace de su propio dolor una cátedra para mirar a los demás, y cuando se trata del dolor de un pueblo entero, le parece que es un dato irrelevante. Y alguien que fomenta ese dolor, y lo hace de manera constante en su obra… yo creo que la mala literatura mata. El nazismo es una ideología de pacotilla.

82 comentarios to “Cristián Warnken hace cátedra con su dolor”

  • No entendi ni una sola chuchada de lo que quiso explicar este guaton gumucio, como es eso de que un pedofilo o uno que mata a su madre puede ser un buen escritor y despues habla del que no piensa, acaso pregunto tratando de entender, si el que mata a su madre, ¿piensa?,¿en algun instante piensa?.. el que tiene una vida moral asqueroza…….acaso piensa que su vida inmoral es asquerosa….puede o no puede ser buen escritor no entendi nada.

  • Porfavor hueones no opinen mas. Leer sus opiniones me hace imaginarlos como unos renacuajos pateticos avidos de ser leidos. El articulo esta ok, gumucio gran valor. Warnken tiene lo suyo tambien. Son nuestros intelectuales y son respetables.

    Pero ustedes manga de opinadores hijos de puta, por favor paren de opinar a no ser que su opinion sea algo mas que una mera opinion. gusanos pateticos, ustedes y sus opiniones en foritos culiaos como este, son la decadencia de internet, el lado mas oscuro de la red.

  • Rafael, completamente de acuerdo con tu visión,solo un pequeño detalle:Warnken no amerita un enojo.

  • Dejen tranquilo a este pobre guaton huevones.Pero igual este guaton se parece a a una güeha con patas , es como ver a un pingüino con diarrea y terno blanco.Con todo respeto guaton gumucio pareci un equeco con la ventaja que todo lo que te cuelga es grasa guaton .Para la comolona si pareci un paquete de mantequilla en el metro una güaha asi.Ahora eso de que te creis escritor? adonde la viste güaton Gumucio oh.primero tendria que bajarte algunos kilitos por güatomboooo despues venis a hacernos creer que somos güehones .Si no cualquiera es escritor porque puso cartel en la puerta po güatombo.Mira tu de escritor teni solo la sombra que los verdaderos escritores han dejado .el resto es pura paja tuya que no te estamos comprando.Y por ultimo baja de peso güaton culiao te lo digo en serio sino te va a venir el ataque y como queris las flores en la pergola de colores o solo asi sin dolor.CVhao güaton fome oh

  • 1: Me salte toda la entrevista hasta llegar a donde habla de Warnken.
    2: Me gusto la columna de Gumucio sobre la columna de Warnken “Miguel serrano y el misterio de Chile”
    3: Warnken, sin tomarse la molestia de responderle en otra columna, le respondio a Gumucio con un par de lineas en una entrevista.
    4: Me gusto la respuesta de Warnken.
    5: Gumucio sigue dando vueltas en lo mismo, el tema estaba terminado, porque Gumuccio no puede decir nada mas.
    6: El look onda adolescente aspirante a rock star de Gumuccio es patetico.

  • Entre Warnken y Gumucio prefiero mil veces a este último pues es humano ya que este otro tipo es estatua. La cantidad de pelotudeces que escribe y habla Warnken es impresionante.WArnken es el rey del lugar común y de lo políticamente correcto y carece del más minimo talento salvo para promocionarse así mismo. Como los criticos te han sacado la cresta con tu nueva novela tengo ganas de leerla.

  • Peluzon ..¿Qué es la influenza porcina?

    ¿Qué es la influenza porcina?
    La influenza porcina (gripe porcina) es una enfermedad respiratoria en cerdos causada por los virus de la influenza tipo A. Los brotes de infecciones de influenza porcina ocurren con frecuencia en los cerdos. Por lo general las personas no se contagian de influenza porcina, pero pueden ocurrir, y en efecto han ocurrido, infecciones en los seres humanos. En su mayoría, los casos de influenza porcina en seres humanos ocurren en personas que están en contacto cercano con cerdos, pero es posible que los virus de la influenza porcina se propaguen también de persona a persona.

    ¿Se han presentado casos de infecciones por influenza porcina en seres humanos en los Estados Unidos?
    A finales de marzo y a principios de abril del 2009, se reportaron por primera vez casos de infecciones del virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) en seres humanos en el sur de California y cerca de San Antonio, Texas. Los CDC y las agencias de salud estatales y locales están trabajando conjuntamente en la investigación de esta situación.

    ¿Este virus de la influenza porcina es contagioso?
    Los CDC han determinado que este virus es contagioso y se está propagando de persona a persona. Sin embargo, hasta la fecha, se desconoce la facilidad con que este virus se transmite entre las personas.

    ¿Cuáles son los signos y síntomas de la influenza porcina en las personas?
    Los síntomas de la influenza porcina en las personas son similares a los síntomas de la influenza común en seres humanos que incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, dolores en el cuerpo, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Algunas personas han reportado síntomas de diarrea y vómito asociados a la influenza porcina. En el pasado se han reportado enfermedades graves (neumonía e insuficiencia respiratoria) y muertes en casos de influenza porcina en las personas. Como ocurre con la influenza estacional, la influenza porcina puede agravar las afecciones crónicas subyacentes.

    ¿Qué tan grave es la infección por la influenza porcina?
    Al igual que ocurre con la influenza estacional, la intensidad de la influenza porcina en los seres humanos puede variar de leve a grave. Entre el 2005 y enero del 2009, se detectaron 12 casos de influenza porcina en seres humanos en los Estados Unidos, sin muertes reportadas. Sin embargo, las infecciones por influenza porcina pueden ser graves. En septiembre de 1988, en Wisconsin una mujer sana de 32 años de edad que estaba embarazada fue hospitalizada por pulmonía después de contraer la influenza porcina y falleció 8 días después. En 1976, en Fort Dix, Nueva Jersey se presentó un brote de influenza porcina que causó más de 200 casos de enfermedades graves en varias personas y una muerte.

    ¿Cómo se contrae la influenza porcina?
    La propagación de la influenza porcina puede ocurrir de dos formas:

    Por el contacto con cerdos infectados o con ambientes contaminados con los virus de la influenza porcina.
    A través del contacto con una persona que tenga influenza porcina. También se han documentado casos de transmisión del virus de la influenza porcina de persona a persona y se cree que ocurre de la misma forma en que se transmite la influenza o gripe estacional. La influenza se piensa que se propaga principalmente de persona a persona cuando las personas infectadas tosen o estornudan.
    ¿Hay medicamentos para tratar la influenza porcina?
    Sí. Los CDC recomiendan el uso de oseltamivir o zanamivir para la prevención o el tratamiento de la infección por estos virus de la influenza porcina. Los medicamentos antivirales son medicamentos recetados (comprimidos, en forma líquida o en inhalador) que combaten la influenza al evitar que los virus de esta enfermedad se reproduzcan en el cuerpo. Si usted se enferma, los medicamentos antivirales pueden hacer que su enfermedad sea más leve y que usted se sienta mejor en forma más rápida. También pueden prevenir las complicaciones graves de la influenza. Si se usan para el tratamiento, los medicamentos antivirales funcionan mejor si se administran poco después de haber empezado la enfermedad (a los 2 días a partir de que aparecen los síntomas).

    ¿Por cuanto tiempo puede una persona infectada propagar la influenza a otras?
    Se debe considerar que las personas infectadas por el virus de la influenza porcina son potencialmente contagiosas mientras manifiesten síntomas y posiblemente hasta 7 días después de que aparezcan los mismos. Los niños, especialmente los más pequeños, pueden ser más contagiosos durante periodos más largos.

    ¿Qué puedo hacer para evitar enfermarme?
    En el momento no hay disponible una vacuna contra la influenza porcina. Hay medidas que usted puede tomar diariamente para ayudar a prevenir la propagación de gérmenes que causan enfermedades respiratorias como la influenza. Siga estos pasos todos los días para proteger su salud:

    Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar. Bote el pañuelo a la basura después de usarlo.
    Lávese las manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar. Los desinfectantes para manos a base de alcohol
    también son eficaces.
    Trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas.
    Si se enferma de influenza, los CDC recomiendan que se quede en casa, que no vaya al trabajo o a la escuela y que limite el contacto con otras personas para evitar infectarlas. Trate de no tocarse los ojos, la nariz ni la boca. Esta es la manera en que se
    propagan los gérmenes.

    ¿Qué debo hacer si me enfermo?
    Si usted vive en el condado San Diego o Imperial en California o en el de Guadalupe en Texas y se enferma manifestando síntomas parecidos a la de influenza, que incluyan fiebre, dolores en el cuerpo, secreciones nasales, dolor de garganta, náuseas, vómito o diarrea, puede contactar a su proveedor de atención médica, en especial si le preocupan sus síntomas. Su personal de cuidados médicos determinará si es necesario hacerle pruebas de detección de la influenza o darle tratamiento.
    Si está enfermo, se debe quedar en casa y evitar el contacto con otras personas tanto como sea posible para evitar propagar su enfermedad a otros.
    Si se enferma y presenta alguno de los siguientes signos de advertencia, busque atención médica de inmediato.

    En los niños, los principales signos de emergencia que requieren atención médica inmediata son:

    Respiración rápida o dificultad para respirar.
    Color azulado en la piel.
    Poco consumo de líquidos.
    No se levanta ni interactúa con otras personas.
    Irritabilidad extrema que hace que el niño esté tan molesto que no quiere que lo carguen.
    Síntomas parecidos a los de la influenza que se mejoran pero que reaparecen con fiebre y tos más grave.
    Fiebre con sarpullido.
    En los adultos, los principales signos de emergencia que requieren atención médica inmediata son:

    Dificultad para respirar o falta de aliento.
    Dolor o presión en el pecho o abdomen.
    Mareo repentino.
    Confusión.
    Vómitos fuertes o persistentes.
    ¿Me puede dar influenza porcina por comer o preparar carne de cerdo?
    No. Los virus de la influenza porcina no se transmiten por los alimentos. Usted no puede contraer influenza porcina por comer carne de cerdo o sus productos derivados. No hay riesgos si se come carne de cerdo y sus derivados que han sido manipulados y cocinados de manera adecuada.

    Se puede obtener más información sobre la influenza porcina en http://www.cdc.gov/flu/swine, o llamando al 1-800-CDC-INFO.

  • ¿por que no nací en buena cuna??
    Por que no em pusieron un apellido que me asegurara pitutos el resto d emi vida??
    En el país de los ciegos , cualqier barza miope es “intelectual”..

  • La respuesta de Gumucio a Warnken sólo me confirma que este último le voló la raja en menos de cuatro líneas.

  • Por que tanto Odio y resentimiento ? Los Apellidos no sirven para nada , la Educacion y la Cultura si.

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