Fue el mismo Ricardo Lagos, en su discurso de renuncia a su candidatura desde la entrada a la casona de la Fundación Democracia y Desarrollo, quien advirtió lo que podría significar su bajada de la carrera presidencial.

“He puesto todo mi empeño en llevar este mensaje a los chilenos, pero debo admitir que en mi propio espacio político, la centroizquierda, no se ha producido una convergencia en torno a este proyecto. Seguramente, porque no todos compartimos con la misma urgencia ante la amenaza de una dispersión estratégica de las fuerzas progresistas y una ola de restauración mercantilista y conservadora que puede durar muchos años”, dijo.

Sin hacer alusión a la posición tomada por su ex casa política el pasado domingo, Lagos señaló lo que estaba en juego. Algo que a juicio de varias figuras de la Nueva Mayoría es una realidad: una casi segura desaparición del bloque de centro izquierda sin un acuerdo político programático que vaya más allá de lo electoral y de lo que registren las encuestas de opinión. En definitiva, el fin de la era de los acuerdos y la jubilación de la generación que condujo la transición de Chile posdictadura.

La muerte del bloque

El deceso de la Nueva Mayoría también lo anunció Camilo Escalona en la antesala de la votación del Partido Socialista, en una entrevista del sábado con El Mercurio. “En mi opinión, Ricardo Lagos garantiza la continuidad de la Nueva Mayoría y no existe figura política con ese patrimonio político que lo pueda reemplazar. Esto no es un tema personal con Alejandro Guillier, no es falta de comunicación con él o animosidad. Es evidente que la presencia de Lagos en las primarias de la Nueva Mayoría garantiza la continuidad de la coalición”, señaló el expresidente del PS.

Sin embargo, las cartas estaban echadas. Y al final la votación que elegiría al candidato presidencial del partido efectivamente terminó por dinamitar las opciones de llegar a acuerdos en la coalición gobernante, a menos de tres semanas de definir si habrán primarias legales y listas parlamentarias conjuntas.

El sociólogo Manuel Antonio Garretón es uno de los que plantea eso. “Puede ser que el PS-PPD-PRSD lleve candidato a primera vuelta, pero eso significa que la Nueva Mayoría como tal habría desparecido en términos electorales. Podría recomponerse para un eventual gobierno, pero la Concertación era un proyecto electoral, con gobierno y programa. Ahora es sólo electoral, y si es que, porque probablemente tampoco haya acuerdo para eso”, señala.

Según el lo que se discutió ayer en el PS fue “la posición de un líder con proyecto versus el cálculo de quien tiene más posibilidades en una competencia” y eso, sumado a la descomposición de los bloques políticos de la transición llevan a la Nueva Mayoría al descalabro.

“El problema está en que ese candidato más competitivo es sin proyecto, sin liderazgo y sin acuerdos tácticos electorales. Deja un campo, a mi juicio, más amplio de gente que apoye al proyecto del Frente Amplio, porque la gente que estaba un poco descontenta que vota por Lagos piensa que puede ser continuar ahí con las reformas de Bachelet”, señala el también politólogo.

Para Garretón la opción de Lagos le daba continuidad a la Nueva Mayoría, pero manteniendo el mismo actor objeto. Y ahora, sin el respaldo ciudadano, ni el apoyo político -con las excepciones del PPD y un grupo del PS- “se enfrenta a un proyecto mal concebido, irritado, lleno de rencores y bastante divisiones internas”.

El senador Carlos Montes, uno de los que lideró el trabajo de la fallida precandidatura de Lagos, no quiso señalar si esto terminará siendo el quiebre definitivo del bloque, pero en la misma línea que Garretón señaló que el camino no se ve auspicioso.

“Hay distintas valoraciones de esta alianza con el centro. No sé si esto se acabará, no estoy en condiciones de hacer esa proyección. Pero este escenario fue preparado por Elizalde y supongo que tiene un plan para esto. Lo que sí es incierto es que se fortalezca porque hay que ver qué contenidos soporta la opción de Guillier”, explicó.

Además, el senador por Santiago Oriente dijo que efectivamente la Nueva Mayoría “está en riesgo. Si llegamos sueltos a la primera vuelta eso significa que es muy difícil llegar a entendimientos. Lo que sí creo es que definitivamente va a cambiar la manera de relacionarse entre partidos y llegar a acuerdos. No va a seguir igual. Pero yo soy de una generación que cree que si no hay centro izquierda es bien difícil llegar a entendimientos para poder gobernar un país”.

Ese es un análisis compartido por otras figuras de la Concertación, incluso desde el ámbito de la cultura. El poeta Raúl Zurita es uno de ellos. Desde fuera de Chile, el exintegrante del comando presidencial de Ricardo Lagos en 1999, se refirió al futuro.

“La derrota la derrota de Ricardo Lagos significa exactamente eso; el fin de una coalición en un momento en que hay una feroz contraofensiva de la derecha y del fascismo y la ceguera frente a esa realidad ha sido impresionante. Porque se cancela una alianza de partidos anti fascistas, pero no para pasar a una mayor profundización de la democracia, no para alcanzar una sociedad más inclusiva y solidaria, no para el socialismo, no para avanzar hacia un proceso revolucionario, sino que exactamente para lo contrario; para entregarle todo el poder a la derecha. Pasará porque los grandes sueños subsisten, pero será largo y muy duro”, señaló Zurita.

El escritor, además, respondió muy molesto a la votación del domingo y auguró algo parecido a lo que señaló Lagos en su discurso de despedida. “Lo que ha sucedido es penoso y lamentable y nos penará en los próximos treinta años. Ricardo Lagos fue una figura crucial de la lucha contra la dictadura al que la historia resarcirá en todo su valor y valentía. Un pueblo que cancela de esa forma las figuras de su pasado asesina su presente y un partido que asesina su presente asesina su futuro. Ahora, bienvenida derecha, es lo que nos merecemos”, explicó.

Otro de los artistas identificados con el bloque es el pintor Samy Benmayor, quien fue mucho más duro al comentar lo que pasará en el futuro cercano de la Nueva Mayoría. “Lo veo negro, muy negro. La coalición se acabó. ¿Por que no presentan ahora a Amaro Gomez Pablos? ¿Por qué no se presenta usted mejor?”, dijo.

Además, Benmayor criticó duramente la decisión del domingo pasado en el PS. “He visto todo tipo de actuaciones rascas y pencas, pero el Partido Socialista se ganó el Óscar. No apoyar a uno de los suyos por cálculo político es de lo más ordinario. Lo que hicieron es de los más asqueroso que he visto en política en el último tiempo. Piensa si eso pasa en tu familia, de apoyar a otros por conservar la pega. Eso fue lo que pasó”, agregó.

Otra figura la cultura concertacionista es la actriz Luz Croxato, quien señaló que renunciaría a su militancia tras lo ocurrido. “Me pasó que cuando Lagos se bajó me quedé como en silencio, me parece que nada tiene sentido. Es alguien que lideró la transición y recuperación a la democracia, ni más ni menos. Encuentro súper facilista echarle la culpa a esa generación, que las siguientes no hayan liderado algo así”, señaló escuetamente.

El camino solitario de la DC

Tras la votación de este domingo, la DC comenzó a vislumbrar el camino que recorrerán de aquí, al menos, hasta el 17 de noviembre. Según varias figuras importantes del partido, el camino a una primaria entre dos candidatos (Guillier versus Goic) es imposible.

De hecho, la senadora por Magallanes y presidenta del partido ya le habría comentado a su círculo cercano la intención de llegar a primera vuelta, sepultando la idea de una primaria legal en junio próximo.

Así también lo esbozó el presidente del Senado e histórico dirigente DC, Andrés Zaldívar, quien señaló que los argumentos no serán suficientes en la Junta Nacional falangista. “No veo que la DC pueda ir a una primaria en la cual los otros miembros estén con otro candidato. No podemos ir 5 contra 1, es imposible”, dijo.

Sobre el futuro de la coalición, Zaldívar también la dejó “en veremos” y señaló que hay que ver cómo se construye una coalición 2.0, pero con un acuerdo programático y luego una lista parlamentaria con candidatos presidenciales por separado.

“Creo que uno de los grandes valores de la coalición desde la recuperación democrática es un equilibrio entre lo que eran las fuerzas de izquierda y lo que representaba la DC, las fuerzas de centro. Yo siento mucho lo que pasó, pero no soy partidario de ir solos en las parlamentarias. Eso produce una dispersión y favorece a Chile Vamos. Y ese cuadro también es negativo para la Nueva Mayoría para proyectar más allá de este gobierno”, explicó.

Lo mismo piensa el DC Víctor Maldonado, aunque dice que el escenario actual deja muy lejos las espiraciones de un acuerdo para primarias legales antes del 3 de mayo próximo, que el diagnóstico que realizó la nueva directiva del PS, con Álvaro Elizalde a la cabeza, estuvo errada y que a la Nueva Mayoría le queda sólo una opción para seguir conviviendo.

“No existen los destinos ya escritos, depende de la reacción de ahora. Y hay un camino para mantener la coalición, pero hay uno nomás que se puede emplear. Por eso debe haber una reacción en todos los partidos -no solo partidaria sino que de coalición- de que estar unidos nos importa. Lagos no se puede ir para la casa, el PPD tiene que tomar decisiones, los socialistas tienen que reaccionar respecto a su propia decisión y Guillier tiene que no volverse loquito con el apoyo socialista. O sea, muchos tenemos que actuar de manera correcta, pero sí se puede”, dijo.

“El camino propio, no. Es un profundo error no optar por la centro izquierda unida. Cuando uno opta por lo otro, opta por la derecha, que se queda feliz de la vida si nosotros debatimos hasta el infinito. No hay trozos de la centro izquierda que salven a la centro izquierda. Es sólo unida. Entonces, esto va para allá. El mecanismo no es lo más importante, sino que es el deseo de encontrar un acuerdo”, señaló Maldonado.