MEO

Hace un año eras el político con más futuro, pero ahora hay candidatos de tu propio partido que te borran de los carteles. ¿Cuánto crees que se ha deteriorado tu capital político en el último tiempo?
Habría que preguntarle a ese candidato qué se siente inscribirse en el PRO y a la vez trabajar para un alcalde DC. Si se trata de cifras, llevamos más candidatos que la vez pasada: 1200. Incluso más candidatos a alcaldes que antes y en materia de proyecto político estamos más preparados que nunca.

Y también más golpeados, me imagino.
Los golpes han sido feroces, claro que han sido feroces. Eso es indesmentible. Pero si es por candidatura vamos al alza, si es por fuerza vamos al alza, si es por redes sociales vamos al alza, si es por terreno vamos al alza. Aunque la popularidad y el voto son cosas muy distintas. Cuando me lancé el 2009 marcando cero, algunos amigos me dijeron que no hiciera el ridículo y terminé marcando 26. No creo en las encuestas, las leo, las estudio, las conozco. Ahora veo, por ejemplo, de manera absolutamente irracional que he subido dos puntos. No tiene lógica con este intento de asesinato de imagen.

¿Qué ha sido, a tu juicio, lo que han intentado matar?
Ellos trataron de decir que somos todos unos corruptos y a este lo vamos a arrastrar. Y no lo han logrado por los recorridos que he dado por todo Chile, con muestras de puro afecto y amor.

Piensas que la satisfacción más grande de la Nueva Mayoría es pensar que ahora eres un miembro más de la vieja escuela…
Ese es el objetivo, yo creo. Pero no lo singularizo en la Nueva Mayoría.

La premisa parece ser que ya no eres un inmaculado, sino uno más del lote.
Creo que el interés de muchos adversarios fue tratar de decir somos todos corruptos. Pero no lo han logrado, porque no hay corrupción. Yo no soy el tema, son las causas que abrazo. No creo en la teoría de la conspiración.

Pero has dicho que el fiscal Gómez es un operador político de Piñera…
No dije eso, seamos precisos. La pregunta es condenatoria en sí misma.

No, lo que pasa es que la pregunta llega en mal momento. Un día antes de que salga esta entrevista le verás la cara al fiscal. Falta poco.
Es que no fue eso lo que dije. Jamás comenté que era un operador político, dije que era el fiscal de Piñera, que es bien distinto a operador político. Mi abogado explicará, paso a paso, que hay una interpretación equivocada e infundada que ha permitido esta formalización.

Pablo Gómez te respondió. Dijo que había más de 120 personas formalizadas y que no veía la hoja de militancia de una persona a la hora de hacerlo…
Yo no polemizo con un fiscal. No se me pasaría por la cabeza. Respeto a los fiscales. Sólo tengo dos preguntas: ¿Hay igualdad de trato si cuatro días antes de una elección pide mi formalización? ¿Hay igualdad de trato cuando ha dado decenas de entrevistas y no le he escuchado ninguna preocupación por los delitos que se cometen con su expediente? Porque la filtración es un delito.

¿No te gusta lo que ha sucedido, aunque también le ha pasado a otros políticos?
A mí me gusta lo que está pasando, entre paréntesis, que se sepa todo. Que exista periodismo de investigación. Me gusta que hablemos de dinero y política, el gran tabú de la democracia chilena. Me gusta que se sepa y que empecemos a hacer las diferencias.

Hace poco dijiste que no estabas de acuerdo con la judicialización de la política. ¿Por qué no?
Porque creo que en América Latina los niveles de desigualdad que tenemos y el problema de crecimiento económico que estamos enfrentando requiere la máxima energía de los políticos y si esta entrevista es enteramente judicial es porque hay una búsqueda de un juicio mediático. Tienes el cuestionario de un fiscal. No tienes un cuestionario de los intereses del país. Es tu agenda.

Es mi deber preguntarte respecto a la participación de algunos miembros del partido en supuestos trabajos realizados a la empresa de Cristián Warner, cuando ésta boleteaba en tiempos de campaña a Soquimich…
Eso es parte de la estrategia judicial. Espera que lo responda mi abogado. Lo que no voy a hacer en esta entrevista es prestarme para un truco mediático. Para eso hay un tribunal y un tercer juez imparcial que respeto.

No pido que me respondas sobre una estrategia judicial, pero al menos puedes decirme cómo crees que se ven estos hechos…
No se trata de cómo se ven, se trata de la justicia. Hay personas que han boleteado a muchas empresas. Yo desconozco hasta el día de hoy la vida empresarial de muchos compañeros y asesores.

Pero esa plata ingresó a la empresa de tu ex jefe de campaña…
No fue mi jefe de campaña. Cristián Warner era el proveedor de la franja. Todo esto que leíste en los diarios va a tener que transformarse en evidencia pero no sesgadamente. Ningún peso entró al Partido Progresista. El Pro es el partido más transparente de Chile. Te propongo algo: si descubren que le robé un solo peso a un chileno me retiro de la política. Yo fui candidato presidencial, no jefe de finanzas, ni administrador, ni proveedor, ni administrador electoral de mi campaña, al igual que todos los demás candidatos presidenciales. Es más, la ley, una mala ley, crea una figura que le dice al candidato que no se puede dedicar a eso, tiene que haber otra persona encargada. Entonces suponen que el PRO recibió plata. Él que recibió plata fue el PPD en su cuenta.

¿Qué piensas de la querella de Impuestos Internos en contra Cristián Warner por presuntos delitos tributarios vinculados a un eventual financiamiento de tu campaña política?
Es una decisión de Impuestos Internos. Yo aspiro a ser presidente de Chile, no a vocero de Impuestos Internos. Ellos tendrán que responder por eso.

¿Crees que es gratuita tu formalización?
Yo no he sido funcionario público nunca, entonces no hay posibilidad alguna de corrupción. Yo sé lo que hice y lo que no hice. Conozco la carpeta. Nunca me he concertado con algunas de esas empresas investigadas para defraudar al fisco. No tengo una factura, una boleta, un email, una denuncia, una acusación.

Pero hay gente que reconoce que emitió boletas a Warner por trabajos hechos a tu campaña, como Pauline Pérez y el audiovisualista Rafael Labraña.
No voy a nombrarlos pero algunas personas que declararon me escribieron un email, escandalizados por lo que vivieron. Me contaron que fueron interrogados, pidieron que se cumpliera la ley y al día siguiente leyeron su declaración en los diarios. Patricia Morales cuando fue interrogada miró al fiscal y le dijo: esto no se va filtrar, verdad. No, es un delito, le respondieron, y luego se filtró la peor parte de su declaración. Cuando yo declaro en diciembre le pregunto a los fiscales si me prestan la copia de mi declaración para entregarla a la prensa y me dicen ¡noooo, es un delito! A los tres días filtraron la peor parte. Tengo correos de gente interrogada absolutamente choqueada. Me dicen que están espantados, que no hay Estado de derecho en Chile. Nunca lo plantearon así como apareció en los diarios.

¿Te sientes una víctima?
Detesto la victimización, sólo pido igualdad de trato ante la ley. Punto. Pregunta de vuelta a ver si adivinas a quien me refiero: Santiago Valdés con 500 millones de facturas falsas a Soquimich cuando tenía el cargo de administrador electoral, un hombre honrado como Jaime de Aguirre declara que se le exigían facturas falsas con platas de campaña para pagarle bonos, facturas forward mencionadas por el fiscal Gajardo, facturas falsas a empresas Penta y su hija a Soquimich, imputado por coimas en Argentina y subsecretarios firmando en la fiscalía.

¿Crees que Sebastián Piñera está detrás de tu formalización?
Yo creo que Sebastián Piñera representa el estado de las cosas y que desafiar a los fácticos tiene un costo. Cuando uno es candidato presidencial contra un multimillonario como Sebastián Piñera, con 2500 millones de dólares de fortuna personal y contra una coalición que hace del Estado un botín, la manera de pararse sin perder dignidad, sin entregar tu conciencia, es hacerlo de acuerdo a la ley, pero abordando el tema del dinero porque si no se produce una gran confusión mental.

¿Ese es en el fondo el gran dilema moral, supongo?
Es el límite de la contradicción para lograr la presidencia. El día que llegué a Chile me agarré a combos con un tipo que me dijo que mi papá era terrorista. Al día subsiguiente me puse una chapita del No y fui expulsado del colegio. Después ingresé a la Universidad de Chile a estudiar filosofía donde ya no era el hijo de un terrorista. Luego firmé contrato con Megavisión cuyo presidente era Ricardo Claro. Más adelante fui candidato por el sistema binominal. Posteriormente entré al edificio construido por Pinochet y terminé con Álvaro Escobar firmando proyectos de ley con diputados de la UDI sobre nuevas tecnologías. En el fondo, esa es la contradicción de la que se me está acusando.

¿Una contradicción que está en el sistema?
Chile es una contradicción. No tuvimos lo que hicieron los europeos, un acuerdo no escrito que ser nazi era inaceptable. En Chile el pinochetismo tiene al partido más grande. Para la campaña presidencial del 2009 me acompañó Max Marambio y tuve que dar explicaciones por la dictadura cubana. Entonces yo le digo a los compañeros progresistas, a los candidatos a presidentes, porque el orden de la aspiración importa, si lo que se está investigando, el financiamiento, obedece a un proyecto político mayor donde tuve que participar de reglas que no adhería y que en su momento quise cambiar y nadie me pescó.

Estabas en contra de la corriente, planteas, pero terminaste nadando a favor de ella…
No, el día que decidí ser diputado por el binominal en el Congreso construido por Pinochet, con Cardemil sentado al frente, acepté transar un dolor interno, una convicción. Voy a entrar al ruedo, dije, porque me cansé de estar totalmente entregado a mi propio odio, a mis propias pasiones, mis documentales, mis películas, y voy a hacer un acto que para mí era superior. Es tanto mi amor por este país que aprendí a amar, porque este país al principio no me quiso. Yo decidí amar a Chile, yo peleé por mi pasaporte para ser chileno. Entré al Congreso con el sistema electoral de Pinochet. Crucé todos esos umbrales. Esa contradicción esta en mí.

ROMPECABEZAS

¿Por qué tanto silencio al principio, a ratos parecía que tenías el síndrome Peñailillo?
La pregunta esconde una afirmación que la comparto, me hago una autocrítica: guardé mucho tiempo silencio y cuando hablé estuve mal. Fue un silencio demasiado largo, no respondí, verdad, y creo que cometí un error, pedí perdón y lo vuelvo a hacer.

Fue raro, porque nos tenías acostumbrados a tu locuacidad…
Creo que hubo una decepción. Pensé que si mis adherentes leían que iba arriba en las encuestas y que un fiscal vinculado a una manera de hacer las cosas, piezas que aparecen por pedazos en la prensa y que en conjunto se ve un mono muy feo, podrían decodificarlo. Pero no fue así. Claramente muchos de mis adherentes no lo leyeron así. También porque tengo hijas y no me voy a pasar todo el día diciéndoles esto es verdad y esto no.

¿Estuviste mal asesorado?
No, el único responsable soy yo. Seguí una estrategia comunicacional y judicial y dio los resultados que dio.

¿Tiene algo que ver con esto la salida de Ciro Colombara?
No, eso fue de común acuerdo y conversado como amigos. Su salida fue por un potencial conflicto de interés que él tendrá que explicar.

Y el costo familiar de todas estas acusaciones, ¿ha sido muy alto?
Tengo una familia fantástica. El 2009, cuando crucé la línea, toda mi familia y mi entorno, mis amigos, mis compañeros, sabían que era un punto de no retorno. Que íbamos a estar expuestos a un escrutinio. Sabía que iba a ser durísimo, siempre fue durísimo. Uno se olvida, pero desde que entré en política, tuve una comisión investigadora. El primer viaje fuera de Chile fui acusado de ir a un safari y fue portada de LUN. Era falso. Se me acusó de caníbal por la ley de aborto, de vendepatria por ir a Bolivia con mi dinero un día feriado. Me ofrecieron combos frente a las cámaras de televisión. Que era financiado por los Kirchner, por la Fundación Chile XXI y que estaba vinculado al MRTA peruano. ¡Puta, qué querí que haga!

Dicen que la política es sin llorar…
Te voy a decir algo que es justamente lo que no tenía que decir. Tú sabes que a mi papá lo mataron, tengo dos tíos desaparecidos, primos hermanos muertos y fuimos todos exiliados. Al lado de esto, un avión y otras cosas no es nada. No le tengo ningún temor a los momentos de fracaso y éxito. Los he vivido todos. Nací en el castigo, fui exiliado, conozco el éxito en la televisión con la serie más exitosa de todos los tiempos en materia de audiencias en telefilmes, conozco los premios en festivales de cine, las declaraciones más inapropiadas para un candidato presidencial. Conozco los errores. Vivo de mi imperfección.

¿Te incomoda que tu familia haya salido al ruedo?
Yo siempre supe que irían por mí. Siempre supe que estando cerca, cuando fuéramos competencia seria para los fácticos, iban a ser implacables. Ahora estoy esperando a Isis, porque Al Qaeda me dijeron que ya pasó de moda… No sé quién falta.

¿El Estado Islámico?
Eso falta, estoy esperando mis vinculaciones con el Estado Islámico.

¿Te dolió que dijeran que tu padre se revolvía en su tumba al ver a su hijo pidiéndole plata al yerno de Pinochet?
Te voy a tratar de responder de dos maneras. Es súper doloroso que maten a tu padre, no conocerlo y que además, políticamente, lo usen para ofenderte de nuevo. Es súper cruel que el partido que festejó su muerte, la UDI, o que diputados de la Nueva Mayoría que nunca le han hecho un solo homenaje usen la figura de Miguel Enríquez. Es un tema sensible, porque lo matan dos veces. Pero más doloroso aún es que gente que no está en política o que está fuera de Chile lo utilice. Porque si tenía un mérito Miguel Enríquez fue que tomó riesgos, que hizo cosas particularmente audaces y temerarias, como asaltar bancos y apoyarse en financiamientos extranjeros para hacer su revolución. Es muy doloroso que gente que no está en política hoy, que renunció a cambiar Chile, usen a tu padre para pegarte. Eso duele.

Y el segundo punto…
Que curiosamente la gente de izquierda que me criticó lo haya hecho a través de El Mercurio. Porque si hay alguien en Chile que se dedicó a fomentar la muerte de mi padre fue Agustín Edwards. Recuerdas el aviso sobre Miguel Enríquez que lo mostraba como el hombre más buscado de Chile. Si hay algo curioso es ver a la izquierda hablar, cuando ese medio no publicó nunca los recursos de amparo rechazados por la corte suprema. Pero no tengo ánimo de revancha. Síganme llamando los periodistas que les voy a dar entrevistas. Se las he dado a El Mercurio y se las voy a volver a dar a La Segunda.

¿Qué otras cosas te han molestado?
Mi autocritica en esta entrevista, que la hago bien en exclusiva, es no haber filtrado esto (muestra el documento de autorización de apertura de su cuenta bancaria). Mira la fecha por favor: hace más de 210 días que no las abren. Cuando mi abogado le pregunta a los fiscales por qué no habían abierto las cuentas, sabes lo que le responden: para qué las vamos a abrir, si las entregó es porque están limpias. Entonces el abogado le responde perdón, usted pidió una diligencia. O sea, las diligencias que favorecen al imputado no se hacen, sino solamente aquellas que lo desfavorecen.

Por qué no lo filtraste antes, entonces…
Porque creo en la ley, porque está prohibido. Los mismos fiscales me dijeron que cometería delito si filtraba esto. Mi error es no haber intimado más, te lo digo con toda franqueza, con esas prácticas. Lo acabo de hacer por primera vez. No se lo he mostrado nunca antes a nadie. Me entiendes dónde voy.

Sí, pero ya es un poco tarde.
Sí, ya me comí la masacre.

¿Cómo te sientes ad portas de la formalización?
Es mi deber como todo ciudadano concurrir frente a un tercero imparcial a un episodio judicial dentro de un estado de derecho. Creo también que puede ser una enorme oportunidad porque va a quedar en evidencia que la formalización es arbitraria, pero más aún, que la acusación no tiene fundamento. Que se trata de una acusación de tipo penal y no de todo este rompecabezas, que tú bien retratas, donde yo me habría concertado con empresas para defraudar al fisco.

Tú mismo tío, Rafael Gumucio Rivas, que también boleteó para la empresa de Warner, comentó que él jamás habría pedido dinero a Julio Ponce Lerou.
Eso también fue una filtración sesgada. Hablé con mi tío y me planteó algo completamente distinto. Lo quiero y lo respeto.

¿Qué te dijo? ¿Que era todo falso?
Yo prefiero perder un millón de votos que pelearme con un tío mío por los diarios. Si familiares míos creen prudente que nos peleemos por los diarios, allá ellos. Yo no voy a pelear nunca por los diarios con un pariente mío. Menos con quienes fuimos exiliados, conocimos el dolor y la humillación.

Te recuerdo que también dijo que consideraba una maniobra estúpida pedirle platas a Julio Ponce Lerou.
Leíste la parte sesgada que salió en el diario, no toda la declaración. Todas tus preguntas están basadas en lo que puedes hacer. Eso se llama publicidad de la publicidad. Se leen entre ustedes y hacen las preguntas entre ustedes.

Son las fuentes que hay, no es metaperiodismo…
Lo sé, pero el expediente tiene 600 páginas. Lo más divertido es que tú sabes más que yo, porque los diarios tienen más información que uno.

No tanto, todavía hay gente que quiere saber por qué no transparentaste desde un comienzo el uso del avión de la empresa brasileña.
Hay una investigación y sí lo transparenté desde un comienzo. El PRO ya dio una explicación judicial, que también se filtró mañosamente y estoy de acuerdo con ella.

¿Temías que el escándalo de corrupción en Brasil terminara golpeándote fuerte?
Estoy esperando la acusación de ISIS…

NO ESTAMOS SOLOS

¿Tu sueño presidencial se mantiene intacto?
Mientras haya AFP seré candidato. Mientras haya clasismo en Chile seré candidato.

¿Cuántas vueltas más aguantas?
Yo creo que el 2017 es la fecha del cambio. Estamos más golpeados, pero más cerca. Nuestras ideas en el 2009 eran de minoría y ahora son de mayoría. Hoy día es un voto de propuesta. Siento que vamos avanzando.

¿Qué piensas del fenómeno Guillier?
Yo creo que Guillier es un pétalo en un pozo séptico. Y le va a pasar lo mismo que le pasó a Bachelet: un secuestro. Con ellos, con los fácticos, es muy difícil. Es cosa de mirar como sube en las encuestas y le caen con todo. Después de la Cadem los titulares fueron bajó Guillier. Y eso que recién está partiendo. El verdadero titular debió haber sido que ni con todo el subsidio del mundo Piñera fascina a nadie.

No le crees a Guillier.
Al revés, encuentro que GuIllier puede ser bien intencionado. Lo mismo que Bachelet al principio y mira en lo que terminó la reforma educacional.

En jerga pichangera: ¿es Guillier tu rival directo?
No, son los fácticos de la derecha y de la vieja Concertación.

Pero algunos votos te puede arrebatar…
Esa pregunta la respondí el 2009 y el 2013. Arrate, Parisi, Sfeir, me iban a comer. Ya veremos, en julio del 2017, quién es el candidato de los fácticos y quién es el candidato del cambio. Por eso propongo que los candidatos del cambio vayamos a primarias sin letra chica para todos los cargos.

Lo intentaste, pero nunca te fue bien.
Nunca han querido, no hay nada que esconder, es de público conocimiento. Desde el 2009 hay una decisión de los que secuestraron el ethos de la Nueva Mayoría que está condenado a estas lógicas partidocráticas.

Siempre ha sido la DC quien más te ha puesto cortapisas.
Lo han dicho de manera explícita que el día en que el PRO se siente en una mesa de la Nueva Mayoría, ellos salen por la otra puerta. No son interpretaciones. Mi problema no es con la DC ni sus dirigentes, sino con esta economía política de ahorros y cuentacorrentistas del Estado.

Ahora, después de todo lo que ha pasado, las puertas parecen más estrechas…
Pregúntales a ellos, yo respondo por el PRO. El consejo federal del partido, hace un mes, colegiadamente, pidió primarias para todos los cargos sin exclusiones. Es impresionante que los demás dirigentes, incluso de partidos nuevos, de movimientos nuevos digan que no. Cuál es la conclusión de Podemos en España, de la izquierda francesa, de la izquierda italiana y los progresismos de América Latina: que divididos no llegas a ninguna parte. ¿Cuál es el drama? Trump casi le gana a Hillary. Evo perdió su referendo contra sí mismo. Venezuela perdió el parlamento. Hay evidencias suficientes de que hay que armar una mayoría más grande ¿Cuál es el límite?

Con todos, pero sin ti, parece.
Usted interpreta eso y creo que no está tan lejano de la realidad. Los progresistas siempre somos los duros, pero en Santiago centro pedimos primarias y nos ofrecieron truchas. Y ahora que ponemos a Patricia Morales nos dicen “oye, que grave esto, que pone en peligro no sé qué” y en San Bernardo hay un socialista compitiendo. ¿Tú me has visto a mí diciendo que están catapilqueando a Marisela Santibáñez?

Y con Jackson y Boric también tuviste acercamientos…
Con todas las fuerzas, el PRO no tiene el monopolio del progresismo. Lo hicimos con el MAS, con la Izquierda Ciudadana, con los partidos grandes.

Pero da la impresión que se han ido quedando solos o me equivoco.
Esa es una afirmación discutible. Hoy estamos ligados con el partido Mapuche wallmapuwen, el partido Regionalista, Democracia regional, Frente popular. Pero una pregunta, sin ánimo de polemizar, con quién están aliados ellos. Nosotros no nos hemos quedado solos, al revés, tenemos más políticas de alianzas que antes.

Pero sin primarias, igual se complica el panorama…
Sin primarias vamos a perder igual que en el 2009. Está escrito el libreto. El negocio de Piñera es dividir y levantar a Lagos. Cuando Sebastián Piñera dice que el verdadero competidor es Lagos, qué está diciendo. Que es la pelea que él quiere. Y cuando Joaquín Lavín dice estoy tranquilo gane Lagos o Piñera. Cuando el presidente de los bancos dice que encuentra estupendo a Lagos o Piñera y la derecha repite lo mismo. Hay una agenda de los dinosaurios de la Concertación y de la derecha de mantener un negocio: el Estado como un botín y el mercado coludido. Yo creo que en Chile no vivimos en una república. Estamos secuestrados. Ese es todo el desafío.