En medio de una gran preocupación por la dramática situación económica de Italia y de rumores de intrigas palaciegas en curso para destronarlo, el primer ministro Silvio Berlusconi volvió a ayer a causar gran revuelo con una broma de mal gusto y machista.

Mostrándose como siempre de buen humor y optimista pese al enrarecido clima de final de reinado, el Cavaliere dijo que estaba pensando en cambiar el nombre de su Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), por uno nuevo, más marketinero: “Forza Gnocca”.

En Italia, le dicen gnocca -término de lo más vulgar- tanto a la mujer exuberante como al órgano genital femenino.

“Vamos a seguir adelante hasta 2013 porque nuestro objetivo es completar las reformas y el programa, a menos que haya imprevistos, que, si los hubiera, ni siquiera nos darían tiempo de cambiar el nombre del partido, que nunca caló en el corazón de los italianos”, comentó Berlusconi ante algunos parlamentarios.

“Me dicen que el nombre que más éxito tendría sería Forza Gnocca”, agregó, chistoso.

El Cavaliere , que la semana pasada cumplió 75 años, aludió despreocupadamente a sus escándalos sexuales, a su pasión por las mujeres y a sus hazañas nocturnas con prostitutas de lujo que tanto minaron su credibilidad. Berlusconi es procesado, entre otros delitos, por prostitución de menores. Como era de esperar, su frase no tardó en provocar una catarata de reacciones de lo más indignadas, que acusaron al Cavaliere de “sordidez moral”.

“Forza Gnocca es, quizás, el único partido que Silvio Berlusconi ha tenido realmente, el único que no necesita fundar porque sólo esto ha practicado y ha organizado”, disparó Rosy Bindi, presidenta del Partido Democrático, el principal de la oposición de centroizquierda.

Mientras que el líder del mismo partido, Pier Luigi Bersani, tachó la broma del premier como “penosa”, Susanna Camusso, secretaria general de la CGIL (el principal sindicato de trabajadores), directamente dijo: “En vez del nombre del PDL, hay que cambiar de premier rápidamente”.

A días de que también la Iglesia católica se sumara al coro de voces que reclama que Berlusconi dé un paso al costado por el bien común de Italia, también el semanario católico Famiglia Cristiana censuró la salida del premier. “Debería avergonzarse y pedimos disculpas en su nombre”, escribió en su página online .

También en la derecha hubo quienes criticaron el chiste del Cavaliere . La broma incluso provocó una pelea entre una diputada del PD y otro de la Liga Norte. “Cuando, en el aula, un grupito de cortesanos de Berlusconi estalló en risas por lo del nuevo partido de la gnocca , yo expresé toda mi indignación […] y ante mis protestas, un diputado de la Liga Norte me insultó”, contó Lucia Codurelli.

Desde la bancada de la Liga Norte, de hecho, alguien que quedó en el anonimato le gritó: “¡Dejate coger, que es mejor!”.