El mejor regalo de su vida tuvo el niño colombiano Michael Steven cuando lo llevaron a conocer a su ídolo de toda la vida, el futbolista cafetero Radamel Falcao.

Llantos y emoción embargaron a Michael que abrazó e incluso se arrodilló ante Falcao quien lo abrazó para tranquilizarlo.

Michael es parte de una fundación de niños de bajos recursos y también hizo emocionar al futbolista cuando le envió sus mejores vibras para que el delantero supere la lesión que lo afecta y que lo tiene en vilo para el mundai.