El holding SMU dirigido por Álvaro Saieh presentó una querella criminal en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, luego de que un sujeto de identidad desconocida burlara toda la seguridad del edificio corporativo y lograra llevarse los notebooks de sus diferentes áreas comerciales.

Según consigna el reportaje de Radio Bíobío, el hecho se produjo el pasado 7 de julio a las 22 horas. El individuo subió por uno de los ascensores, zafó de los guardias, usó los puntos ciegos de las cámaras de seguridad y luego sustrajo los aparatos tecnologías que contenían información relativa a planillas de precios, negociaciones comerciales, proveedores, marketing, etcétera.

En el documento, la firma apunta que “esta sustracción fue totalmente dirigida (…) para obtener acceso ilegítimo a información y datos confidenciales de la compañía”.

Entre los afectados aparecen la gerenta comercial de Servicios Financieros, Luisa Astorino; el gerente corporativo comercial, Horacio Montalva, y el gerente general de Unidata, Tomás Durandeau. El medio antes citado añade a esta lista al gerente de planificación comercial, Sergio Saravia; Roberto Sebeckis de Marketeing; Fabian Muller de SRM y gerente de productos perecibles de SMU, Manuel Larraín.

Entre los datos que manejaría la firma en cuestión resalta que el responsable tendría entre 25 a 35 años y mediría 1,70 más o menos.

Detalla además que “burló el control, de los guardias del primer piso, por lo que no se identificó… subió por el ascensor hasta el séptimo piso, forzó la mampara que accede a las oficinas (se accede mediante tarjeta electrónica de ingreso) y se dirigió directamente hasta las oficinas (…) de los gerentes”.

En el texto recalcan que “es necesario hacer presente que de manera colindante a estas oficinas (de los gerentes) existe un sinnúmero de estaciones de trabajo de personal administrativo de la compañía en donde se encontraban totalmente a la vista diferentes computadores, pero que no fueron sustraídos por lo que no cabe más que concluir que esta sustracción fue totalmente dirigida hacia los gerentes (…) para obtener acceso ilegítimo a información y datos confidenciales de la compañía”.

Junto con ello, la compañía afirma que todo esto se debe tratar de “una sustracción estratégica y ataque a nuestra información (…) ya que las personas afectadas son todos los gerentes del área comercial”.