El presidente francés, Nicolas Sarkozy, reconoció que ha cometido algunos errores de imagen durante su mandato, como haberse dado en público caprichos caros o haber tratado de que su hijo Jean accediera a un puesto público con tan solo 23 años.

Según revela hoy el vespertino “Le Monde”, Sarkozy confió estos errores a un grupo de periodistas que le acompañaban el pasado fin de semana en un viaje oficial en la Guayana francesa, donde también afirmó que se retiraría de la vida política, si pierde las presidenciales de la próxima primavera.

“Lo que me fascina de los grandes personajes de la historia es en lo que han fallado. No se aprende nada del éxito. Siempre he creído que soy el primer responsable de mis errores y los he asumido”, dijo el presidente.

Entre ellos, colocó en primer lugar el intento de su hijo Jean de acceder a la dirección del distrito financiero y empresarial de París, La Défense.

“Lo lamento. Sufrió mucho. No vi el problema. Esta función no está pagada, no tiene despacho, ni secretaria, ni chófer. Pero no deja de ser un error”, señaló.

También se arrepiente el presidente de haber celebrado su victoria electoral en 2007 en el prestigioso restaurante Fouquet’s o haberse expuesto a los flashes de los fotógrafos junto con su tercera esposa Carla Bruni de vacaciones en Egipto y Jordania.

“Fue un error. Cuando me vieron feliz, los franceses se dijeron: ‘Nos abandona’ (…) Este año en Navidades no me he ido de vacaciones porque, con la crisis, los franceses no lo hubieran entendido”, aseguró.