A Mirko Macari la UDI se la tenía jurada: Duró seis horas como director de La Nación

THE CLINIC PRESS
A muchos soprendió, el jueves, la noticia de que el nuevo director de La Nación para la “era Piñera” sería el editor de El Mostrador, Mirko Macari. Y las razones para la sorpresa eran varias. La principal, que el gobierno eligiera a un periodista del campo independiente, que trabaja en uno de los pocos medios nacionales que da cobertura a las sabrosas chambonadas cotidianas de la nueva administración.

Habían otras razones para la extrañeza, como que Macari aceptara un puesto expuesto al telefonazo diario desde La Moneda. El diario gubernamental, que navega siempre por aguas traicioneras, puede ser comparado a un púchinbol o ventanilla de reclamos, dispuesta para que los ministros mal evaluados en los medios se puedan desahogar, presionando y amenazando, por lo menos, a los periodistas pagados con cheques fiscales. Y esto es así desde la década de 1920, cuando el periódico fue arbitrariamente confiscado a un particular de oposición (Eliodoro Yáñez, el de la calle) por la dictadura del “Paco” Carlos Ibáñez.

También Macari era bastante conocido como crítico de la desmedrada posición de La Nación en cuanto a independencia y condiciones para ejercer el periodismo. Por lo mismo, nadie entendía el nuevo nombramiento.

ENA CREYÓ QUE…

Hubo quienes opinaron, incluso, que era una señal saludable, que demostraba que el nuevo gobierno quería cambiar las cosas y salvar a ese diario de las presiones políticas.

Pero bastó una llamada de la UDI para paralizar el nombramiento. Mirko Macari no será director de La Nación. La razón: el periodista fue uno de los que cubrieron el caso Spiniak, en el que resultó implicado, en su minuto, Jovino Novoa.

Ahora, de acuerdo a la versión que se maneja en La Moneda, resulta que el nombramiento fue sólo una ingenua arrancada de tarros de la ministra vocera, Ena Von Baer. A ella hizo responsable Piñera de la decisión ante sus enfurecidos aliados de la UDI, haciendo notar que Ena también pertenece al partido gremialista, así que mejor que se fueran a quejar directo con ella.

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