Ardió el penal Colina 2 y murieron 10 “delincuentes” nos contaba ayer Meganoticias, Chilevision, TVN y Canal 13 y se reprodujo hoy en la prensa escrita. Como una noticia muy pequeña al lado de toda la paranoia acerca de la gripe porcina, que dicho sea de paso no tiene ninguna victima, ni siquiera un contagiado, en el territorio nacional. Después el noticiario continuaba con lo de siempre: un asalto aquí, un choque por allá, 5 minutos de politica electoral y casi media hora de futboludez.
Me consta que para la mayoría de la población chilena, esta noticia no importa o, peor aún, es una buena noticia. “10 flaites menos”, “Están bien muertos”, “10 peligros públicos menos de los que cuidar mi casa enrejada, con niños pegados a la televisión dentro”.
Demás está decir de que si la justicia dependiera de la vecina de al lado, de la vieja del negocio o del profe facho que todos tenemos, las garantías para los SOSPECHOSOS de delitos serían aún menos de las que tenemos hoy, viviendo en una sociedad totalmente arribista y estigmatizada, paranoica a niveles patologicos, que cree que mientras mas pequeños se encierren a los posibles delincuentes mas seguros estaremos NOSOTROS, y cuando decimos nosotros ni siquiera decimos nuestra ciudad, nuestro barrio, los vecinos “honestos”. NO, señor, decimos solamente MI casa, MI auto, MIS niños y MI mujer. O sea, MI metro cuadrado, que es justamente en lo que pensaban quienes cometieron los delitos que los llevaron a las mugrosas celdas de Colina 2.
Por que no nos engañemos, no murió ningún sacerdote culpable de violar niños varones menores de 10 años, no murió ningún corrupto funcionario de la Concertación con los millones de pesos que nos esquilmó a todos nosotros, no murió retorciéndose de dolor entre las llamas ningún Sebastián Piñera, que llevó al Banco de Talca a la quiebra, que fue juzgado culpable de esto dos veces, y que se escondió como una rata mientras lograba que los nexos con el gobierno militar (al que ahora desprecia) lo liberaran de toda culpa.
En las cárceles se aplica el mismo criterio selectivo y ordinariamente segmentado y arribista que se ve en todas las esferas del quehacer nacional. Si eres pobre y te pillaron con más pitos de los que la ley considera consumo, o pasaste a atropellar a alguien o boleteaste mal una rendición o le robaste algo a los ladrones de LIDER o de Farmacias Ahumada, te vas preso. Si, al contrario, eres sacerdote, politico, miembro de las FFAA o de la elite empresarial que nos gobierna, un buffet de abogados se encargará de que vayas a firmar cada cierto tiempo o de que, con cueva, vayas a dormir un mes a Capuchinos.
Muchos chilenos están presos por delitos menores que vienen derivados de su condición socioeconómica. Otros son derechamente inocentes o con juicio pendiente.
Veía en televisión a una madre destrozada que le entregaron a su hijo calcinado, y este solo estaba condenado a 3 años y un día por una estafa menor. O sea, por un error.
Es bastante fácil hablar de mano dura, pero si ni siquiera aceptan medidas de planificación familiar para que no nazcan tantos cabros chicos sin futuro, después no se quejen de la explosión de flaites. ¿Cuándo el ministerio de Educación va a empezar a trabajar en serio la prevención de embarazos adolescentes en los liceos con población vulnerable? ¿Cuándo el CONACE, señora Chadwick, va a realizar una campaña EN SERIO de prevención al consumo de la pasta base, culpable directa de la mayoría de los delitos que comete la gente que cae en prisión? Al parecer, nunca. Preferimos seguir encerrando cabros chicos a edad cada vez menor, a pesar de que TODOS sabemos que la cárcel NO rehabilita, y que, mas aun, es una escuela del delito, donde además de ser violados los niños aprender nuevas formas de delinquir.
Pero los medios de comunicación y las dos coaliciones, saben que lo que hacen les conviene y que, más encima, la mayoria de los chilenitos están de acuerdo. El chilenito que se formó en dictadura y se desarrolló bajo la Concertación. Ese pobre weón que va arriba de una cuatro por cuatro pero no sabe ni como se llama el presidente de Brazil. Ese mismo weón que está asustado de que el angustiado de la esquina le quite una luca, mientras a plena luz de dia lo esquilman en la Isapre, la AFP, la Farmacia y el supermercado de Retail y no se da ni cuenta. Total, llega a su casa a ver el partido del Colo o Morandé con Compañía, mientras la vieja le sirve comida. Ese weon que ahora tiene acceso a Internet y lo usa pa ver futbol y minas y pa postear su fascismo resentido lleno de faltas de ortografía en los distintos blogs.
Ese mismo weón, que en pleno verano va a ir a elegir entre Frei y Piñera, dos caras de la misma moneda.

Italo Polizzi