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El siquiatra del Servicio Médico Legal (SML), Ítalo Sigala, analizó la conducta de Franco Luis Ferrada, el joven de 20 años que durante este fin de semana se lanzó a la jaula de los leones del Zoológico Nacional.

En entrevista con el diario LUN, el profesional sostuvo que “todo apunta a un cuadro sicótico, a un delirio místico mesiánico. Estaba convencido de que hablaba con los leones y que éstos, debido a su poder divino, no le harían nada”.

La reflexión de Sigala se produce luego de ver la carta que portaba entre sus pertenencias Ferrada.

De acuerdo al matutino, en el escrito el muchacho sostiene lo siguiente: “Ángel mío, cuídame del enemigo. Tengo el poder para hacer lo que yo quiera”.

El doctor apunta a que el joven se siente con poderes divinos, por lo que su actuar “es un intento de probar un milagro, no hay nada suicida acá. Provoca a los leones para demostrar al público su divinidad. Quiere repetir el mismo milagro del profeta Daniel”.
Desmenuzando la carta, Sigala recalca que “las leyendas ‘mi nombre es Franco, hijo de Jesucristo’, y ‘yo soy el león, yo soy Jesucristo’, son frases dirigidas a los animales para demandarles que no le provoquen daño”.

El cuadro sicótico que sufre Ferrada, de acuerdo al siquiatra, se llama “desarrollo paranoide, la persona conserva su personalidad en otros aspectos que no sea el delirio. No invade el resto de su personalidad, podría pasar como alguien normal”.

En esa línea el profesional advirtió que Ferrada “cuando despierte, más que concluir que no es Jesús por haber sido atacado, va a buscar una explicación que mantenga su percepción superior. Puede decir que sobrevivió al ataque del mal”.

Por su parte el profesor asociado en Siquiatría de la Universidad de Chile, Luis Risco, señaló que “hay un exceso de ánimo… se creen enviados de Dios. Tienen un sentimiento de grandiosidad del yo, pero con síntomas sicóticos en este caso, un delirio místico mesiánico”.

El diario LUN publica la carta completa del joven:

“Ángel mío, cuídame del enemigo, tengo el poder para hacer lo que yo quiera.
El diablo me tiene miedo, lo encerraré de donde nunca debió haber salido.

Dios dame tu fuerza, mis ojos son tus ojos, mi boca es tu boca, mi respirar es el tuyo, tu energía es la mía, mi corazón es tu corazón.

El apocalipsis llegó y yo sabré cuándo debe llegar, porque las 7 trompetas van a sonar.

Soy el profeta y he vuelto por mi pueblo. Ninguna guerra se hará porque sé que el Señor Jesucristo a mí me cuidará”.

Junto a los dibujos de los leones de la carta, aparecen las siguientes leyendas: “Mi nombre es Franco, hijo de Jesucristo. Yo soy el león, yo soy Jesucristo”.