bravo-hugo

Hugo Bravo, personaje que trabajó para Penta y luego destapó la olla sobre lo que en el holding ocurría, conocerá el próximo 11 de febrero la sentencia del juicio laboral que estableció contra su ex empresa por despido injustificado y daño moral, exigiendo una indemnización de $2.300 millones de pesos.

El ex asesor, que declaró durante más de cuatro horas en el marco de la investigación del Caso Penta, obtendrá la resolución de parte del Segundo Tribunal Laboral de Santiago, según informa La Tercera.

Según Bravo, su despido de la empresa se realizó bajo condiciones irregulares, indicando que fue inducido a firmar el finiquito, el que no habría podido entender al estar bajo el efecto de medicamentos psiquiátricos.

La defensa de “los Carlos” asegura que Bravo sabía “la situación en definitiva de cuál fue el motivo de su despido, dado que al momento de ser desvinculado se le pide que devuelva los dineros pagados irregularmente con dineros del grupo”, añadiendo que su salida de Penta tuvo como origen la investigación realizada por fraude al FUT, tomando esta decisión después de la declaración en la Fiscalía de Marcos Castro.

“El 9 de julio de 2014 el tesorero de la compañia, Marcos Castro, es llamado a declarar a la fiscalía, y ahí se inician las conversaciones entre los controladores y el señor Bravo porque era evidente que no podía ejercer un cargo de su envergadura si estaba siendo investigado en el marco del juicio del fraude al FUT, que es totalmente distinto al caso Penta”, afirmaron los abogados del holding.

Este juicio comenzó el pasado 13 de enero, luego de que Bravo refutara la información entregada por Penta, la que decía que recibía más dinero que los 36 millones de sueldo que declaró Bravo en un primer momento.