Remoto Control, su último disco, es el número cuatro de una carrera que los vio nacer el 2000 y que se ha caracterizado por la manera en que han sabido batírselas con los cambios de formación, los de la industria y las dificultades propias de hacer música independiente en Chile.

Así, vivitos y coleando, hoy son cuatro los que integran Matorral; además de su bajista Gonzalo Planet y de su guitarrista, voz principal y fundador (junto a Iván Molina) Felipe Cadenasso, están el guitarrista Antonio del Favero y el baterista Ítalo Arauz. Cohesionados y felices con el sonido que han logrado, y que se aleja parcialmente de la psicodélica de antaño por uno de carácter más intimo e instrospectivo, se dieron un tiempo para conversar con The Clinic sobre su visión de la música chilena, su sentido comunitario de trabajo, la educación, los guetos sociales y de como para ellos, hacer música, es el reflejo de como han decidido vivir sus vidas.

¿Cómo definen hoy la música de Matorral?
-Gonzalo Planet: siempre me lo preguntan y nunca sé qué decir. Termino diciendo “música popular chilena actual”, o “música contemporánea chilena”, o algo así.
-Ítalo Arauz: Yo una vez dije, por hueviar, que éramos “pop de vanguardia”. Los que estaban ahí se burlaron pero después me quedé pensando que era una buena definición decir que éramos “pop de vanguardia chileno”. Por otro lado, para nosotros es importante trabajar con el concepto de menos es más y nos preocupamos de empujar por la musicalidad antes que por cualquier otra cosa, como lucirse, por ejemplo.

Tomando en cuenta lo difícil que es hacer y dedicarse a la música en Chile y, por lo mismo, mantenerse como grupo, (es mucho más conveniente ser solista), ¿cómo lo hacen para permanecer durante tantos años?
-Arauz: el dinero (risas). No, de hecho un amigo me decía que para él era un misterio tener una banda: un grupo de gente que se comunique, que tenga cohesión, es súper difícil en verdad.

Y a veces basta que uno guatee para que todo se vaya a la cresta.
-Planet: Pero yo creo que eso es muy de la época también. Todo es muy individualista, las cosas colectivas están medias pasadas de moda o no hay mucha tolerancia hacia ellas. Yo creo que tiene que ver con la amistad porque esta banda se formó en torno a un grupo de amigos y no al revés. Si bien a veces es complicado el día a día, cuando sale un disco que nos gusta mucho como suena y plasma lo que teníamos en la cabeza, es una satisfacción por sí misma. Siento que el hecho de no estar amarrados a un sueldo que dependa de la música, no obliga a la banda a que genere plata y eso nos permite una mucha mayor libertad. Yo me imagino a bandas que están hoy en un pináculo popular, tal vez sería muy difícil que ellos hicieran un disco instrumental experimental porque habría mucho que perder.
-Cadenasso: Todo se ha ido dando de una manera bien natural. Con Antonio e Ítalo también se dio así y no poniendo avisos o cosas de ese tipo. A propósito de lo que decíamos de lo difícil que es hacer música en Chile, por aspectos técnicos y de producción sobre todo, nosotros a veces no podemos creer lo bien que lo pasamos, en el sentido de haber diseñado una forma de vivir que quizás, yo cuando estaba saliendo del colegio, habría mirado con mucho susto, como algo insostenible pero que con el tiempo te das cuenta que no te vas a morir y que es imposible llegar a tocar un híper fondo. En ese estar siempre zafando, como es nuestro caso, hemos aprendido mucho, siempre podemos publicar, ahora nos podemos grabar nosotros mismos y estamos muy conscientes que hemos diseñado una forma de vivir que es reflejo de nuestra actividad musical.

Un triunfo pensando en todo el temor que te inculcan de todas partes si eliges dedicarte a hacer música.
-Cadenasso: absolutamente, yo pienso que, hagas música o cualquier cosa, tu estilo de vida es a la vez el ejemplo, es la cosa en sí. No estoy de acuerdo con eso de tener un discurso y un estilo de vida diferente de ese discurso. Tiendo a pensar que tu vida es tu obra de arte.

Algo así como: ¿el discurso artístico por un lado y vida personal por otro y si se han visto no se acuerdan?
-Planet: Claro, una gran pomada.
-Del Favero: Creo que a veces se le pone más trabajo a convertirse un poco en un personaje, y algo muy sano del hacer música es la honestidad que puede haber. Lo que hacemos como música es como queremos vivir.

¿Están más preocupados de lo que pasa ahora, acá y no de lo que podría pasar a futuro?
-Del Favero: sí, es como con los niños, los niños no son proyectos de personas, son personas. Con lo que hacemos es igual, la vida que elegimos no es un proyecto para que llegue el año en que nos demos cuenta de lo abultada de la cuenta del banco. Creo que en general son puros miedos que nos rodean como sociedad, una relación con el futuro de mucho miedo.
-Planet: Lo que dice Antonio resume muy bien el concepto de nuestro último disco, “Remoto Control”.
-Arauz: Hace un tiempo que estamos muy conscientes con el presente, con que ahora es el momento en que tenemos que hacer todo lo que estamos haciendo.

¿Qué piensan de la música chilena actual? ¿Piensan que está inclinándose hacia una forma un poco estandarizada de sonido?
-Planet: Absolutamente, si uno prende la radio te das inmediatamente cuenta de eso. Yo creo que en el futuro eso se va a notar mucho, va a ser una marca de época.
-Del Favero: Me pasa que a través de Felipe he llegado a mucha música antigua, de los 50, 60. Me puse a leer sobre el disco “What´s going on” de Marvin Gaye y vi que el sello no quería publicarlo, ya había una visión muy comercial del asunto y resulta que al final el disco fue un éxito, la rompió y uno va escuchando cosas para atrás y te das cuenta que el nivel de riesgo de la música era mucho más alto, había mucha más libertad en hacer música y ha pasado que con los años escuchas una gran cosa en diferentes registros. Diferentes sonoridades pero un formato demasiado plano, demasiado estándar. Uno lo ve no solo en la música, también en el cine. Cualquier director ama a Fellini, y sus películas son larguísimas, de cuadros lentos y nadie se espantaba. Ahora si la cuestión dura una hora 30, te dicen que es fome.
-Cadenasso: Ahora, en las actividades creativas o entre comillas, artísticas, donde se supone que debiera haber menos temor pareciera haber más temor, más formato. Creo que tiene que ver con el hecho de querer tener una difusión por medios tradicionales. Lo ves incluso en las formas de grabar los discos, mucho más formateados, como suenan, la forma de mezclar, todo se ha ido estandarizando un montón.
-Planet: es como un spot publicitario, compite con eso.

Como lo que pasa con formatos como el HD, aparece y se estandariza la imagen.
-Arauz: Exacto

Se ha homogenizado la música.
-Cadenasso: creo que también tiene que ver con la falta de confianza en uno mismo. En esta época siento que es muy importante el reconocimiento, todo el mundo quiere ser famoso, ya sea en la tele, como deportista, como músico. Eres más exitoso mientras más gente te conoce, entonces quizás el miedo a que te quedes afuera de eso hace que quieras mimetizarte con el otro.
-Del Favero: Incluso yo hablaría de una mala educación artística en Chile. El que controla lo que se publica en Chile no toma ningún riesgo porque descubrieron que hay un nicho, un formato con cierto código pop, que funciona y lo replican eternamente y ahí se quedan. Parece que la gente que controla las radios pensara que nadie está dispuesto a escuchar una canción que dure 5 minutos, tiene que durar 3 porque después se aburren. Es increíble pero hemos logrado que nos parezca fome algo que dura más de 3 minutos.
-Cadenasso: Hay un prejuicio hacia el auditor, hacia el público

¿Vale la pena entonces hoy salir en las radios?, se los pregunto pensando en que no le habrá pasado a la radio lo que le pasó ya hace un tiempo a la tele, son formatos que, habiendo internet, poco aportan.
-Arauz: es una lata decirlo, pero para mí aparecer en la tele con música es hasta penca. Y con la radio es una lata porque habiendo tanta música buena por todos lados, es siempre lo mismo, siempre lo mismo, entonces llega un minuto que pensái que no vale la pena estar ahí.
-Cadenasso: a nosotros todo lo que sea difusión, bienvenido, siempre puedes llegar a alguien que no te ha escuchado, pero es algo que no nos quita el sueño. De repente convives con músicos que no se dan cuenta de que muchos de los últimos discos que han conocido no ha sido por la radio. Si le preguntas si los otros artistas que salen en esa radio le gustan y te dice que no, entonces ¿para que querís estar ahí?
-Arauz: yo creo que el asunto de la radio es como para que te escuche tu mamá, para que vea que tu trabajo es real.
-Planet: lo más triste es cuando el músico modifica su proceso de creación para estar en la radio.

Tener todo un plan antes de hacer música incluso.
-Planet: Claro, tienen la sesión de fotos antes de tener las canciones.
-Del Favero: Yo pienso que no vale mucho la pena esforzarnos para estar en las radios, realmente no tiene sentido. Nosotros ponemos el foco en la creación, además el cliché de que estar en las radios es tener éxito es lo que a uno lo empieza a agotar ¿qué es eso del éxito? ¿Ser mega famosos?, realmente no es tema.
-Arauz: de hecho yo con Antonio somos los nuevos en Matorral y nos dimos cuenta de que llegamos justo a la banda en la que todo está súper ligado al arte antes que a cualquier otra cosa. Llegamos al estudio a trabajar en el último disco y yo quedé feliz, me encanta, pensamos en el sonido y nunca en tratar de que suene de equis manera para que funcione en radios.
-Planet: por supuesto que uno no descarta que en este taller de creación, haya una canción que le guste a mucha gente, eso es algo un poco inmanejable.

¿Nunca se tentaron con cambiar su sonido, su estética?
-Cadenasso: No, ahí la cosa sería muy fome y no tendría sentido hacerlo. Si el problema son las lucas, prefiero trabajar en otra cosa nada que ver y ganar mucho más.
-Planet: También pasa otra cosa y es que muchos músicos que tienen esta tentación y cortan los temas y ajustan el formato, etc… igual no suenan en ninguna parte, entonces cambiaste toda tu manera y no pasó nada. Igual sonar en la radio y salir en la tele depende de otras cosas, no depende de la música, depende de una buena red de contactos, buenas relaciones públicas. Nosotros conocemos músicos que trabajan pensando en que van a salir en hartos lados y no sucede.
-Cadenasso: Y se genera una ansiedad medio rara. Empiezas a caer en una lógica que los mismos músicos critican en sus letras, que el sistema, que la cuestión y terminan por funcionar igual.

GUETOS

¿Cómo ven ustedes la relación actual entre medios de comunicación y música?
-Cadenasso: A veces nos hemos topado con críticas en las que se nota que escucharon tu trabajo y escriben algo que tiene sentido, pero en términos generales creo que es difícil que se implemente una forma que haga crecer la música. Nos han dicho por ejemplo algo que no es secreto y es que aunque tengas un director de programación, al final depende de los auspiciadores. Entonces tienes un espacio que podría ayudar a promover manifestaciones artísticas, (que uno le da el valor que quiera asignarle, pero que reflejan una época), pero depende de las empresas que ponen la plata para el espacio. No está decidiendo alguien que quizás tiene los conocimientos sino que alguien que se preocupa de la asociación de lo que se ponga con su empresa. Todo depende hoy más de las empresas.
-Planet: En ese sentido es decepcionante que gran parte del periodismo se haya convertido en un ejercicio de relaciones públicas. Réplicas de comunicados de prensa sin mucha reflexión y eso es una generalidad enorme.
-Cadenasso: y también este concepto de poner todo en el mismo cajón. Ponte tú, la música en el cajón de la entretención y de pronto no tratarla como algo que se puede vender de otro forma, pensando que tiene su mérito propio, su vida propia y se maneja con otros códigos no tan exitistas.
-Planet: Como una instancia de reflexión por ejemplo.

¿En qué se fijan hoy para componer, qué miran?
-Planet: Con los discos antiguos de Matorral, muchos asociaban a un sonido chileno, y aunque no fuera así, decían: “esto suena a chileno”. Yo creo que el disco nuevo, a nivel de sonido no es tan evidente en ese aspecto, pero siento que todas las cosas de las que habla el disco son muy chilenas, siento que tú te puedes hacer una especie de fotografía de la época, una imagen de época. Felipe es el que compone más las letras pero creo que mira al Chile de hoy.

¿Y qué miras de este Chile de hoy?
-Cadenasso: Para mí lo principal es que las letras tengan sentido para uno mismo. Pasan varias cosas con las letras, a nivel fonético, a nivel sonoro, que te guste la palabra, lo que evocan las palabras, que obviamente es algo muy subjetivo. A veces prefiero no completar una letra sólo por rellenar. Es lo que nos pasó con una canción que se llama “Del valle hacia el interior” en que la letra está puesta en una sola y gran estrofa. Y las temáticas son un poco sobre todo. Este último disco creo que es el más romántico en términos de letra. En una época me metí más a leer a Enrique Lihn, la Mistral, Juan Emar, me gusta cómo Raúl Ruiz ocupa el lenguaje que representa muy bien esta cosa chilena etérea. Encuentro que ahí hay algo súper bonito que se puede usar mucho, medio inagotable. Me gusta también la historia, ver cómo se fundaron ciudades como Santiago, por ejemplo.

¿Qué piensan de lo que está pasando en materia política y socialmente?
-Planet: Yo creo que la historia es cíclica. Todos estos debates que vemos se repitieron en la época pre UP.
-Del Favero: a mí me parece muy bien que se alegue y reclame por mayor igualdad. Sobre todo porque es un país de puros guetos. Pedir que haya educación gratis es tratar de juntar esos diferentes chiles que no se mezclan, y eso es una inversión que vale la pena hacer. Lograr tener un Chile distinto que se conecte y no como hoy donde la gente que tiene la plata prefiere seguir pagando para que no se mezclen sus hijos. Yo creo que es sano, pero creo que se queda corto, porque yo me pregunto si vale la pena solo tener educación de calidad si no sabemos si el formato de educaciones que hemos tenido es muy bueno, si realmente educa para algo que valga la pena.
-Cadenasso: Es difícil igual pensar que la gente que ha acumulado el poder ceda, entonces pienso que quizás si sale alguien que va a hacer reformas brutales, lo más posible es que le hagan un golpe de Estado, no va pasar, ese es el camino más brutal, pero puede hacerse de una manera más piola, más soslayada.

Ustedes se preocupan mucho del formato disco físico, ¿vale la pena tanto esfuerzo, pensando en que hoy la cosa se mueve casi 100% digitalmente?
-Planet: Lo que a mí me sucede es que siento que las publicaciones físicas te entregan trascendencia, lo que no pasa con los intangibles. Mirando para adelante creo que eso va a ser el valor. ¿Cuáles van a ser los discos que quedaron en este persa del año 2100?, Matorral (risas). Hoy vivimos en una época de sobre información y las cosas son muy volátiles y siento que la cosa concreta y tangible le da un peso distinto.

¿Qué están escuchando últimamente?
-Planet: de todo, las discotecas personales son bien grandes. Yo siempre estoy buscando las conexiones por ejemplo entre los Beach Boys y Quilapayún, siento que tienen una conexión que capaz que ni ellos mismo saben, o Bob Dylan con Patricio Manns, las narraciones que tienen estos personajes que son más escritores que cantantes, me encanta hacer esos cruces, y escucho cosas nuevas como Arcade Fire.
-Arauz: Yo sigo revisando permanentemente Wayne Shorter Quartet, yo creo que es el jazz del futuro, es lo que más me ha rayado en materia de jazz.
-Del Favero: Yo estoy muy rayado con el último período de The Ronettes, el trabajo con Phil Spector y ese mundo, estas reverberaciones que usa, experimentar con el estudio, vas a la época y decís: “qué increíble lo que estaban haciendo”
-Cadenasso: Yo he estado escuchando últimamente Duke Ellington, Scott Walker.

Escuché que están trabajando en otro disco más, ¿es así?.
-Cadenasso: Sí, estamos haciendo más canciones y queremos hacer las cosas un poco más rápido, “Remoto Control” nos salió más rápido de lo que pensábamos y sentimos que estamos en un momento muy atentos a ciertas cosas que nos interesan, coincidimos todos en ciertas cosas sonoras y hemos pensado en grabarlo haciendo también un registro de lugares en los que lo grabemos