Tras casi largos cuatro años desde que estallara el caso, finalmente este lunes el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago resolvió la condena que recibirán Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín, los fundadores de la empresa Penta apuntada por el financiamiento trucho de la política.

En ese sentido, el tribunal decidió que los Carlos recibieran cuatro años de presidio, claro que será con el beneficio de la libertad vigilada intensiva.

Por su parte, los Penta Boys quedaron acusados por delitos tributarios consumados y reiterados, dejando afuera -tal como se sabía- la figura de cohecho.

En su condena también destaca el pago de una multa que restituya en un 100% los delitos eludidos, es decir, un desembolso de más de 805 millones de pesos cada uno.

A su vez, dichos socios quedaron inhabilitados para cargos y oficios públicos por 4 años, es decir, lo que dure su condena.

Además, ambos deberán someterse a un programa formativo sobre ética para la dirección de empresas.

Sobre el caso hay que recordar que los Carlos le pagaron al ex subsecretario de Minería del primer gobierno de Piñera, Pablo Wagner, una suma total de 42 millones de pesos que fueron pagados en depósitos mensuales de $3 palos.

Ahora con la recalificación de los delitos, los imputados sólo arriesgaban una multa de 1.700 millones de pesos y una pena de 4 años que podrían pagar en libertad.