El retirado general Manuel Contreras, para contraer matrimonio, tuvo que hacerse representar con un poder notarial, pues le restan más de 200 años para salir de la cárcel. Es decir, hipotéticamente podría volver a caminar libre cuando ya se hayan apagado las parrillas de la celebración del Cuatricentenario de la Independencia de Chile. Pero Nélida Gutiérrez no tuvo inconvenientes para dar el sí. La ex secretaria y ahora pareja del otrora peligroso jefe de la policía secreta de Pinochet (declarado culpable en más de 40 casos de crímenes de lesa humanidad), sólo se lamentó ante los medios de no haberse podido casar por la Iglesia, como era su deseo, “pero era imposible”, dijo.

Nélida Gutiérrez mantiene una relación desde hace décadas con Contreras y ha sido presentada algunas veces en los medios como su esposa. Pero solo recientemente el condenado militar obtuvo el divorcio de su primera mujer, lo que le permitió a la ex secretaria realizar los trámites matrimoniales.

La flamante novia, por su antiguo puesto de asistente personal de Contreras en la DINA en la década de los 70, debió forzosamente haber estado muy cerca del convicto militar cuando éste, de acuerdo a lo esclarecido por la justicia, planificaba asesinatos como los del canciller Orlando Letelier y tantos otros.

En estos años de prisión de Contreras, Nélida Gutiérrez ha aparecido esporádicamente en los medios. Fue incluso interrogada por el juez Juan Guzmán en el marco de la investigación de la Operación Cóndor, la alianza secreta de los organismos de represión de las dictaduras militares del Cono Sur. Gutiérrez, en el 2005, figuraba llevándole a la cárcel alimentación especial a Contreras, que es diabético. Pero Gendarmería decidió encargarse institucionalmente de la comida de los prisioneros con dietas especiales.

El matrimonio civil, bajo la modalidad de separación de bienes, fue realizado en la oficina del Registro Civil de La Reina. Según Nélida Gutiérrez, el trámite se hizo porque, lea bien, “hay que respetar las leyes de la Tierra”.

CONTRERAS ESPERANZADO

En su última aparición pública, en una entrevista de televisión, Contreras manifestó que sus esperanzas están puesta en el compromiso realizado por Sebastián Piñera a la organización de militares en retiro Chile Mi Patria, en noviembre pasado cuando era candidato. En esa oportunidad, el entonces abanderado prometió “aplicar la prescripción” en los casos que involucran a los militares que violaron los derechos humanos durante la última dictadura.

Esta esperanza ahora coincide con una ofensiva de diversos parlamentarios de RN y la UDI, que buscan equiparar la situación de lo prisioneros mapuches en huelga de hambre con los militares autores de crímenes de lesa humanidad. “Está bien que el Gobierno se preocupe de los mapuches en huelga de hambre, que son violentistas y están procesados por delitos graves, pero hay chilenos en delicada situación de salud y de avanzada edad que no han tenido beneficios carcelarios por una ley no escrita de la Concertación”, señala el diputado RN y ex subsecretario del interior de Pinochet, Alberto Cardemil.

En su entrevista televisiva, Contreras también manifestó que no está arrepentido de nada.