Una intervención con tintes de discurso de Cuenta Pública pronunció durante esta mañana la Presidenta Michelle Bachelet durante su participación en la trigésimo novena versión de Enade en Casa Piedra, la última de su actual mandatato.  Dividida en dos partes, la alocución de la Mandataria respondió a quienes critican que está gobernando con la mira puesta a la ONU, y además volvió a remarcar las diferencias con Piñera, poniendo el acento en su legado.

“Hay quienes piensan que vincular las políticas nacionales con la agenda internacional es un lujo o un capricho personal. Pensar de esa manera demuestra una perspectiva –me van a perdonar– limitada y hasta pueril del mundo que nos rodea, porque es pensar que podemos resolver nuestros problemas sin reconocer las fuerzas actualmente determinantes, sin coordinarnos con otros y sin valorar la experiencia y el conocimiento acumulados en otros países”, exclamó la Jefa de Estado.

Tras el punto, Bachelet se enfocó en defender lo hecho en su gobierno, con claras alusiones a Sebastián Piñera, quien desde hace rato viene cuestionando el rumbo que tomó el país con la Nueva Mayoría.

“Hicimos lo posible por ir reparando baches, no por esquivarlos. Los parches no sirven cuando las brechas son muy profundas, sabemos que iniciamos apenas una ruta que tomará décadas en materializarse”, lanzó.

Tras ese punto, le mandó un mensaje directo a Piñera. “Sería demasiado simple que problemas que se arrastran por años, incluso décadas, puedan resolverse en cuatro años para qué decir en 20 días. Nadie puede pretender aquello”.

Para cerrar, dejando entrever su proposición de “no perdamos lo avanzado”, dijo que espera “por el bien de Chile, que sepamos ver nuestras fortalezas y debilidades sin mezquindades. Que sepamos valorar lo avanzado y evaluar el impacto positivo que esos avances han implicado para millones de compatriotas”.