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Este miércoles la ministra de Educación, Adriana Delpiano, llegó hasta la comisión de Educación de la Cámara de Diputados para presentar oficialmente el proyecto de la reforma a la Educación Superior, iniciativa que ayer martes fue enviada al Congreso.

En esa instancia la secretaria de Estado explicó el proyecto para reformar el funcionamiento del sistema universitario y los elementos fundametales que propone la idea del Gobierno. Entre ellos el controvertido cálculo para alcanzar la gratuidad universal, las modificaciones para sancionar el lucro, la futura acreditación obligatoria, el trato especial para universidades estatales, el nuevo sistema de admisión y la regulación de la educación técnico profesional.

En palabras de Delpiano, este “es un proyecto que ha generado expectativas y, por otro lado, también confusión sobre lo que contiene y lo que no contiene. Creo que la explicación que le hemos dado al parlamento ha sido una mirada global de todos sus componentes”.

En esa línea manifestó que lo presentado en el Congreso “es el fruto de un trabajo sostenido durante el último año que hemos estado trabajando con distintos actores que esperamos que lo vean y se pronuncien sobre los méritos que el proyecto tiene”.

Sobre las críticas que ha recibido el proyecto por la lentitud y dificultad de cumplir la promesa de gratuidad universal, la titular ministra de Educación contestó que “yo quisiera escuchar propuestas alternativas de parte de los parlamentarios si encuentran un mecanismo que nos permita ir más rápido de lo que está establecido en la ley, que es cómo vamos a avanzar , como se mantienen las ayudas estudiantiles en la transición y cuáles son los mecanismos con los cuales podemos llegar a tener una gratuidad universal”.

Pues bien, desde dicha comisión el diputado UDI Jaime Bellolio criticó la falta de detalles del proyecto y el supuesto interés final que tendría la iniciativa de gobierno: “Este proyecto termina además diciendo que no se financia, que no sabemos quién lo va a financiar, ni cuándo. Entonces parece que es un proyecto que tiene un puro interés electoral en vez de uno educacional”.

El representante de San Bernardo en el hemiciclo agregó que “este es un proyecto que deja solamente dudas, es un emblema de la división y el conflicto. Yo no conozco a nadie que le haya gustado este proyecto de ley. Y algunos que han manifestado que les gusta menos, es porque están presionando por mayores fondos, entonces yo esperaría que discutiéramos como los rectores han manifestado, que una cosa es cómo se financia la educación superior y otra es hacia dónde tiene que ir. Y no puede ser la forma en que se financie cuál es su fin”.

Por su parte, la diputada comunista Camila Vallejo abordó otro punto que genera división en la discusión parlamentaria: El fin al lucro.

Al respecto indicó que “todavía no podemos afirmar que el proyecto como está presentado termina con el lucro de manera efectiva, creo que hay que darse tiempo para revisar. Estamos recién iniciando el debate y tenemos que escuchar a muchos actores, entre ellos también a abogados, a los fiscales que han estado investigando estos casos en que las instituciones han utilizado distintas fórmulas para lucrar”,

En tanto, el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade (PS), reconoció lo difícil que será la discusión del proyecto por la gran cantidad de puntos de vistas existentes de parte de todos los actores interesados e involucrados en este proyecto.

“Los universos están tan diferenciados que yo creo que ésta va a ser una tramitación extremadamente. Para usar un lenguaje un tanto frívolo, creo que va a ser un proceso de aprendizaje de cómo se tramita un proyecto tan espectacular, porque va a estar lleno de complejidades, pero no podía ser de otro modo, si uno pretende que un proyecto así va a pasar por un tubo le digo al tiro que es imposible”.