El ingeniero forestal y agrícola, Álex Smith (44), presentó sus descargos tras verse envuelto en una polémica entre Carabineros y la Fiscalía por el Caso Huracán, todo esto debido al uso de la aplicación “Antorcha” que creó y que habría permitido sacar los presuntos mensajes por WhatsApp de los comuneros mapuche imputados en ataques a iglesias y quemas de camiones.

En entrevista con El Mercurio, el hombre investigado por el Ministerio Público por supuesta falsificación de pruebas señaló que su vida ha cambiado radicalmente. Junto con lamentar el duro proceso que ha debido enfrentar su familia, cuenta que fuma 3 cajetillas diarias por la tensión y que en la Universidad Mayor decidieron no renovarle su contrato para realizar el ramo Tecnologías de la Comunicación este 2018.

“No soy hacker, soy un programador. Resuelvo problemas o necesidades para instituciones o empresas”, se apura en aclarar.

Añadió que él no ha creado ningún software, como muchos han dicho, ya que eso toma muchos años, dijo.

Sobre cómo funciona su aplicación, soltó que enviaba correos electrónicos a sus “blancos”, que contenían programas espías o algún malware para acceder a comunicación por digitación. “El phishing es para obtener las claves (contraseñas) de ellos (los blancos), si no leían el link, no teníamos nada, pero al abrir el correo ( malware ), el código bajaba no más”.

En otros pasajes afirma que hubo errores tremendos en los informes periciales tanto de la Fisacalía como de Carabineros: “Decir que Txt. no es compatible con WhatsApp, los gallos no tienen idea. Todos los aspectos… que el formato (no corresponde). Pura ignorancia. No han hecho nunca aplicaciones, el perito trabaja para la fiscalía, una institución o dos. Yo he hecho muchas asesorías y tengo otro concepto de la vida. Si yo quiero capturar, ¿qué hace el software ? Eso es lo que hace (capturar)”.

Agregó que “en ningún informe se da cuenta de qué aplicaciones fueron borradas en los celulares, que es básico. Si usted me dice ‘yo no tenía WhatsApp’, ya, lo desinstaló, pero lo tuvo instalado en algún momento y va a quedar igual una ruta. Extrañamente solo colocan las (aplicaciones) instaladas. De los Txt -aclara- es un medio de exportación de datos”.

A renglón seguido aseguró que pone las manos al fuego por Carabineros, ya que “no hubo manipulación”, sí quizás “errores de programación y protocolos de peritajes…Yo trabajo en la unidad de inteligencia, creo en principios, en valores, no creo que ningún funcionario haya hecho algo de eso. Pongo las manos al fuego”.

En este punto apunta que “la PDI debería decir la frecuencia de conectividad que tuvieron los celulares, cuál fue la última hora en que se conectó un celular”.

En su versión recalca también que “yo hago mi pega informática, cada uno tiene un rol. Yo entrego las herramientas para que se haga esto, no puedo controlar lo que hacen otros y no creo que lo hayan hecho”.

Por su lado y en conversación con Canal 13, Smith precisó que “esos mensajes son reales, imposible que lo hayan implantado, pongo las manos al fuego con Carabineros”.

Sobre los mensajes que tendrían una fecha posterior a la detención de los imputados, contestó que “me da la impresión que cuando hicieron las detenciones, los peritos no pusieron en modo avión los teléfonos, entonces estaban, como se dice vulgarmente, ‘pinchados’ todavía”.

“Mi función era asesor del área informática, en la extracción de la información o análisis no lo veía, yo solamente conocía los blancos, nomás”, cerró.