Felipe Salfate Cartel vs SII

El pasado lunes 26 de octubre, justo después que un oficial del Servicio de Impuestos Internos (SII) cerrara su centro de llamados por tres días, Felipe Salfate Araya se indignó, escribió e imprimó dos carteles y los pegó afuera de su negocio.

Cuatro meses antes, una de las colaboradores de Felipe vendió un dulce Tic Tac por 300 pesos, sin boleta, cuando el fiscalizador del SII estaba presente. El funcionario le cursó un parte y ahí comenzó una historia que terminó el lunes pasado con su negocio clausurado por tres días y que lo motivó a escribir el cartel que se volvió viral este fin de semana.

Felipe dice que no conoce a la persona que tomó la fotografía y la subió a su redes sociales, pero que ahora le agradece porque su historia recibió un enorme apoyo ciudadano, contrastada con todos los casos de financiamiento a la política con boletas ideológicamente falsas y de colusión entre grandes empresas para subir los precios a los consumidores.

Cartel contra cierre del SII Coquimbo

EL TIC TAC

La historia comenzó el 20 de junio pasado, cuando una de las encargadas de atender en el local Punto Tecnológico, vendió una golosina Tic Tac sin boleta. Felipe se enteró de los detalles del parte esa misma tarde y posteriormente supo de su sanción: una multa de 87.696 pesos y el cierre por seis días de su negocio.

Así, tras varios intentos fallidos para reclamar en persona, inició una apelación el 14 de agosto de 2015 pidiendo la condonación de la multa y la rebaja de la clausura de su negocio, principalmente porque el cierre durante seis días significaba la merma del 25% de sus ingresos mensuales.

Ya había pasado el plazo para que el dueño del negocio se acogiera a los beneficios del Procedimiento de Aplicación de Sanciones y Condonaciones, pero aún así tuvo un beneficio: la apelación surgió efecto y el 16 de septiembre el SII de Coquimbo decidió rebajar su castigo a la mitad; es decir, tres días de cierre de local y el pago de la mitad de la multa, casi 44 mil pesos.

Tras una nueva apelación para correr los días de clausura, el local fue cerrado finalmente el pasado lunes 26 de octubre a las 16 horas y fue levantado el jueves 29 de octubre a la misma hora. Para entonces, cuando pudo volver a abrir su negocio, la foto del cartel en que despotricaba contra SQM y el perdonazo a Johnson’s ya se estaba en todas partes.

“Pensé que era algo que se podía solucionar, no era algo tan grave. Pero la verdad recibí prepotencia, altanería. Todos se lavaban las manos, nadie quería hacer nada. Y lo encontré súper injusto porque fue en un momento que uno puede estar más complicado, porque la señora que atendía había recibido una noticia familiar muy fuerte. Más encima el 16 (de septiembre) tuve el terremoto y tuve que cerrar el local dos o tres días. Les dije que me iban a cerrar el local otros días más y me dijeron que no podían hacer nada, cero. Del encargado de la dirección de Coquimbo, absolutamente nada. Y eso fue lo que me dio rabia, cómo discriminan a la pequeña empresa cuando a las grandes no le hacen nada. Yo le dije okey, voy a cerrar el local pero le voy a colocar esto porque los clientes siempre se van a preguntar por qué está cerrado. Y le pegué ese cartel afuera del local. Pero nunca pensé que lo que iba a generar”, dice Felipe.

Dueño del centro de llamados desde 2010, cuando se lo compró a una tía, Felipe señala que en su local además de llamadas de larga distancia y servicios de cibercafé se pueden comprar diversos dulces como el Tic Tac que provocó la multa. En ese mismo lugar, desde fines de la semana pasada ha recibido apoyo público de vecinos y colegas comerciantes y cartas, mensajes de apoyo vía Facebook y decenas de solicitudes amistad de gente desconocida que aplaudió su cartel protesta.

Todas muestras de apoyo por haber hecho público la injusticia, en una ciudad que en los últimos meses fue golpeada por el terremoto y que ha visto como a una de sus máximas autoridades, el senador y presidente de la DC, Jorge Pizarro, se ha visto salpicado por las investigaciones del SII luego que se conocieran las asesorías verbales de sus hijos a SQM.

¿Pudiste apelar de alguna forma a la sanción?
Yo apelé y ellos me rebajaron al 50%. Al final quedó todo en el cierre por tres días y la multa de un poco menos de 50 mil pesos, que después me lo volvieron a subir porque no tenía para pagarlo. Tenía que pagarlo el 30 de octubre y no pude ir, y como no tuve la plata, ahora me subieron de nuevo.

¿Y los días de clausura de castigo también volvieron al original?
Espero que no. Ya sería el colmo que subieran los días que tuve que tener cerrado porque además de la multa, el castigo de cierre es terrible para un negocio que vive del ingreso diario. Yo tengo que cubrir cheques y tengo que tener la plata porque el banco no me va a decir ‘ah mire, lo vamos a esperar tres días porque usted estuvo cerrado’. No. Entonces para mi es un daño tremendo el que me hacen. Incluso propuse pagar la multa completa sin clausura, porque necesito trabajar esos tres días, si yo de eso vivo. Y nada. Cero consciencia. Cero posibilidad de conversación, nada.

El cartel que pusiste apela a los casos SQM y el perdonazo a Jonhson’s. ¿Qué te inspiró para escribir eso?
Es que me da rabia. ¿Por qué un político debiese recibir un trato diferente a cualquier otra persona? Estamos hablando de (Marco Enríquez) Ominami, Orpis. Nada. Se colude el confort, se coluden los pollos, las farmacias. Ciento y tantos millones por la colusión de las farmacias y todos los días abren igual.

Eso provoca mucha rabia.
Imagínate que se acercó un señor al negocio el otro día y me dijo: ‘usted está equivocado señor, a Johnson’s no le perdonaron 5 mil millones de pesos. Le perdonaron mucho más’. Entonces estamos hablando de una cantidad estratosférica de plata y a mi me hacen sonar. No sé. Mira, puede haberse equivocado mi colaboradora en haber juntado una boleta con otra. Eso es algo conversable. Pero la gente del SII se coloca intransingente. Eso es lo que más me dio rabia. ¿Por qué no aceptan un tiempo para conversar, explicarle lo que le pasó a la señora? Pero nada, su respuesta es que esto está reglamentado y el sistema es así. Y usted arrégleselas como pueda.

La imagen del cartel ya está en muchas partes. ¿Pensaste que iba a pasar algo así?
-No, yo me impresioné porque toda la gente, mucha gente de acá sobre todo, piensa lo mismo que yo: ¿Por qué nosotros, los pequeños comerciantes, recibimos un castigo tan desigual en comparación a los que tienen plata? ¿Me entendís? Yo he recibido mucha gente que me ha venido a dejar cartas de apoyo. En Facebook me han enviado solicitudes gente que no conozco apoyándome por lo que hice. Me dejan mensajes. Hasta vino un diputado al negocio a ofrecerme hablar en la prensa y exponer mi caso. Entonces, realmente pienso que si alguien tiene que hablar no tengo ningún problema con hablar con quien sea. Yo no soy comunista, eso le explicaba al diputado, pero le dije que no tenía ningún problema en conversar con él o dar una entrevista, con tal de que se sepa y ojalá no siga ocurriendo esta injusticia.