THE CLINIC PRESS
Para mí, ser chileno es una tragedia. Si naciera de nuevo, no me gustaría serlo. Hubiera preferido ser italiano“. Con estas palabras se refería Marco Enríquez-Ominami al dilema de su nacionalidad en una entrevista a la revista Cosas que fue publicada el 11 de julio del 2003.

La entrevista fue rescatada del olvido por anónimos “investigadores” que la pusieron de vuelta en la palestra, publicándola en Image Shack, un servidor publico para alojar fotos, y divulgándola por diversos canales sociales de internet.

Marco Enríquez, quien se crió en el exilio en Francia, se refirió -en diálogo periodístico con María Ignacia Rodríguez- a su doble nacionalidad chileno-francesa:

Pregunta obvia, ¿cuál ha sido tu mayor frustración?
“De todos mis dolores, el que más me jode es no haber resuelto el tema de mi doble nacionalidad. Mi drama es esta tensión entre Chile y Francia. París debe ser de las ciudades más lindas del mundo y Santiago de las más feas”.
¿No has pensado en una ciudad intermedia?
“Te juro que pensé en Río!… Este dolor lo voy a plasmar en el libro que estoy escribiendo con Carlos (Ominami), ‘Chile es un lumbago’, porque es como un sufrimiento permanente. Para mí, ser chileno es una tragedia. Si naciera de nuevo, no me gustaría serlo. Hubiera preferido ser italiano“.

    La imagen que circula en internet

REACCIÓN DE MEO

Marco Enriquez, a través de Twitter, ha dado a entender que detrás de la publicación de sus antiguos dichos se encontraría el comando de Sebastián Piñera. Las siguientes son las frases que ha publicado para referirse al tema:

* “Prefiero campaña para debatir ideas de futuro. Pero si quieren convertir la elección en un plebiscito sobre qué tan chileno soy que así sea”

* “No se pregunte si usted esta orgulloso de ser chileno, pregúntese si Chile estará orgulloso de usted”.

* “Definamos qué es ser Chileno, regalar aguas a transnacionales ¿? o como lo entienden los conservadores, sin educación pública”.

* “Respecto de mi nacionalidad, los mismos que me la quitaron son los socios de Piñera. Mi chilenidad la conquisté, tuve que pelear por ella”.

¿UNA “BOMBA DE TIEMPO” PROGRAMADA PARA EL 18?

La entrevista a revista Cosas, como si se tratara de un mecanismo de relojería, ha sido publicitada oportunamente en las fiestas patria, la semana en que están más encendidos los ánimos nacionalistas y chovinistas de los paisanos. Quienes la lanzaron difundieron la imagen prudentemente el día martes, lo que permite que buena parte de la población ya haya tenido noticia de ella para cuando comiencen las fiestas (oportunidad en que las opiniones se socializan y no hay mucha atención hacia los medios de comunicación).

Las declaraciones las realizó Marco Enríquez en una entrevista concedida a propósito de su matrimonio con la animadora Karen Doggenweiler y fue una de sus primeras incursiones como personaje de farándula, cuando aun no era diputado, y se le conocía solo como un director de televisión y cine con fuertes relaciones familiares en el mundo de la “alta política”.

Hasta entonces MEO solo había participado como panelista y entrevistado en algunos programas de debate juvenil, junto a algunos otros delfines y validos de diversos sectores, en su calidad de hijo del fallecido líder mirista Miguel Enríquez.

Seguramente los contrincantes del ahora candidato presidencial se soban las manos esperando ver el efecto de la revelación en las próximas encuestas. En ellas evaluarán si se trata de un golpe mortal o de un cachamal pasajero.

MEO, por su parte, a estas alturas debe estar tratando de hacer memoria y maldiciendo todas las cosas que puede haber dicho en los días en que los medios lo cotizaban sobre todo por ser un joven deslenguado y de buena presencia, que podía ayudar a llenar una página impresa u ocupar un asiento en un programa de conversación.