Jorge Luchsinger es quizás uno de los agricultores que más confrontaciones ha tenido en la Araucanía y desde hace algún tiempo ha sido el rostro de los llamados a aplicar mano dura en la zona. Hoy, el agricultor volvió a la palestra con el crimen de su primo Werner Luchsinger y su esposa, quemados vivos en su vivienda en Vilcún.

Sin embargo, Jorge Luchsinger ha hecho noticia durante los últimos años por sus polémicas declaraciones sobre el pueblo mapuche, la más extrema de estas dada en una entrevista con la revista Qué Pasa.

En la nota, el agricultor dice que los atentados que hasta entonces habían afectado a sus predios no se debían a sus críticas al pueblo mapuche sino a que se trataba de un empresario: “Por lo tanto, los mapuches quieren crear un impacto comunicacional -dice- para obligar al gobierno a que les reconozca la convención 169 de la OIT, que señala que entregarles territorio a los nativos es reconocerlos como pueblo, lo que Chile hasta
ahora no ha hecho”.

Tras esto, el periodista le consulta si está de acuerdo con que el Estado le entregue terrenos a las comunidades indígenas de la zona, y el empresario contesta indigando:

– ¡Pero si no es posible! Va a ser una miseria absoluta, porque ellos no trabajan. No se va a resolver el problema, no van a dejar de ser miserables. ¿Usted ha visto cómo están los campos que les ha comprado el Estado a través de la Conadi a los mapuches? ¡No queda nada, ni un árbol parado, no producen nada!

Y la cosa no paró ahí:

– El indio no ha trabajado nunca. El mapuche es un depredador, vive de lo que aporta la naturaleza, no tiene capacidad intelectual, no tiene voluntad, no tiene medios económicos, no tiene insumos.
No tiene nada.