Dávalos, Bachelet, Compagnon A1

Cuando aún estaba fresquito el triunfo de su suegra en la elección presidencial de 2013, Natalia Compagnon, la nuera de Bachelet, comenzó a cimentar uno de esos negocios que todos sueñan hacer en la vida para forrarse.

Según cuenta la revista Qué Pasa, el 16 de diciembre de 2013 la dueña de la mitad de la sociedad Caval Ltda recibió un préstamo por $ 6.500 millones para comprar tres terrenos en Machalí, que posteriormente,  con el cambio del plan regulador, terminarían dándole una tremenda rentabilidad. Hace dos semanas firmó una promesa de venta por $ 9.500 millones.

La publicación relata que fue el Banco de Chile, controlado por el grupo Luksic, el que emitió el documento por más de US$ 10 millones a Exportadora y de Gestión Caval Limitada, empresa de Compagnon Soto, y en la que entonces trabajaba como gerente de Proyectos, su esposo, Sebastián Dávalos Bachelet.

Luego de concretar el negocio, el 11 de marzo de 2014 los terrenos en Machalí fueron inscritos a nombre de Caval en el Conservador de Bienes Raíces de Rancagua.

Qué Pasa asegura que “Cómo se gestó el negocio, cómo se gestionó el crédito, qué pasó con los terrenos y cuáles fueron los imprevistos en la operación son las preguntas que surgen de una historia, hasta ahora, desconocida” que se relata a continuación.

Según la revista la compra de los paños ubicados junto a la Carretera del Cobre pudo haber sido una más de las numerosas inversiones privadas de la mencionada hasta que los detalles de la iniciativa quedaron expuestos a la luz pública luego que a principios de noviembre del año pasado se presentara una demanda laboral contra la empresa en el Primer Juzgado de Letras de Santiago.

El demandante Sergio Bustos Baquedano (68 años) reclama que Caval le debe $ 200 millones por no pago de remuneraciones y comisiones, luego que fuera contratado para llevar a cabo la compra de los terrenos.

Por su parte, la defensa de la empresa ligada a la nuera de Bachelet rebatió que Bustos nunca tuvo un vínculo laboral con la empresa, sino que sólo mantuvo una relación civil y comercial acotada a la tasación de unos sitios y que concluyó en enero de 2014, cuando “el crédito bancario que se buscaba fue obtenido a través de terceras personas”, dice el escrito.

En cualquier caso, dice Qué Pasa,  tanto en el texto de la demanda como en una posterior solicitud de medida precautoria, queda documentado el negocio de Machalí.

Bustos relata lo difícil que fue conseguir la plata.

“Las dificultades para la obtención del préstamo radicaban en el hecho de tener Caval Ltda, poco más de un año y medio de vida y un capital de $ 6 millones y a lo que se sumaba que sus socios tampoco tienen solvencia para el monto del crédito necesario”.

Con esos antecedentes, la petición del crédito se apoyaba en lo rentable que podía ser el negocio. La empresa proyectaba que los terrenos podrían adquirirse en 0,6 UF el m2 para venderse en 2 UF o más.

Luego de intensas tratativas para conseguir el dineros finalmente se apostó por el Banco de Chile y ahí es donde las versiones entre Bustos y la empresa chocan.

El primero dice que fue él quien el que gestionó el acercamiento con la entidad bancaria. En Caval, aseguran que fue el director general de ésta, Mauricio Valero, quien en realidad tramitó el préstamo, el cual resultó relativamente expedito gracias a que era un buen proyecto y el banco conocía perfectamente los terrenos.

Para conseguir la aprobación del crédito, ambos socios también tuvieron que dejar en garantía sus propiedades y los cuatro automóviles Lexus que están a nombre de la empresa.

Qué Pasa agrega que además del problema para conseguir la plata, la empresa enfrentó la demora que ha tenido el cambio en el Plan Regulador Intercomunal de Rancagua (PRI).

¿Cómo se resolvió?

El concejo municipal de Rancagua rechazó el nuevo mapa antes de que gestionara el crédito en 2013. Pero en agosto de 2014, cinco meses después de la inscripción de los terrenos, el nuevo seremi de Vivienda, Wilfredo Valdés, llamó a una licitación para elaborar un nuevo plan regulador.

Pese que el cambio del plano regulador no se resolverá antes de 2016, a pocos días de que venciera el plazo impuesto por el banco para pagar el crédito, Caval logró amarrar una promesa de compra de los terrenos, que como ya se dijo, le permitirá una ganancia que alcanza los $ 3.000 millones.