Cachagua
Un grupo de abogados, empresarios, políticos e intelectuales le doblaron la mano a una imobiliaria que pretendía construir en el balneario de Cachagua. Tras veinte años de iniciado el proceso judicial entre ambas partes, finalmente la Corte Suprema le dio el favor a los vecinos del lugar e impidió la construcción.

El grupo de los siete, compuesto por Raimundo del Río, Dario Calderón, Pedro Pablo Rosso, José Manuel Guilisasti y Julio Jaraquemada y Belisario Velasco, se propuso ya en la década de los 90’ cuando compraron refugios de veraneo en Cachagua, proteger la flora y la fauna del lugar del desarrollo inmobiliario, relata El Mercurio de Valparaíso.

El ex subsecretario del Interior, de Patricio Aylwin, Belisario Velasco, fue el primero en impulsar la lucha en contra de la intervención del lugar. Antes de comprar Velasco se había asegurado en el municipio de que era imposible que se construyera en el exclusivo balneario, ya que los terrenos habían sido donados a la Universidad de Chile por Rosa Pérez Vicuña con la condición de mantenerlos como reserva natural.

Sin embargo, al no quedar inscrita la cláusula en el 88 la Universidad vendió los terrenos a una empresa constructora. Ahí empezó la lucha de Velasco y los otros seis vecinos por evitar la intervención. Pusieron un recurso de protección que fue aprobado por la Corte de Apelaciones y se frenó la construcción.

Luego con el entusiasmo de lo demás vecinos pudieron comprar el terreno a la constructora, quedando en propiedad de los 27 vecinos de Cachagua. Así formaron la sociedad Las Dunas de Cachagua SPA, que busca proteger el sector y que sea nombrado como santuario de la naturaleza.