Una dura denuncia de abusos sexuales cometidos por altos cargos de la Iglesia Católica hizo público hoy el sacerdote protestante, Mauricio Pulgar, en Radio Biobío.

Pulgar reveló una declaración entregada la semana pasada a la Nunciatura donde denuncia los abusos que le cometieron integrantes de la Iglesia Católica de Valparaíso y de la Diócesis de San Felipe, desde que él tenía 13 años.

El ex seminarista del Pontificio Seminario Mayor San Rafael de Lo Vásquez contó que el fallecido sacerdote de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Quilpué, José Donoso Cheliuw, de quien Mauricio fue acólito personal lo abusó sexualmente, así como el cura Jaime Da Fonseca, de la misma entidad, lo maltrataba sicológicamente.

El denunciante señaló que durante esos años (mediados de los 90) la Institución generaba un ambiente propicio para que niños y jóvenes fueran abusados, con demostraciones de afecto con besos, caricias y abrazos. Por ejemplo, contó hoy en La Radio que lo presionaban para que se confesara arrodillado con su rostro cerca de los genitales de su confesor.

Los abusos, según su denuncia, apuntan directamente a José Olguín, el sacerdote que más lo abusó cuando Pulgar ya era seminarista de esa institución, quien le dijo que lo enviarían a un psicólogo “porque no era normal que no me gustara que me tocaran”.

Junto a eso, durante su pasar como asesor eclesiástico en la parroquia de Los Andes, donde el sacerdote Humberto Henríquez lo habría drogado y practicado sexo oral mientras Pulgar estaba sedado. Sorprendido en la situación, el cura le confesó que en la Iglesia había una especie de “iniciación” y le confesó la “homosexualidad activa” de los obispos Francisco Javier Errázuriz, Cristián Caro, Javier Prado y el actual Obispo de Valparaíso, Gonzalo Duarte, a quien también acusa de actitudes impropias con seminaristas mientras éste era profesor de liturgia en el seminario San Rafael.