Ilustración: Marcelo Calquin

El 29 de junio, la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Educación, Andime, presentó una reclamación a la Contraloría respecto a la validez y legalidad del cargo de Coordinador Nacional de Subvenciones del organismo estatal, puesto que actualmente ocupa Manuel Casanueva De Landa, ex gerente de GTD Manquehue.

“En la práctica, el señor Casanueva, cumple funciones que son propias del Jefe Nacional de Subvenciones, vulnerando el principio de “juricidad”, que guía y ordena los actos de la Administración Pública”, señala el libelo en uno de sus puntos. Esto quiere decir, en buen chileno, que Casanueva trabaja cumpliendo funciones que no le corresponden, puesto que no sería un funcionario de planta, o sea, no pertenecería a ningún escalafón de la Administración Pública.

Para colmo manejaría un presupuesto anual de un billón trescientos mil millones destinado al pago de subvenciones. Situación más que irregular considerando que su firma, argumentan dirigentes de Andime, selló el “perdonazo” de 5 mil millones de pesos a los colegios particulares y subvencionados, en mayo de 2010, evitando que pagaran multas por adulteración de asistencia y falsificación de documentos. Una decisión que, al igual que en el caso Kodama con el abogado Álvaro Baeza, tenía como representante a un funcionario a honorarios con amplias facultades resolutivas.

Pero el caso de Casanueva no se agota ahí. Es muy probable que su contratación responda más bien a un asunto práctico: la única forma de asegurarle un sueldo de gerente era incluirlo en la nómina de funcionarios a honorarios. En la actualidad Casanueva gana 5 millones 200 mil pesos al mes, más del doble que su antecesor en la administración pasada, Miguel Meza Alfaro.

-Ellos entendieron de inmediato que la gente que llegaba debía tener un sueldo de mercado, porque un sueldo de funcionario común y corriente contempla una escala única de remuneraciones. Y esa escala tiene un piso y un techo. Pero vía pago de honorarios, el asunto se distorsiona -explica Egidio Barrera, presidente de Andime.

Pero hay más. El sueldo de Casanueva tampoco contempla la asignación por funciones críticas -una suerte de bono especial para cargos de confianza del ministro- que, según detallan en Andime, corresponde nada menos que al 100% de sus salarios.

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