Hace ya varios años que he seguido los acontecimientos relevantes del quehacer humano a través de las páginas de El Mercurio. Desde que comencé a tomar conciencia de la importancia de estar bien informado para hacerme responsable de la vida propia y en comunidad. No es algo fácil y automático adquirir una confianza sólida frente a la información que es presentada a través de los diferentes medios de comunicación, solo mediante la prueba y error y una vocación por entender los hechos de la manera más transparente, es posible acercarse un poco mejor a aquello que llamamos verdad. Es en las páginas de este diario donde siento que aquello que estoy leyendo tiene un enfoque neutral, transparente y pluralista.

Puedo decir que no he visto en ningún momento una postura sesgada o de interpretación acomodaticia de la noticia. Hoy me parece, más que nunca, derivado de la enorme complejidad social que supone nuestra estructura moderna, se hace imprescindible contar con fuentes de información que sean capaces de mantener una independencia de las corrientes y posturas que tienden a dominar y contaminar todos los aspectos de la vida cotidiana, para aquello es necesario la consistencia en mantener un compromiso con el respeto en el debate de ideas y las formas de una sociedad libre y abierta.

Siento que para poder hacer frente a los enormes desafíos que deberá enfrentar Chile en su futuro inmediato, será sumamente determinante la manera en que nos comunicamos como sociedad, y es mediante los medios que esta comunicación se logra y se potencia. Si contamos con medios profesionalizados y comprometidos con los hechos, entonces tendremos una ambiente de confianza y paz. Si por el contrario, la presentación de la información se realiza con propósitos de encender pasiones y provocar desentendimiento, con información distorsionada o sencillamente falsa, entonces solo existirá división y debilidad, lo cual no es algo favorable para enfrentar el futuro como sociedad. Es mi impresión que este diario realiza un gran aporte en el acontecer nacional al tener espacios para la expresión de amplios sectores del país, aporte que materializan los editores, periodistas, columnistas y todos los ciudadanos que se expresan diariamente mediante sus cartas al Director.

Tengo una enorme confianza en este diario, que sabrá mantener una alta calidad en su información, la cual será comunicada en todas sus versiones, tanto impresas como digitales, a un gran número de chilenos que necesitan conocer lo que ocurre en su país y en el mundo que lo rodea.