LUN recoge un relato de la página “Confesiones Laborales”, creada por Héctor Morán, ingeniero informático. El texto anónimo dice lo siguiente:

“Trabajo hace 6 años como ejecutiva de inversiones en una AFP. Cuando comencé ganaba solo el sueldo base, ya que no tenía buenas ventas. Pero a mis compañeras (todas regias) les iba súper bien: buena ropa, camionetas del año, zapatos de 90 lucas. Siempre les preguntaba qué hacían para comisionar tanto y me decían que vendían entre conocidos nomás. Me hice amiga de una de ellas y me contó el truco: LinkedIn. Puse ahí una foto bien sexy, vestido apretado, un escote provocativo y comencé a agregar gente. 100 hombres me agregaron y muchos me enviaban mensajes por interno invitándome a salir. Bueno, les seguía el juego, los joteaba un poco y listo: se cambian de AFP. Y yo feliz con mi comisión. Igual entre tanto joteo, cuando me gusta uno hago mucho más que solo cambiarlo de AFP”.